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miércoles, 11 de agosto de 2010

PREMIO WONDERFUL BLOG



Este premio me lo otorgo mi amiga Luz del Blog Papelera de Reciclaje, en donde puedes leer la historia de Dug que esta genial. También es ella quien escribe la historia Buscando un Sueño en el Blog Rincon de Bonnie asi que no dejes de visitarla para que leas sus historias y te deleites con su talento. Visitala en:
http://papelerade-reciclaje.blogspot.com/

Reglas del Premio:

1) Agradecer a quien te lo dio. Gracias Luz eres Maravillosa!!!
2) Otorgarselo a 5 blogs que te apasionen:

1. Mis Fantasias de Yuri. Esta chica escribe con una pasion tal que es muy entretenido leer sus historias. Visitala en:
http://unlugarparashhhhh-yuri.blogspot.com/

2. Noche Eterna de Annie. Historias 100% originales y super interesantes de esas que te dejan pegado a la pantalla queriendo saber mas. Visitala en:
http://kiwicullen.blogspot.com/

3. El Rincon de Bonnie de Bonnie. Aqui esta otra chica que te sorprendera con sus historias. Es simplemente delicioso sentarse a leer su material. Visitala en:
http://www.elrincondebonnie-bonnie.blogspot.com/

4. Mi mundo de locuras de Lucia. Ella escribe super y ademas es simpatica y me gusta su historia. Visitala en:
http://www.mimundodelocuras.blogspot.com/

5. Angys Spot de Angy. Si quieren leer los poemas mas bellos les recomiendo este blog. Visitala en:
http://wwwangysspot.blogspot.com/

CAPITULOS 26 Y 27

XXVI

A la mañana siguiente cuando me levanté, ya Daniel no estaba. Me encontré encima de la mesa un hermoso arreglo floral con una tarjeta de Daniel; decía:

“Nos vemos en un par de días.
Te Amo.
Daniel”.

Recordé entonces lo que había pasado la noche anterior y que además de todo no podía ni contarle, ni decirle a Daniel, porque John amenazó con seguirnos y con hacer que toda la familia se opusiera con tal de separarnos, y conociendo a Andrés y a Lucy, no sería difícil hacer que todos me odiaran. Me puse a llorar de la rabia primero y de dolor después, porque aunque admito que Joel es mi amor platónico sé que solo es un imposible y de verdad quiero mucho a Daniel, se que no casarme con él lo va a destruir y que morirá cuando me case con John. Mi vida a su lado iba a ser feliz y me dolía mucho perderlo para atarme a alguien que no quería (menos ahora) por una imprudencia estúpida. Me alisté y salí del cuarto medio aturdida. Había mucho silencio en la casa. Vi a una de las chicas del servicio y le pregunté dónde estaban todos.

_ Los señores Andrés, Joel y Brandon se fueron con el señor John a ver el negocio de la familia también. Como usted sabrá las cosas no son fáciles desde que hay guerra. La señora Elizabeth, la tía abuela y la señorita Eliza fueron a visitar a una conocida de la tía abuela. Y las señoritas Lucy, Annie y Mary fueron a la casa de la señorita Sally Barton que es amiga de ellas y que vive en una ciudad cercana. Iban a ir a escoger el vestido de novia de la señorita Annie. ¿Hay algo en que la pueda servir?
_ ¡No, gracias! Voy a salir a caminar un rato. Cualquier cosa yo te aviso.

Caminé hasta llegar al jardín de rosas. Me senté en el columpio que estaba en el sauce y no pude evitar volver a llorar. En eso sentí que alguien se acercaba por detrás y sostenía el columpio. Del susto perdí el equilibrio y caí de frente.

_ ¡Joel! ¿Qué estás haciendo aquí? _ dije secándome las lágrimas_ ¡Me asustaste! ¿Tú no te ibas a ir con John y los otros?
_ No. No tenía ganas, la verdad es que no es lo mío y dije que ya un amigo me había invitado unos días a pasar con él y que ya había aceptado. ¿Por qué estás llorando?
_ Por nada ¡Olvídalo!
_ ¡Solo dime! ¡Yo se que no estás bien!
_ ¡No, no estoy bien! ¿Qué pasa con los hombres de esta familia? _ dije fuerte.
_ ¿Qué te hicieron? ¿Te dañaron? ¿Quién?
_ ¡Ay Joel! Si yo te pudiera contar… pero no se ni por dónde comenzar.
_ ¡Solo cuéntame!_ dijo tranquilo.
_ Me da pena… pero ¡En fin! Total después de lo que viste allá en el campo, seguro que no piensas igual de mí. Seguramente te preguntas por qué Lucy no se lleva conmigo. ¡Es porque me acosté con Brandon!
_ ¡Eso ya lo sabía! Ella me lo dijo_ expresó con tranquilidad.
_ Empecé a andar con Daniel para quitarme a Brandon de encima y de verdad llegó a gustarme estar con él. ¡Ahora se que eso no podrá ser nunca!
_ ¿Por qué?
_ Porque el día que fueron a buscar provisiones y que por cierto yo llegué tarde, fue porque estaba con un chico que me encontré en el bosque. ¡No creo que haga falta que te diga lo que estaba haciendo! Yo solo pensé: ¡Qué rayos, será tu última aventura! Resultó ser que el chico desconocido era John. Anoche, cuando estábamos solos según él para conocerme mejor, me dijo que yo le había gustado y que tendría que romper con Daniel y casarme con él. ¿Te lo imaginas? Y que si no lo hacía o intentaba contarle algo a Daniel o huir con él, me difamaría, me echaría de la casa y lograría separarnos para siempre. ¡Yo no puedo hacer eso! ¡No puedo! ¡Eso destruiría a Daniel!
_ ¿Lo amas mucho verdad? _ dijo con tristeza.
_ Lo bastante como para querer estar con él, pero eso no importa, porque como ya te dije ¡Nunca va a pasar! Siguiendo con el bonito relato, solo me queda una semana para terminar con Daniel y no se qué voy a hacer.
_ Jamás me hubiera imaginado que John pudiera llegar a un extremo como este. Él siempre gana, a la buena o a la mala; ¡Pero esto es el colmo!
_ ¡No! ¿Sabes qué es el colmo? ¡Cuando tu querido hermano Andrés me violó! ¡Sí, así como lo oyes! Aquel día en que dijiste que ni te saludé.
_ ¡No puede ser! ¿Cómo pasó? _dijo temblando.
_ Me pidió que le diera clases de teatro a escondidas, porque iba a ser una sorpresa. Cuando vi que me lastimaba en las escenas en que tenía que abrazarme o besarme le reclamé, y entonces dijo que yo podría darle algo que nunca tendría de Mary o de Lucy y me tomó por la fuerza, y me golpeó, y entonces, me arrancó la parte de arriba… de mi vestido… y…_ comencé a llorar.
_ ¡Es un maldito! ¿Cómo pudo? _ dijo furioso_ ¡Me las va a pagar! ¿Te dolió? ¿Daniel lo sabe?
_ No, él no lo sabe. Al principio me lastimó, pero me repuse rápido. Lo que no podía soportar era el sentimiento de asco, y ese temor. ¡Lo odio con todas mis fuerzas!
_ ¡Y tienes razón!_ dijo abrazándome.

Me miró a los ojos y preguntó:

_ ¿Qué hay sobre mí?
_ A ti no te odio, ¡No podría! Tú… me gustas demasiado, por eso fue que el día que besaste a Annie sentí que la odiaba. Pero ¿Ya que puedo hacer? Tú la amas y yo me eché a perder mi propia vida, y de seguro tú me odias ahora.
_ ¡Yo no podría odiarte nunca! ¡Yo te amo! Lo digo en serio, desde el primer momento en que te vi. Me caso con ella porque tú te casas con Daniel, y se que contigo no tengo esperanzas porque sí lo quieres. ¡Quisiera que todo fuera diferente! Y que tú me amaras…
_ ¡Pero Joel! ¡Es que sí te amo, es solo que fui muy estúpida como para darme cuenta antes!_ dije.

Y no me pude contener y lo besé. Sentí cómo temblaba él y cómo temblaba yo. Y me convencí entonces a mí misma de que aunque quisiera mucho a Daniel, estaba perdidamente enamorada de Joel.

_ ¿Qué va a pasar ahora con Daniel?_ dijo él_ ¡Necesito saber!
_ Con Daniel nada. Ya te dije que John me cortó toda opción con él. Joel ¿Estarías dispuesto a dejar a Annie por mí?
_ ¿Lo dices en serio? ¿Abandonarás a Daniel? Yo sí la dejaría, ¡El día que tú digas me voy contigo a dónde tú quieras!
_ Con Daniel no tengo opción ya. No se si pueda decírselo en persona, pero prefiero irme que quedarme aquí y casarme con John y ver cómo se le despedaza la vida.
_ ¿A dónde iríamos? John nos perseguiría hasta encontrarnos_ dijo Joel preocupado.
_ ¿Te daría miedo vivir conmigo en el futuro? Yo tengo dinero ahorrado, podemos buscar trabajo y estar juntos. Pero… nunca podríamos volver. ¡No volverías a ver a nadie de tu familia! ¿No te importa?
_ No, no me importa. Yo iré contigo a donde quieras. Una vez que hayamos cruzado a tu época, desmontaré el portal que comunica ambas épocas desde tu armario. Siempre he soñado con lo que la tecnología y la ciencia tienen en el futuro para nosotros. Todo será diferente, ¿Verdad?
_ Sí, de verdad diferente. ¿De verdad quieres ir conmigo?
_ Sí de hecho siempre he querido cosas diferentes. Un día pensé que me iría como voluntario a la guerra. No me fui porque cuando probé el portal funcionó y fue cuando te conocí. Pero días antes ya lo había decidido.

Fue un relámpago o la verdad no se que fue. Pero recordé de pronto: Joel Knox, uno de los hijos de la familia Miller; la de los libros de historia mercantil. Los Miller casi quiebran su empresa por la crudeza de la guerra, pero lo peor es que Joel uno de los jóvenes más prometedores de la familia, murió como voluntario en la guerra. ¿Cómo no me di cuenta antes?
No quería que ese futuro alcanzara a Joel. Si me lo llevaba conmigo, no moriría en la guerra. Cambiaría ese futuro tan nefasto.

_ ¡No quiero que vuelvas a mencionar nada de ir a la guerra! ¡No quiero!_ casi grité.
_ ¡Está bien, está bien! Voy a empacar mis cosas. Nos iremos hoy, antes de que vuelvan los otros mañana. ¡No puedo creer que vaya a vivir contigo, y en el futuro!_ dijo besándome_ ¡Te amo! ¡Esto es maravilloso!
_ No puedes dejar que nadie te vea. Yo… voy a escribirle una carta a Daniel. Le voy a decir que me voy. No quiero que me busque, será mejor así.
_ Yo dejaré una diciendo que me fui de voluntario a la guerra. ¡Yo se que no quieres oír hablar al respecto! Pero es la única forma de que acepten que me fui y que no volveré.

Fui a mi cuarto. Rápidamente empaqué todo y lo llevé al cuarto de Joel. Volví a mi habitación, recogí lo poco que quedaba en una maleta pequeña y crucé al cuarto donde había pasado mi última noche con Daniel. Todavía no lo habían arreglado. Recogí la tarjeta que me había dejado con las flores, el abanico que me había regalado y un poco de ropa que tenía en esa habitación.
Me miré en el espejo. Pese a todo, a que me iba con Joel, me sentía triste, porque sabía que Daniel iba a sufrir como loco, pero sabía que era lo mejor. Puse la valija a un lado y me puse a escribir la carta.

“Querido Daniel:

Quiero que primero que todo sepas cuanto te amo; moriría por ti y no soportaría hacerte daño. Es por eso que me voy.
No sabes el dolor que me causa esta decisión, porque te quiero demasiado.
Debo volver a casa. No me busques, no vas a poder encontrarme.
Cuando quieras sentirme cerca, solo cierra los ojos y yo estaré ahí para ti, besándote, amándote o riéndome contigo, paseando juntos o durmiendo a tu lado.
Se que hay personas que te van a hablar mal de mí y que van a intentar desvirtuar mi imagen ante tus ojos. No los oigas, mis sentimientos por ti son auténticos.
Aléjate de John, no es tan buena persona como todos creen. De hecho, espero que tú tengas la fuerza para superarlo y alejarlo de ti y hacerte cargo del futuro de la empresa y de tu familia.
Yo se que sí puedes. Siempre voy a confiar en ti. Siempre voy a amarte donde quiera que esté. Te agradezco por todo.
Despídeme de tu madre, de la tía abuela y de Eliza. Todas ellas fueron muy amables conmigo.
Desconfía de Andrés y de Lucy, son personas abominables que no merecen estar contigo.
Perdóname por irme así, pero es la única opción que tengo. Si te preguntas por qué, no fuiste tú y no fui yo. Pregúntale a John, solo el tiene la respuesta.
Dile a Andrés que lo maldigo por haberme violado y que nunca lo perdonaré, y que espero que arda en el infierno algún día.
Dile a Mary que deje a Andrés, ella merece a alguien mejor.
Gracias por todo Daniel, cambiaste mi vida marcándola de una forma tal que no tienes idea.
Siempre voy a amarte y a recordarte. Siempre seré tuya y en mi mente y en mi corazón siempre estarás conmigo.

Te amo.

Sarah.

PD: Mira a las estrellas, ahí estaré para ti.”

Me quité una de mis peinetas y la cambié por una de las flores del arreglo que él había dejado para mí. Tomé una de las cintas de mi cintura y me quité mi anillo de compromiso. Até la carta con la cinta y deslicé el anillo antes de hacer el lazo. ¡De verdad era un anillo precioso! Una lágrima se me vino de repente, pero sabía que era mejor así. Dejé la carta a la par del arreglo floral y voltee a ver el cuarto. Me dio nostalgia y sentí como un frío, un vacío. Cerré la puerta y salí con la maleta en la mano. Nunca más volvería a este lugar. No en esta época.
Fue un verano mágico que acabaría en dos semanas. El mejor verano de mi vida. Por la ventana pude ver el rosal, brillando como nunca al sol; el perfume de las rosas llegaba hasta la casa. El sonido del viento entre las ramas del sauce era dulce y armonioso. Pensar que en mi época todo eso ya no existía. Era solo un parque más de concreto como cualquier otro. Toda su magia había muerto, porque ninguno de los árboles que habían en él podrían siquiera compararse con los que habían ahora. Eran como sombras, fantasmas de los que veía ahora. Pero era mi mundo, y debía volver. Me topé con una de las muchachas del servicio.

_ ¿Se le ofrece algo señorita? ¿Va de viaje?
_ Voy a mi casa. Debo ir de emergencia.
_ ¿Algún mensaje para el señor si regresa primero?
_ Sí, dile que lo amo con toda mi alma.

Sin que se dieran cuenta fui al cuarto de Joel.

_ ¿Listo?_ le dije entrando.
_ Sí ya tengo todo lo que voy a llevarme. Lo estoy pasando a tu armario.
_ Temo que echaré de menos todo esto.
_ Yo también, pero prefiero echar esto de menos a echarte a ti de menos.
_ ¡Es hora! ¡Vámonos ya!

Entramos a mi armario y de ahí a mi cuarto. Desde el armario Joel desprendió con cuidado del marco el aparato para abrir el paso entre dimensiones.

_ ¡Ya está!_ dijo_ Ahora solo está la pared.
_ ¿De verdad no tienes miedo de vivir aquí?_ pregunté.
_ No si estoy contigo.

Cuando entró a mi cuarto se maravilló con todo; el televisor, la reproductora de cassettes de video, el DVD. En eso vio por la ventana. Los carros llenaban las calles. Se veían muchas luces de los comercios y teatros. Un ruido lo distrajo.

_ Es un avión_ le dije.
_ ¿De guerra?
_ No amor, de pasajeros.
_ ¿Qué queda hacia allá? _ dijo señalando la puerta que estaba a un lado del cuarto.
_ Es la sala comedor, por donde se entra al apartamento.

Entró al baño.
_ No puedo creerlo, es justo como el baño de mi habitación… ¡Oh por Dios, el agua sale caliente tanto en la bañera como en la regadera!
_ Joel, ven acá_ le dije y lo senté en la cama a mi lado_ El motivo por el que se parece tanto a tu cuarto es porque es el mismo. La Sala y el comedor eran el salón grande que estaba contiguo a tu cuarto. Es por eso que me encontraste. El portal se abrió en épocas diferentes, pero en el mismo lugar. Los cuartos fueron conectados entre sí y vendidos como departamentos hace muchos años. Creo que yo ni siquiera había nacido cuando eso.
_ No puedo creer que acabaran con el rosal de Gabriel_ dijo desanimado.
_ La gente de esta época vive muy aprisa y como que no le da importancia a este tipo de cosas. Lamento si te desilusiona.
_ No me importa. Estoy contigo ahora.
_ Si estuvieras en tu tiempo… y vivieras, tendrías más de noventa años.
_ ¿Puedo preguntarte algo? ¿Por qué te asustaste cuando mencioné lo de ir a la guerra? No me mientas. Tú sabes algo, ¿Verdad?
_ La verdad sí. Tú hubieras muerto. ¡No podía dejar que eso pasara!
_ ¡Dios! ¿Quién lo hubiera creído? … ¡Qué dicha que estoy aquí contigo! Te amo ¿Sabes?_ dijo sonriendo.
_ Y yo a ti. Ahora espera aquí. Quiero darte una sorpresa. No veas.

Salí al rato, usando la misma ropa que usaba el día que lo conocí, cuando me vio dormida en la cama. Vi que se sonrojó. Lo acosté despacio en mi cama y empecé a besarlo mientras lo desvestía.

_ ¡No sabes cuanto soñé esto!_ me dijo.
_ Yo también_ dije mientras me desvestía.
_ Tengo miedo de no gustarte. Nunca había hecho…
_ Shhh. No te preocupes_ le dije mientras apoyaba mis dedos en sus labios_ solo haz lo que quieras, yo te guiaré en el resto. Vas a ver que todo va a salir bien.
Y de hecho salió bien. Salió bien unas siete veces esa noche. Tengo que reconocerlo ahora, hubiera sido un error casarme con Daniel. Esta clase de vínculo, este ardor que sentía en mi pecho, que nublaba mi mente, este calor en mi pecho y un dolor delicioso en mis entrañas, no lo había sentido nunca. ¡Joel era el indicado! Fue una suerte el habernos encontrado. Nunca me separaría de él. Solo la muerte lograría separarnos.
Este fue un milagro para mí, una preciosa oportunidad que la vida me daba. Él era mi único. El que había esperado siempre.

_ Te amo_ dijo entre sueños.
_ Yo también te amo_ dije besando su frente.

Ahora todo era perfecto en mi mundo y mi fe en Dios y en la vida estaba renovada por fin.





XXVII

Al día siguiente cuando me desperté no podía creer que tuviera a Joel a mi lado. Era realmente bello, parecía un niño pequeño. Me levanté sin despertarlo y fui a la cocina, puse la máquina de hacer café y empecé a preparar el desayuno. La intención era sorprenderlo con el desayuno en la cama, pero se despertó antes y fue a buscarme. Lo primero que le llamó la atención fue la máquina de hacer café, luego ver cómo cocinaba algo en el horno de microondas. Todos los electrodomésticos le llamaban mucho la atención. Por fin nos sentamos a desayunar.

_ ¿Quieres oír música?_ le pregunté.

Y con el control remoto encendí el equipo de sonido y fui a poner uno de los discos, totalmente diferentes a uno de esos de fonógrafo que habían en su casa. Él estaba simplemente maravillado.

_ ¡Todo es tan fácil aquí! _ dijo _ Jamás me imaginé todo esto.
_ Hoy quiero llevarte al parque de diversiones. Se que va a gustarte.
_ Pero, no tengo ropa_ me dijo.
_ Tranquilo, usarás tus pantalones y tus zapatos y yo te prestaré una de mis camisetas deportivas. Te verás bien. Solo tengo que moldear tu cabello con un poco de gel. Confía en mí.

Me alisté rápido y me vestí con unos jeans ajustados a la cadera, una de mis blusas deportivas entalladas, zapatos tenis y unas gafas oscuras. Él comentó que le gustaba más verme vestida así.
Tomamos un autobús y llegamos al parque. Nos subimos en casi todos los juegos. Al igual que a mí el que más le gustó fue la montaña rusa, por lo alta y por los giros de 360 grados. Le gustó también la cámara de antigravedad, los juegos de realidad virtual y el acuario sumergido con paredes de vidrio.

_ Este lugar es maravilloso. Me alegra tanto el saber que viviré aquí. ¿Sabes que me llama poderosamente la atención? Lo abiertas que son las personas en esta época que no sienten pena o miedo en decir lo que creen y en demostrarlo. Aquí es fácil saber si dos personas se gustan o si son novios, porque andan de la mano o besándose delante de todo el mundo. Lo que no entiendo es algo. Vi a dos parejas, dos chicos y dos chicas que venían todos juntos, pensé que serían novios hasta que vi a los dos chicos abrazarse y a las dos chicas besarse entre ellas. ¿Por qué?
_ Porque en esta época, la gente tiene mucha suerte de encontrar a alguien a quien amar y tú sabes que aunque es inusual, es decir, uno no lo hace, esas cosas se han dado siempre. Es solo que ahora hay más tolerancia ¿Ves?
_ No, si eso está a la vista. Aquí hay gente de todas las razas juntas. ¿Es que en esta época no existen las guerras?
_ Joel me encantaría que fuera así, pero la humanidad no está tan avanzada. Lo que si es que muchos tomaron conciencia después de que estalló la bomba atómica, al final de la Segunda Guerra Mundial. La humanidad en sí, busca la paz, pero a veces la busca con medios que no son aptos. Todo está en nuestras manos, depende de todos y cada uno de nosotros. Tengo libros y videos de documentales en casa. Si quieres puedes verlos cuando lleguemos.
_ ¿La empresa de mi familia subsiste?
_ Creo que sí, pero ahora se llama Corporación Miller o algo así por el estilo. No estoy segura de qué es, pero se que entre todo, es una de las proveedoras del programa espacial en Estados Unidos.
_ ¿Es decir que el hombre fue al espacio?
_ Claro, hace más de 40 años. También tengo un video de eso por si lo quieres ver.
_ ¿Un video?
_ Sí, imágenes corridas por televisión, es como si lo estuvieras viviendo desde tu casa. Parecido a los aparatos de cine mudo, pero a colores, con sonido y más avanzados.

El resto del día, fuimos de compras y al cine a ver una película. Era increíble ver como todo le maravillaba.
Esa noche estábamos cansados, pero él estaba tan emocionado que casi no podía dormir. “_ Sí amor_ pensé_ el hombre fue al espacio, pero tú me haces ver estrellas”.


BUENO CHICAS PUBLICO HOY PORQUE MAÑANA ME ES IMPOSIBLE. PREPARENSE PORQUE LA PROXIMA SEMANA ES EL GRAN FINAL Y LA QUE SIGUE VAMOS CON CUENTO NUEVO.
ESPERO TUS COMENTARIOS CON GANAS.

jueves, 5 de agosto de 2010

CAPITULOS 24 Y 25

XXIV

Ya para cuando nos levantamos al día siguiente, los demás estaban levantados y ya sabían lo que había pasado. Todos nos miraba huraños, menos Joel que todavía se veía triste, y me veía así en especial a mí. Se veían molestos de verdad. Brandon es que simplemente se veía que le daba igual. Las chicas no me hablaban.

_ Hoy hay que ir a la villa cercana a comprar provisiones. ¿Quieren ir con nosotros chicas?
_ ¡Sí, claro que iremos!_ dijeron las tres.
_ Yo no me siento bien, no iré_ dije.
_ Entonces yo me quedo también_ dijo Daniel.
_ ¡No! Tú tienes que venir con nosotros para que ayudes a cargar las cosas.
_ Está bien Daniel, ¡Ve con ellos! No importará si me quedo sola unas horas_ dije_ Tráeme algo bonito.

Y me despedía con un beso. Cuando se hubieron ido me puse mi sombrero, tomé mi bolso de mano y me fui de paseo. Caminé al lado contrario del que siempre había ido, bordeando siempre el lago, hasta que llegué a otra cabaña, esta se veía medio destartalada y muy pequeña, pero salía un chorrito de humo de la pequeña chimenea. Me entró curiosidad y entré. De momento no había nadie y vi que todo lo que había en la casita era una silla, una mesa con un plato, una cuchara, un cuchillo, un tenedor y un vaso; la olla que tenía sopa calentándose al fuego, una vasija con agua y una cama en la que solo estaba el colchón desnudo. Al lado de la cama había una caja de cartón con ropa y una brújula. Estaba viendo la brújula cuando sentí que había alguien a mis espaldas. Me volví y había un muchacho alto, de piel muy blanca, rubio, delgado mirándome con unos enormes ojos celestes. Tendría unos 24 años talvez. Se veía amable y vestía como viajero.

_ ¡Hola! ¿Quién eres? ¿Cómo llegaste aquí?
_ Vengo de paseo con mi novio y su familia. Mi nombre es Sarah. Estamos en una cabaña más abajo.
_ ¿La de los Miller?
_ ¡Sí, esa misma! ¿Los conoces?
_ ¿Quién no? ¿De cual de ellos eres novia?
_ De Daniel; ¡Nos vamos a casar dentro de un mes!
_ ¡Felicidades! Pero ¿Me permites que te diga algo? Es medio personal, así que no te vayas a enojar… Yo creo que no estás muy feliz.
_ ¿Por qué lo dices?
_ Porque se te ve en los ojos. Pareces triste. Parece como si quisieras a alguien más.
_ Bueno… podría ser… ¡La verdad sí quiero a Daniel! … pero no entiendo qué me pasa o qué siento. ¿Lo conoces?
_ No mucho. Dicen que es de carácter difícil.
_ Bueno; no se lleva con todo el mundo, pero conmigo es bueno. El problema es que aunque lo quiero mucho, siento que con el estoy tan segura que temo aburrirme. Me gustan las emociones fuertes y se que una vez que me case con él, dejarán de existir para mí.
_ Hay cosas que una chica hace cuando se casa que pueden ser diferentes. ¡Créeme! Yo he vivido y viajado mucho y sé de que hablo.

No pude evitar sonreír.

_ ¿Cómo te llamas? _pregunté.
_ Michael _ dijo alegremente.
_ Mira, Michael; yo también sé de lo que hablas. ¡Sí, aunque te escandalice! La verdad es que yo duermo con Daniel desde hace tiempo. Pero, aunque sí me siento bien y me hace sentir especial, no es lo mismo. ¿Sabes? Él no es el primero; no importa, él lo sabe, pero como yo sí soy su primera chica, hay cosas que no podría hacer y que le tomará tiempo aprenderlas.
_ ¿Tú de verdad crees que las personas deben hacer eso solo por diversión o porque lo necesitan?
_ Yo la verdad, creo que sí; mientras no lastimen a otros y no pase de algo físico. ¿Por qué me miras así?
_ ¡Eres la chica más abierta y sincera que he conocido! Además de bonita.
_ Espera. ¿A dónde vas con todo eso? ¿Qué insinúas?
_ ¡Creo que tú lo sabes! Además si tu novio no se entera, no tiene porqué molestarse. ¡Vamos! ¡Yo seré tu última aventura! Después te casarás y serás una señora por el resto de tus días. ¿Qué no te gusto?
_ La verdad sí me resultas atractivo, pero… es que no se.

Hice como que buscaba algo en mi bolso y ahí estaba, como una señal del cielo, el último condón que me quedaba.

_ No se lo dirás a nadie, ¿Verdad?
_ ¡No, claro que no! Será nuestro secreto. Además no creo que nos volvamos a ver, debo regresar a mi tierra.
_ ¡Está bien! Ellos no volverán hasta dentro de unas horas_ dije. “_ De todas maneras no lo volveré a ver_ pensé y Daniel no tiene por qué saber”.

La verdad es que este muchacho Michael sabía lo que hacía; me hizo cosas que solo el pervertido de mi ex novio, el actor de la época actual me había hecho. Nunca pensé que un hombre de esta época tuviera tal experiencia. En fin, fue genial y al cabo de dos horas aproximadamente y ya satisfechos, terminamos y nos despedimos como si fuéramos amigos. De regreso a la casa recogí muchas flores por el camino. Cuando llegué, ellos ya habían llegado hacía rato.

_ ¿Dónde estabas? Me preocupaste_ dijo Daniel.
_ Salí de paseo y me entretuve cortando flores. ¡Me hiciste mucha falta!
_ ¿Sabes? Quiero adelantar la boda para dentro de tres semanas a más tardar.
_ ¿Sabes qué? Yo también quiero adelantarla. Esta semana iré a escoger mi vestido de novia. ¿Te parece?
_ ¡Claro que sí! ¡No puedo esperar a que pasen los días! … ¡Ah, por cierto, volveremos el domingo! Parece ser que John; nuestro primo que es cabeza de familia, llegará el domingo para conocernos y de paso arreglar unos negocios que tiene pendientes. Dicen que se muere por conocer a mi preciosa novia.
_ ¡Genial! ¡Entonces usaré mi mejor vestido! El de terciopelo negro.
_ Lo único es que tendré que dejarte un par de días sola, porque quiere llevarnos a los muchachos y a mí a que conozcamos el negocio para que nos involucremos en el.
_ No te preocupes. Yo estaré bien. Además después de eso, nos casaremos y estaremos juntos siempre.
_ Ahora mira lo que te traje.

Un abanico negro y precioso. Lo besé con ganas. Estaba feliz.

XXV

La semana se fue rapidísimo. Estaba tan feliz de casarme con Daniel que no me importó ver a las brujas esas con sus malas caras.

_ No es personal_ dijo un día temerosa Annie_ Es solo que Lucy no quiere que te volvamos a hablar y como ella es nuestra amiga la apoyamos a ella. No se por qué ella no te quiere, pero en fin, no podemos volverte a hablar. ¡Perdónanos!
_ ¡No te preocupes, no tengo rencor por ustedes!_ dije.

Y la verdad era que no me importaba en lo absoluto si caían muertas. Cuando Daniel dijo que adelantaba la boda, nadie dijo nada; para variar, Brandon tenía su cara de “nada me sorprende ya” y Joel se veía triste. En fin, no era cosa que me quitara el sueño.
Regresamos el domingo en la mañana y cuando comunicamos la noticia a la mamá de Daniel, a la tía abuela y a Eliza, se volvieron locas de alegría. Y aunque era domingo, la tienda de vestidos de novia nos atendió, porque la dueña era amiga de Eliza. Mi vestido iba a ser precioso según decidí. Lo escogí largo, con los hombros descubiertos y un largo velo. Tenía perlas bordadas en la parte del escote y encaje de Bruselas, ¡Era realmente bello! Eliza hasta lloró de la emoción. Llegué a tiempo a penas para cambiarme para la cena, donde conocería al famoso John Miller. Me puse mi vestido negro y me fui con Daniel del brazo.

_ El quiere vernos antes a todos en el despacho_ dijo Daniel.

Cuando entramos casi me descompongo de la impresión. ¡No podía creerlo! John era el chico con el que había tenido relaciones sexuales aquella tarde en la cabañita del lago.

_ John, esta es mi prometida Sarah. ¿No crees que es bella?_ dijo Daniel.
_ ¡Adorable, simplemente magnífica! _ dijo él_ Me recuerda a una chica muy fresca y viva de la que me enamoré hace un tiempo… Es bueno ver que todos están bien. Mañana los chicos me acompañarán al negocio de la familia. Iremos por dos días a fin de que se acostumbren a él. Ahora, antes de la cena, quisiera entrevistarme a solas con la señorita Sarah, ¡Quiero conocer mejor a la que será la esposa de nuestro querido Daniel!

Todos salieron y Daniel me besó y dijo que me esperaba en el comedor con los demás. Cerrando la puerta vi que John se me acercaba lentamente.

_ Señorita Sarah. ¿Serás conveniente para Daniel de verdad?
_ ¡Me engañaste! ¡Dijiste que tu nombre era Michael y que no nos volveríamos a ver! Además, ¡Tú si conocías a Daniel!
_ ¡No, yo no te mentí! Yo me llamo John Michael Miller. Y tampoco es que conozca mucho a Daniel, aunque Lucy siempre ha dicho que es insufrible.
_ Y supongo que ahora le dirás lo que paso ¿Sabes? Adelantamos la boda y tengo noticias para ti ¡Yo lo amo! Y será mejor que no interfieras o…
_ ¿O qué? ¿Sabes? Yo tengo mi propio plan. Tú me gustas demasiado, no sabes cuanto y siempre obtengo lo que quiero. Creo que va a haber un cambio de planes.
_ ¿A qué te refieres? _dije.
_ La verdad es que como me gustaste te quiero para mí; quiero que seas mi esposa.
_ ¡Imposible! ¿Qué no oíste que adelantamos la boda?
_ Eso no va a pasar, porque si no accedes, ¡Yo le diré que te acostaste conmigo aunque no me conocías, aquel día! Además se lo contaría a todos, hasta a la tía abuela y a Katherine, y que también no eres tan buena como aparentas. Si no me aceptas, ¡Te echaré de aquí y no lo volverás a ver nunca más! Y no tienes idea de lo influyente que puedo ser cuando quiero.
_ ¡No te atreverías!
_ Sí lo haría. ¿Apuestas? ¿Cuánto quieres perder? ¿Qué no ves que conmigo siempre pierden?
_ ¡No podría decirle que ya no nos casamos! ¡Apenas ayer escogí mi vestido de novia! ¡No es justo!
_ ¡Vamos! No me digas que no hubo química entre ambos, yo lo sentí tanto como tú. Aunque ahora no lo aceptes te gusto tanto como a mí. Te doy una semana de tiempo para que lo termines todo.
_ ¡Eso lo va a destruir! No quiero ¡No!
_ Escoge, o lo ves a menudo porque estarás casada conmigo y serás la señora de la casa, ¡O no lo ves nunca más!

Dado este ultimátum no me quedó más que aceptar. No quería, pero al menos así podría verlo y estar con él. ¡Al diablo con John! Si era tanto, yo sería su esposa, pero nunca le sería fiel.
Bajé al comedor, ¡Solo Dios sabe cómo! Daniel estaba ahí, sonriéndome, tan feliz. Casi me pongo a llorar de la angustia.

_ ¿Cómo te fue con John? ¿Le agradaste?
_ Yo diría que sí_ dije.
_ ¿Te sientes bien? _ preguntó.
_ No del todo. Daniel, creo que es mejor que nos separemos un tiempo, por lo menos para dormir. Ya todos me odian por lo que pasó en el campo y es mejor dejar que las cosas se enfríen, por eso, esta va a ser la última noche que estemos juntos antes del día de la boda.
_ Será difícil, ya me acostumbré a ti_ dijo_ Pero está bien.
“_ ¿Por qué se me hará todo tan difícil?”_ pensé.

Esa noche no me medí en nada. Quería que fuera inolvidable para él. Nadie valora lo que tiene hasta que lo pierde.

_ ¡Te luciste!_ dijo él
_ Es que te amo demasiado_ le dije_ Ahora debes descansar, irás con John mañana, ¡Y no sabes la falta que me vas a hacer!
_ Y tú a mí. Sabes que te amo, ¿Verdad?

Lo besé larga y apasionadamente y se me escaparon un par de lágrimas.

_ ¿Qué te pasa? ¿Tanta falta te voy a hacer?
_ No es eso, es solo que me emocioné. ¿Sabes? Yo te amo, ¡Siempre voy a amarte! No importa lo que digan o lo que pase, mi corazón siempre estará contigo. ¿Entiendes?
_ ¡Sí! ¿Por qué dices esto? Me asustas.
_ No, por nada, solo quiero que estés seguro de esto, porque es verdad.

Nos dormimos abrazados. Iba a ser la última vez que estaríamos juntos.



AHHH QUE RARO SARAH!!! OTRA VEZ ELLA TAN ESPECIAL!!!! CON SU MANERA UNICA DE PASEARSE EN SU PROPIA VIDA!!! TENDRÁ DERECHO ALGUIEN TAN DESCARADO A SER FELIZ? SERA QUE LAS COSAS PUEDEN SALIR BIEN A ULTIMA HORA? Y DE SER ASI, SE LO MERECERÁ? NO DEJES DE LEER EL PROXIMO CAPITULO. EL FINAL SE ENCUENTRA CADA VEZ MAS CERCA!!!
Y POR CIERTO ME ENCANTA CUANDO COMENTAS, ASI QUE DEJA TU HUELLITA, POR PEQUEÑA QUE SEA, RECUERDA QUE LAS ONDAS EN EL AGUA COMIENZAN PEQUEÑAS PERO SE EXPANDEN CON EL TIEMPO HASTA SER ENORMES Y CONVERTIRSE EN OLAS!!!

jueves, 29 de julio de 2010

CAPITULOS 22 Y 23

XXII

A la mañana siguiente, Daniel y yo nos levantamos muy temprano para alistar las cosas para el viaje. Empaqué cuatro vestidos, unas cuantas faldas y blusas, dos de mis batas de lencería fina, mi ropa interior y un vestido de baño rojo de una sola pieza. Llevé también mi estuche de cremas y maquillajes, unas sandalias, dos pares de zapatos y dos sombreros. Lo único que hubiera hecho falta para que mi viaje estuviera colmado de tranquilidad, serían las pastillas anticonceptivas, pero ya que no tenía, ¡Pues ni modo! Confiaba en el remanente de las pastillas, en que esa semana su efecto durara, porque ya después de eso, estaba a la gracia de Dios. Había ropa mía que no podía haber usado dentro de la casa que iba a usar ahora en el campo.
Nos fuimos cerca del mediodía y llegamos a la casa de campo aproximadamente a las dos de la tarde. Era una cabaña de madera grande con un bosque cercano y un lago grande aledaño.
La casa tenía cuatro dormitorios. En uno dormirían las chicas, en otro Andrés y Joel, en otro Brandon y en otro Daniel.

_ ¡Qué problema! _ dijo Annie_ Aquí solo hay tres camas.
_ ¡En el de nosotros hay dos!_ dijo Joel.
_ ¡En el mío también!_ dijo Brandon.
_ En el mío solo hay una ¡Y es enorme!_ dijo Daniel.
_ ¡Ya se!_ dijo Annie toda inocente_ Traemos la cama extra del cuarto de Brandon y la ponemos en nuestro cuarto, para que duerma Sarah.
_ No te preocupes linda_ le dije_ Yo duermo con Daniel, por eso no hay problema alguno.

Se quedaron todos perplejos, no los entendía la verdad. ¡Era como si no supieran que yo me acostaba con Daniel todo este tiempo! Si a alguno le quedaba la duda, creo que aclaré bastante la situación con esto.
No habíamos traído a ninguno de los criados de la casa, por lo que todos deberíamos contribuir con las tareas de limpieza o cocina. ¡Esto iba a ser divertido! Porque estos chicos ricos no sabían ni prepararse un sándwich, menos cocinar algo, yo creo que nunca habían tocado una olla en su vida. Yo, por mi parte, a fuerza de vivir sola desde hace mucho tiempo, ya sabía cocinar bien. Yo no tenía hermanos y la verdad con mis padres separados desde hace tiempo y cada uno haciendo su vida sin incluirme en ella, me fue fácil acostumbrarme a ser autosuficiente. Era por cierto la hora del almuerzo y a cada uno se le ocurrió preparar un platillo. Se cocinaba a las brasas o en horno de carbón. Yo me ofrecí a preparar el pastel de chocolate que al final resultó ser lo único comestible después de la ensalada que prepararon Brandon y Joel, porque toda la comida estuvo terrible.
En la tarde los chicos fueron a pescar y por la noche hicimos una fogata para cocinar el pescado, que fue la cena. Ya era muy tarde cuando nos fuimos a dormir.

_ ¿Estás segura de que no quieres dormir con nosotras? _ preguntó Annie.
_ ¡Sí! … ¡Vamos! Es como si no supieran que yo duermo con Daniel desde hace tiempo. ¡Créanme! No puedo estar mejor.
_ Yo… quería preguntarte algo… pero no se si sea muy impertinente _ balbuceó.
_ No te preocupes, ¡Dime!

Las chicas se acercaron a mí por primera vez todas juntas a escuchar.

_ ¿Qué se siente?
_ ¿Qué se siente qué?_ pregunté.
_ Besar a alguien… ¿Qué se siente?
_ Si es la persona que te gusta o a la que amas, ¡Se siente genial! Sientes que vuelas y que todo es mágico, además de todas esas mariposas en el estómago.
_ ¿Sientes eso en tu trabajo?_ dijo Mary.
_ ¡No, porque no soy yo! Es mi personaje el que siente amor hacia otro personaje interpretado por un actor.
_ Y lo otro… ¿Qué se siente? ¿Duele? _ dijo Annie sonrojada.
_ ¿Qué? ¡Ah, te refieres al sexo! Si estás bien estimulada por tu pareja no tiene por qué doler, lo mismo si estás relajada. Lo que pasa es que solo vas a estar relajada si es algo que de verdad quieres hacer, pero tiene que ser tu decisión, nadie más debe influir o hacer que te sientas presionada. Ahora; es diferente. Aunque el sexo te da un placer físico maravilloso es solo eso, algo que haces porque quieres o por necesidad fisiológica o aunque no deba ser, por diversión. Es algo meramente físico, no existe conexión o ataduras con la otra persona. Pero cuando haces el amor es diferente, te acuestas con esa persona porque la amas de verdad, porque talvez es una relación de verdad de hace tiempo. Cuando esto pasa, te sientes unida y protegida por la otra persona, sientes que puedes morir y te falta el aire cuando te toca. Podrías reír y llorar a la vez y no importa cuantas veces hayas tenido sexo antes, esta persona con la que haces el amor por primera vez será la que te haga mujer. Es un sentimiento muy especial y casi nunca pasa, por lo general siempre o casi siempre es solo sexo, porque no hay un hombre o muchacho que no piense en eso y la verdad es que aunque muchos te gusten, es a pocos en esta vida a los que amas de verdad.
_ ¿Por eso duermes con Daniel?
_ Sí, ¡Con él es algo especial en serio!
_ ¿Alguna vez has tenido solo sexo?
_ Sí y créeme que hay veces en las que quisiera no haberlo hecho, porque lastimas a otros y porque es terrible cuando la otra persona se enamora de ti y tu no de ella… ¡Hubiera deseado echar el tiempo atrás y no haberlo hecho! _ dije y miré a Lucy. Ella comprendió.
_ ¿Es posible enamorarse de dos personas a la vez? _ dijo Lucy.
_ Yo creo que sí, solo que las amamos de maneras diferentes. (“_ ¡Qué si lo sabré yo!”_ pensé).
_ ¿Alguna vez te han forzado?
_ ¿Te refieres a una violación? _ dije_ No quisiera hablar de so, pero sí, una vez me pasó, pero te aseguro que ese maldito va a ser descubierto, si no es que lo mato antes. ¡El hombre que hace eso, no es sino un cobarde que no vale nada! … ¡Sí, sí me lastimó!, aunque fue más el susto que el dolor. Necesitas ser muy fuerte y muy segura de ti misma para no volverte loca. Yo lo soy, y por eso pude seguir adelante con mi vida.
_ ¡Qué miedo! Debe ser horrible y yo seguro me volvería loca y me moriría_ dijo Mary.
“_ Ay Mary_ pensé_ si supieras que ese mal nacido es tu maldito novio que de paso no te quiere. ¡Ojalá tú nunca tengas que pasar por eso!”.
_ ¿Daniel lo sabe? _ preguntó Annie.
_ ¡No! Y por favor no se lo mencionen que no vale la pena. Es algo que no tiene importancia y que no se cómo lo vaya a afectar y no quiero que sufra_ dije_ ¿Guardarán el secreto?_ pregunté.
_ ¡Sí! _ dijeron las tres.
_ ¡Señoritas! _ dijo Daniel interrumpiendo cuando llegó a la sala_ ¡Vengo a llevármela conmigo! Ya es muy tarde y quiero enseñarle mañana temprano algo a Sarah.
_ No hay problema Daniel; ¡Buenas noches Sarah! _dijeron.
_ ¡Buenas noches! Y si tienen alguna otra duda, no lo piensen y búsquenme. Yo las ayudaré.
_ ¿De qué tenían dudas?_ preguntó quedito Daniel mientras subíamos las gradas para ir a la habitación.
_ ¿De qué crees? _ le dije mirándolo fijamente.
_ ¡Oh por Dios! _ dijo riéndose_ No creo…
_ ¡Pues créelo! Aunque no creo que vayan a hacer nada_ dije sonriendo.
_ ¡Y qué les dijiste de mí?
_ Solo que te amo.
Esa noche la pasamos increíble. Tratamos de hacer el menor ruido posible aunque creo que en los cuartos de los lados si nos oyeron. La parte de arriba consistía en un pasillo y cuatro cuartos alineados. El del fondo del pasillo, era el de las chicas, seguía el de Brandon, el de Daniel y el mío y el de Joel y Andrés. Se con exactitud que Andrés estaba molesto porque discutía con Joel por el “escándalo” y el ruido que hacíamos. Su voz se oía molesta, en cambio Joel se oía pasivo, casi triste. Me dolía pensar que él sufría de convencerse que yo amaba a Daniel y que en efecto yo dormía con él, pero no había nada que pudiera hacer. Él no iba a ser nunca para mí, aunque me doliera reconocerlo, y yo sabía que no debía hacerme ilusiones con él. Por otro lado creía que debía desengañarse aunque sufriera. Eran muchos los sentimientos encontrados. Mejor no pensar en ellos. Mejor era que me concentrara en Daniel; en él, estaba mi futuro y si tenía que quedarme en esa época lo haría. Ya de todas maneras no creía posible que nadie me extrañaba en mi época. ¡Sea pues entonces, desde ahora y por el resto de mi vida Daniel! ¡Junto a él creceré y viviré! ¡Formaré una familia y seré feliz! Pero… Si voy a ser feliz, tan feliz… todavía no entiendo por qué esto me quita el sueño. ¡Maldita noche! Es eterna y parece no tener final. Necesito un día nuevo, para volver a nacer con el sol y morir con la nueva noche, en esta mi nueva vida.

XXIII

A la mañana siguiente, Daniel y yo nos levantamos muy temprano, Dios sabe cómo si casi no dormimos la noche anterior. Él dijo que quería enseñarme un lugar especial y quería además pasar el mayor tiempo conmigo. Me puse una de mis faldas a la rodilla y una camisa de esas que te amarras a la nuca, ambas piezas estaban confeccionadas en satín asedado de color rosa. Me puse mis sandalias color camel y mi sombrero de paja y estuve lista para ir a caminar. Daniel se mostró un poco sorprendido por la ropa pero no dijo nada. En esa época nadie hubiera usado una falda tan corta, ni una camiseta que te dejara el abdomen descubierto y los hombros.

_ Me gusta tu traje_ dijo_ Te hace ver fresca, diferente. ¿De dónde lo sacaste?
_ Lo hice yo misma_ dije.

Caminamos entre los árboles disfrutando del paisaje, jugando entre ellos como dos niños, hasta que llegamos a un claro en el bosque, rodeado de árboles donde la hierba era alta y crecían las flores. Vi los ojos de Daniel y supe que estaríamos ahí un buen rato. Nos sentamos y la hierba prácticamente nos tapaba. Empezó a besarme mientras me soltaba los lazos que ataban mi camiseta. Se quitó la camisa y continuamos besándonos. Aunque él no se dio cuenta, yo si pude notar que desde hacía rato Andrés nos habían estado siguiendo y nos estaba viendo. A fin de cuentas no me importó, quería que se diera cuenta de que su cobardía no me había despedazado, que él era insignificante y que yo estaba con Daniel y estaba feliz, aunque a él le molestara; que mirara cómo era algo voluntario y no a la fuerza.
Al momento ya no lo vi, pero no le di importancia porque las cosas con Daniel pasaron a más, ya los dos estábamos desnudos y nos estábamos entreteniendo bastante. No se por qué se me ocurrió pensar que Andrés, como traía sangre en el ojo, sería capaz de hacer algo para dañarnos el momento. ¡Y lo hizo!, porque fue a traer a Joel, quién sabe con qué excusa y cuando pude ver, Joel estaba a dos pasos de nosotros. ¡Daniel y yo no encontrábamos dónde meternos! Y yo la verdad comencé a sentirme mal. Nunca hubiera querido que Joel me viera así, teniendo relaciones con Daniel, cualquier otro no me hubiera importado, ¡Pero Joel no! ¡Yo sabía que con él no! Y sabía que sí se iba a afectar con esto y de solo ver Andrés lo sabía también.

_ ¡Joel! ¿Qué estás haciendo aquí? _ pregunté asombrada.
_ Andrés me dijo que había encontrado un lugar donde habían bayas silvestres para recolectar y me trajo con él hasta aquí. Yo no sabía que ustedes estaban aquí_ dijo apenado.

¡Dios! ¡Cómo hubiera querido que sus ojos no me miraran de esa forma tan triste!

_ ¡Ya dejen de vernos! ¿Por qué lo hiciste Andrés? _ dijo molesto Daniel, mientras me cubría con su camisa.
_ Yo no sabía que ustedes estaban aquí y menos haciendo eso. Con lo de anoche no les bastó, ¿Verdad? Y eso que fue bastante, porque al menos yo no pude dormir por el ruido _ dijo.
_ ¡Váyanse ya y déjennos en paz de una buena vez!_ gritó Daniel.
_ ¡Tú no me dices qué hacer a mí! _ gritó Andrés _ ¡Pero sí, me voy porque ustedes me enferman!
_ Yo… ¡Lo siento! No sabía… _ dijo Joel triste y se fue.

No hubiera querido que se fuera así; hubiera querido explicarle, pero no podía y menos con Daniel al lado.

_ ¡Esos dos son increíbles! ¿Cuándo aprenderán a dejarnos en paz? _ dijo Daniel todavía molesto mientras nos vestíamos.
_ Andrés me odia_ dije bajito.
_ No lo creo. ¡Pero si estoy seguro de que es un idiota! _ dijo y me volvió a ver_ ¿Por qué estás tan callada? ¿Es que acaso te importa lo que alguno de esos dos sienta? … ¿Joel talvez?
_ ¡No, no es eso!, es que simplemente no me gusta que me vean desnuda y menos en un momento tan íntimo como este. Una cosa es que ellos supongan o imaginen lo que hacemos juntos y otra es que nos vean haciéndolo. ¡Y encima de eso parece ser que tú todavía tienes dudas de mí!
_ ¡Discúlpame! _ dijo suavemente_ No era esa mi intención… es que a veces no se ni qué es lo que digo. No quiero pensar en que algún día pudieras dejarme… Y sabes que desde el principio yo pensaba que había algo entre Joel y tú, bien que mal son tan amigos que él te trajo a pasar esta temporada con nosotros.

Recordé entonces que Daniel no sabía nada de mí, que rea el único que no sabía que yo venía de una época diferente y por ende conocía a Joel muy poco.

_ Daniel… óyeme_ dije mirándolo seria. Creo que me conoces y sabes que si quisiera estar con Joel no habría nada ni nadie que me detuviera y ya te hubieras dado cuenta de haber algo entre nosotros, porque no estoy para guardarme nada últimamente. Si yo estoy contigo es porque quiero, porque me gustas y porque siento cosas fuertes por ti. Tienes que dejar de dudar de mí. Nada va a pasar entre Joel y yo, porque yo me voy a casar contigo y Joel está comprometido con Annie. ¿Satisfecho?

No dijo nada pero me abrazó con fuerza y dijo después besándome en la frente:

_ No se que haría si te perdiera… Creo que es mejor que regresemos a la casa.

Al llegar allá Andrés y Lucy nos miraron burlones, los demás estaban tranquilos. A Joel no lo vi por ningún lado. Mientras, Brandon y Daniel traían leña y las chicas preparaban la comida, Andrés me tomó de un brazo y me apartó de todos. Se veía que gozaba con esto.

_ ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Acaso vas a violarme otra vez? ¡Yo te vi! Tú trajiste a Joel para que me viera con Daniel, lo que no se bien es por qué_ dije.
_ ¿Qué no es obvio? Porque tú de alguna manera le gustas a mi hermano, ¡La verdad es que no se por qué! Él te cree perfecta y quería mostrarle que no es así, ¡Que eres como cualquier otra!
_ ¡Eso no te lo crees ni tu mismo! ¿Sabes qué creo? Que tú lo que tienes es envidia porque eres tan poco hombre y tan cobarde que no puedes hacer lo que quieres con una mujer sin usar la fuerza, porque solo Mary está tan loca como para amarte. ¡Que te enferma que Daniel sea un hombre de verdad y tú no! Y que yo le doy voluntariamente lo que tú tuviste que forzar y que por cierto fuera tan poco “eficiente” que casi ni me dolió. ¡Eres una persona asquerosa, una basura morbosa que no le importó lastimar a su hermano para lograr salirse con la suya! ¿Y sabes? De todas formas perdiste el tiempo, porque Joel está enamorado de Annie y se va a casar con ella. Ahora, ¡Déjame! No te atrevas a volver a tocarme o morirás y todos sabrán que abusaste de mí y no creo que quieras. ¡Quédate solo, que a fin de cuentas es lo que mereces, pensando en lo triste, miserable e insignificante que es tu vida!

Y me fui; ayudé a las chicas al almuerzo y durante la tarde mientras descansaban, decidí caminar un rato a solas, por el lado del bosque que daba al lago. En eso, oí que alguien me llamaba.

_ ¡Sarah! Espera_ dijo Lucy y se me acercó con rapidez.

Su voz y su mirada eran diferentes. Se veía muy agresiva.

_ Dime qué quieres_ dije.
_ ¡No creas que no se lo que pasó hoy en la mañana! Andrés me lo contó todo. No te detienes ante nada, ¿Verdad? ¿No te da vergüenza exhibirte así?
_ ¿Te refieres a que Joel y Andrés me vieron a Daniel y a mí en esa situación? ¡No! No me da vergüenza. Primero porque lo amo y segundo, porque me voy a casar con él. Y creo que ni a ti, ni a Andrés les importe o les interese en lo más mínimo_ dije ya molesta.
_ ¡Tú si que no tienes dignidad! Eres una descarada y resulta triste saber que en el futuro las mujeres no tienen valor alguno por sí mismas.
_ ¡Ya basta! ¡Tú lo que estás es ardida! ¡Sí, como lo oyes! Porque tu novio no te ama, ¡Me ama a mí! Y eso te mata. Saber que cada vez que te besa ¡Cierra los ojos y piensa que soy yo! Y saber que si algún día se llegan a casar ¡Él imaginará que es conmigo con quien está! Y aunque no te diga nada, siempre fingirá contigo porque es un magnífico actor y todo porque no fuiste nunca suficiente mujer para él. ¡Acéptalo de una buena vez! Es una realidad con la que deberás vivir_ dije y la dejé sola.

No estaba para que nadie, absolutamente nadie, viniera a molestarme. Llegué directamente a preparar la cena. Daniel me miró extrañado y me dijo:

_ ¿Te pasa algo?
_ ¡No, nada! _ mentí.

No estaba para darle explicaciones a nadie, ni siquiera a Daniel. Seguí con lo que estaba haciendo. En la noche no podía dormir y me levanté.

_ Necesito aire fresco_ le dije a Daniel que me miraba medio dormido y me preguntó si quería que él me acompañara_ No amor_ le dije dándole un beso, vuélvete a dormir, creo que necesito estar sola un rato.

Bajé las gradas y fui a sentarme a la orilla del lago. No quería pensar en nada y menos en Lucy y Andrés; esos dos malditos me odian porque me doy el lujo de vivir la vida que quiero.
Estaba absorta en esto, cuando sentí que alguien apoyaba su mano en mi hombro. “_ Es Daniel”_ pensé. ¡Error! Era Joel.

_ ¿Me puedo sentar un rato a l par tuya?_ preguntó.

Asentí con la cabeza. Ninguno de los dos acataba a decir nada.

_ ¿Sabes? _ comencé_ No hubiera querido nunca que nos hubieras visto en esa situación. ¡No tú! Andrés es un maldito, él sí sabía que estábamos ahí y lo que estábamos haciendo. Yo lo vi.
_ Pero ¿Por qué?_ preguntó.
_ Créeme… ahora no puedo decírtelo. Pero sabes que jamás hubiera querido herirte… ¡Lo siento!
_ No creí que fuera a afectarme tanto, es decir, yo lo suponía; pero de eso a verlo, es otra cosa…
_ Yo me sentí mal, no solo por mí… sino también por ti. Yo no soportaría verte así con otra chica. No se bien por qué… es solo que sé que se me partiría el corazón.
_ ¿Por qué no podemos estar juntos si yo te quiero y tú a mí?
_ Porque otros también nos quieren y como también los queremos, no vamos a herirlos.
_ ¿Y si no fuera así?
_ ¡Pero es!... Mejor me voy_ dije.

Fui al cuarto y me acosté al lado de Daniel. Él me abrazó y me besó, aún medio dormido.

_ ¿Te sientes mejor? _ preguntó.
_ Sí ya estoy mejor… Daniel… ¿Crees que soy una mala persona?
_ No, ¡Eres la mejor persona que conozco! Eres dulce, buena y talentosa, ¡Y muy hermosa_ me besó _ Y por todo eso te amo.
_ Yo también te amo_ le dije.

Por lo menos ahora estaba más tranquila. Me sentí segura y amada. ¡Por cosas como esta era que jamás lo dejaría! Me dormí feliz abrazada a él.


BUENO, YA CADA VEZ FALTA MENOS, Y LA PREGUNTA ES QUÉ PASARÁ?
ESPERO TUS COMENTARIOS AL RESPECTO.

jueves, 22 de julio de 2010

FELIZ CUMPLEAÑOS LUZ




Para los que no la conocen Luz es una chica super talentosa que vive en España y que tiene un blog llamado PAPELERA DE RECICLAJE en el cual escribe sus historias que son geniales. El 22 de julio es su cumple y por ese motivo tan especial se otorga este reconocimiento especial para ella. Que cumplas muchos mas amiga!!!

CAPITULOS 20 Y 21

XX

La luz de la mañana me despertó, y con ella una realidad que no me gustaba. Sí, sentía un gran cariño y cierto amor por Daniel, no lo podía negar; pero la pasión, el deseo y ese amor que no te deja respirar solo llegué a sentirlo con el beso de Joel. ¡Joel Knox!... Ahora que lo pienso, su nombre me suena familiar no se por qué. ¿De dónde? No puedo recordarlo bien… En fin, no sabía qué hacer. Veía a Daniel durmiendo feliz a mi lado, y sí me despertaba amor, pero otro tipo de amor. Debía olvidar a Joel, enterrar eso que sentía por él. En eso Daniel se despertó.

_ ¡Hola! _ dije mientras lo besaba_ ¿Cómo dormiste?
_ ¡Bien! ¿Qué haces despierta?
_ Veo lo dulce que te ves mientras duermes. ¿Sabes? Yo te quiero mucho. Eres muy especial para mí.
_ ¡Yo también te amo! _dijo abrazándome_ ¡Ven acá! Yo creo que soy el hombre más dichoso del mundo, porque te tengo a ti aquí, conmigo.

Se puso encima de mí y empezamos a hacer el amor. Es divertido; hacía tiempo que no hacía esto, tener relaciones en la mañana al despertar. Me hizo olvidar el encuentro con Joel. Al rato nos bañamos juntos y bajamos a comer algo. Casi era hora de almorzar. Mis dudas se habían casi disipado. Pero antes de llegar al comedor, vi sentada a Annie en una de las salitas, y se veía triste. Con todo y lo mal que me caía, me dio lástima verla así, y le dije a Daniel que se adelantara.

_ Annie, ¡Hola! … ¿Estás bien?
_ ¡Hola Sarah! No, no estoy bien del todo_ dijo tristemente. Se veía que había estado llorando_ Joel… se que me oculta algo. Está distante, es decir, más de lo normal Hoy casi no me ha hablado en la mañana. Me ha estado evitando y tiene una mirada diferente ahora. Es como si estuviera molesto conmigo.
_ Seguramente no es nada ¡Tranquila!
_ ¡No!; ya estaba distante cuando llegué, y cuando me propuso matrimonio casi no demostró emoción alguna. Y ahora prácticamente fue como si yo no existiera… Sarah… A ti te oye mucho, ¿Por qué no le preguntas? ¡Por favor ayúdame con esto!
_ Yo… no creo que sea la indicada. ¿Por qué crees que él me oye a mí?
_ Porque siempre habla de ti, eres como su mejor amiga ¡Ni siquiera de Lucy habla tanto! Hazme ese favor Sarah.
_ No te prometo nada, pero intentaré hacerlo.

¿Cómo me meto en estas cosas? ¿Qué le iba yo a preguntar a Joel nada? ¡Yo sabía que yo era el motivo de su cambio! ¿Sería posible que él llegara a dejar a Annie? Si eso pasara, ¿Podría llegar a estar conmigo? ¡Sería grandioso! Pero… ¿Qué pasaría con Daniel? ¡No! ¡No puedo dejar a Daniel ahora! Yo sí lo quiero, él es un amor conmigo, no quiero hacerle daño. Él me hace sentir segura… Además, él ha cambiado tanto… Al menos es diferente ahora, sonríe y se comporta amablemente; cosa que según dicen, antes no pasaba. Llegué al comedor y ya él tenía el desayuno.

_ ¿Dónde estabas?
_ Hablando con Annie. Dice que Joel está muy raro de un tiempo para acá. Que ya no la trata como antes.
_ ¿Joel? Ese chico toda la vida ha sido muy callado, muy extraño. Yo lo veo igual que siempre. Además esa chica Annie es el ser más aburrido que existe sobre la faz de la tierra. ¡Es más fría y más tonta que Mary y Lucy juntas! … No les prestes atención, la gente viva, como nosotros, vive en un mundo donde ellas no existen… Bien. Quería decirte que este fin de semana iremos de paseo todos a una propiedad que tenemos no muy lejos de aquí, con lago y todo para pasar la última semana de este mes ahí. Haremos días de campo y nos divertiremos mucho.
_ ¿Quiénes van? _ pregunté.
_ ¡Todos! … menos Eliza, mamá y la tía abuela. ¿Vendrás conmigo, verdad?
_ ¡Sí, creo que será una manera diferente de pasar el tiempo! Pero; ¿Y la obra?
_ ¿No lo oíste? Brandon dice que cierran este viernes porque Phillipe está enfermo y se irá de vacaciones a Francia. ¿Irás?
_ ¡Claro! Ya este clima se me hace pesado y la verdad quiero disfrutar este verano más que ninguno otro de mi vida.

XXI

Llegó la última función de la obra. ¡Estuvo estupenda! Todo el mundo celebró al final con champaña. Brandon me dijo que estaba triste.

_ Será la última vez que te bese, aunque sea de mentiras. Tú sabes que volví con Lucy pero que no es lo mismo, para empezar porque no estoy enamorado de ella y segundo, porque ahora se de seguro que te perderé para siempre. ¿Estás segura de lo que haces?
_ ¿Qué? ¿Casarme con Daniel? Sí, estoy segura de que es lo que quiero, ¿Por qué preguntas?
_ Porque creo que no es tu estilo. A ti te gustan los retos; ¡Que si lo sabré yo! Y Daniel es cosa segura. Con él vivirás en paz, como toda una señora, pero pensarás todo el tiempo en qué hubiera pasado si hubieras elegido a otro, si tu vida hubiera sido más emocionante. ¡Créeme! Yo se que llegará el día, aunque te duela y lo quieras mucho, en que te aburrirás de él. ¡Y querrás que todo termine! Y talvez ya no podrás hacer nada.
_ No te preocupes Brandon. Yo se cómo manejar este tipo de cosas. No creo que yo me aburra d él. De verdad me gusta estar con él.

Al llegar a la casa, otra vez estaba Joel esperándome.

_ ¡Quiero hablarte! _dijo.
_ ¡Joel, no hay nada de qué hablar! Yo estoy con Daniel porque quiero, ¡En serio! ¡Ah y por cierto!.... tienes que ser más amable con Annie… Ayer me pidió que te preguntara si era que ya no la querías. Ella se va a dar cuenta si sigues así… o Lucy va a hacer que se de cuenta.
_ Es que… la verdad, yo no la quiero. Es mi amiga, pero no me imagino ni siquiera besarla. Solo tu imagen viene a mi mente.
_ Pues, ¡Has que venga otra imagen! Sabes que ahora, menos que nunca, podemos estar juntos.
_ Pero… ¡Yo lo sentí!... en el beso de anoche. ¡Sentí que moría!, y no pude dejar de pensar en ti en el resto de la noche.
_ ¡Eso no pasó!
_ ¡Tú sabes que sí! Pese a todo yo también te sentí temblar. Llámame loco pero yo sí creo que hay algo… yo no lo sabía exactamente, pero comenzó el día en que te conocí, cuando te vi acostada en esa cama, con esa camiseta entallada que solo te cubría el pecho. ¿Te cuerdas? Era amarilla con un número ocho en negro. Solo llevabas eso y tu ropa interior negra. Te veías única, diferente, y yo casi no podía respirar de la emoción.
_ Joel, no vale la pena recordarlo. Debo irme ahora, es tarde.
_ ¿Irás con nosotros mañana?
_ Sí, Daniel me lo pidió y voy a complacerlo. Me gusta verlo feliz.
_ ¡Sí, ya lo creo! … Si hubiera pasado esto antes, lo del beso… ¿Hubieras aceptado estar conmigo?
_ Joel… de verdad pienso muchas cosas sobre el “podría haber sido” pero la verdad, ya no importa. No creo que pueda dejar a Daniel, lo quiero mucho y no quiero lastimarlo. ¿No lo ves? Seremos primos. ¡Y viviremos juntos! Podemos dañar a mucha gente si hacemos algo que no debamos.
_ Será muy difícil y doloroso.
_ Sí… pero yo creo que lo mejor es que te hagas a la idea.

Cada vez son más preocupaciones. Joel, Daniel, Andrés (que ya me las pagaría) y para rematar ¡Se me acabaron las píldoras anticonceptivas! Tenía una semana de gracia, pero después de ella, ya no quedaba nada que me asegurara no quedar embarazada. Daniel, por supuesto, no sabía nada de las famosas pastillas; si le hubiera dicho que evitaban el tener un hijo suyo, lo habría lastimado mucho porque él tenía la firme esperanza de que eso pasara. Y como si fuera poco, después de esta semana, ¡Faltaban solo dos meses para mi boda! No quería pensar en lo que Brandon me había dicho, pero se que en el fondo tenía razón. Le tenía cariño a Daniel y sabía que él me protegería y sería un ama de casa feliz y confiada. Tendría a mis hijos y estaría siempre tranquila. Pero… ¿Esa sería mi vida? Talvez sí… no estaría mal, ¡Sería una buena vida! ¿Me aburriría y escaparía de ella? ¡No lo se! No quiero pensar más. Mañana debo alistar mi equipaje para la semana en el campo. Creo que lo que necesito es una buena bocanada de aire puro.



ESPERO QUE ESCRIBAS TUS VALIOSOS COMENTARIOS AQUI Y ME DES TU OPINION: QUE CREES QUE VAYA A PASAR???

jueves, 15 de julio de 2010

CAPITULOS 18 Y 19

XVIII

Una semana después de mi compromiso empecé a darle las lecciones de teatro a Andrés. La verdad es que no lo hacía mal pero había escenas en las que profundizaba demasiado, sobre todo en las que habían besos, abrazos o caricias. Era incómodo.

_ Andrés, ¿Por qué quieres aprender teatro?_ le dije después de las primeras cinco clases_ ¿Por qué siempre practicamos aquí, donde nadie nos ve o nos oye? ¿Por qué no quieres que nadie y en especial Mary y Joel lo sepa?
_ Verás Sarah… Yo llevo años, dos años para ser exacto de ser novio de Mary. No me gustaba mucho cuando la conocí. De hecho yo estaba enamorado de Lucy, pero pensé que no se fijaría ni en mí ni en nadie. El día que me di cuenta de que andaba con Brandon me dio tanta rabia que me la llevé aparte y le dije que la amaba y hasta intenté besarla. Ella me rechazó y me dijo que estaba enamorada de Brandon y que la dejara en paz, que yo era solo su amigo y que no podría verme jamás como otra cosa y se fue. Lo que yo no sabía era que Mary me estaba viendo y se fue llorando; la alcancé y ella me dijo que me amaba y que aunque no conocía mucho a Lucy, ella le caía bien y no podía ni siquiera odiarla por eso. Yo le dije que nunca iba a pasar nada entre Lucy y yo porque ella no me amaba y que si me daba la oportunidad, yo podía estar con ella porque ella también me gustaba (no era cierto). Ella dijo que sí, que ya vería como me encariñaba con ella y que el amor de ella alcanzaría para los dos. En un principio no pude olvidar a Lucy, le fui tomando cariño a Mary, pero la verdad nunca he estado enamorado de ella. Yo quiero una mujer de verdad, alguien a quien besar o tocar según sienta. Mary nunca va a dejar que esto pase, no porque no me quiera, sino por todos los prejuicios que hay en esta época. Vi como besaste a Daniel la primera vez que lo viste y pensé que no te importaría hacer lo mismo conmigo. Así yo podría, aunque fuera falso, besar a alguien. Y se que a ti no te importaría.
_ ¿Has hablado de esto con Mary?
_ ¡Ya no me importa! Además, tú puedes darme lo que busco sin tener que romper con ella, sin que se entere siquiera.
_ ¡No me gusta como dijiste eso! Sabes que yo soy la prometida de Daniel y no haría nada que lo lastimara. Además, ¿Qué te crees?, ¿Qué yo me acuesto con cualquiera?; ¡Me voy!_ dije molesta.
_ ¡Te acostaste con Brandon! ¿Sorprendida? ¡Lucy me lo contó todo! ¡Tú no te vas de aquí! Está cerrado con llave y yo la tengo. ¡Tú harás lo que yo diga! Aquí nadie nos va a oír de todas maneras.
_ ¿Qué harás si no me da la gana?
_ Le cuento a Joel, que no sabe nada. Mi hermano cree que eres lo máximo aunque estés con Daniel. Imagina qué dirá si le digo que dormiste con el novio de su mejor amiga, a la que adora. Tu imagen estará destruida. Y les diré también a los otros de dónde vienes y que no eres una señorita de sociedad como Eliza, Katherine y Louise creen. ¡Ellas te echarán de aquí!
_ ¿Sabes? ¡No me importa! ¡Igual me voy!
_ ¡No, no te vas! _ dijo acercándose a mí_ ¡Tú serás mía, te guste o no!.

No tenía hacia donde escapar y me atrapó. Se me vino encima y aunque me movía con fuerza no podía quitármelo de encima y me quitó la parte de arriba del vestido.

_ ¡Déjame!, ¡No! … ¡No!, ¡Detente! ¡Estás enfermo, me das asco! ¡Suéltame!
_ ¡Más asco das tú, zorra; acostándote con Daniel que es una basura!

Me subió la falda y bajó mi ropa interior, mientras me besaba a la fuerza. No podía soltarme y de verdad tenía miedo. Estaba llorando y ya no sabía que hacer. Se bajó los pantalones y empezó a penetrarme a la fuerza.

_ ¡Detente! ¡Andrés, me haces daño! ¡Ya basta!
_ ¡No finjas! ¡A ti te gusta esto! ¡Lo hiciste con Brandon y con Daniel! ¡Cállate!_ gritó, y me tapó la boca.

Siguió violándome hasta que hubo terminado dentro de mí. Hasta ese momento me soltó y caí de rodillas llorando.

_ ¡Vamos! ¡No es para tanto! _ dijo mientras se acomodaba la ropa_ Seguramente Daniel no es tan bueno como yo, pero seguro se divierten más rato.
_ ¡Eres un enfermo! _ dije llorando y mirándolo con odio.
_ ¿Eso crees? ¡Qué mal! Porque tú me gustas bastante, pero no creo que esto vuelva a repetirse, ¿Verdad?_ dijo riéndose _ A no ser que quieras, ¿Quieres? ¡Qué lástima, creo que también fue el final de las clases de teatro!

A como pude me vestí, estaba dolida, frustrada; me sentía sucia. Ya íbamos a salir y me tomó con fuerza por el cabello, me miró y me dijo:

_ ¡Nunca le vas a contar a nadie sobre esto! ¿Oíste? ¡No pasó! … Porque… si le dices a alguien sobre esto, ¡Te mato! ¿Entendiste bien? _asentí con la cabeza_ ¡Qué bien! ¡Ya lo sabes, si hablas, te mato!

Y diciendo esto me besó con fuerza y salió de la sala. Yo estaba temblando todavía de la rabia y el asco. Salí corriendo hasta que llegué a mi habitación, ni siquiera me detuve cuando me topé con Joel y me saludó. Llegué a mi cuarto, al baño, a vomitar; después de haber cerrado con llave. Solo lloraba y lloraba. ¡Sí, me había dolido!, ¡Sí, estaba enferma! ¿Cómo no estarlo? Llené la bañera y tomé un baño como de una hora al menos. Cuando Daniel vino a buscarme para la cena me excusé diciendo que no me sentía bien, le dije que no se preocupara, que no era nada grave y que esta noche dormiría sola. De todas maneras, no creía que pudiera dormir o volver a estar tranquila. Me sentía observada y lastimada. ¡No quería que nadie me viera, menos que me tocaran! ¡Maldito sea Andrés! ¡Un día me las pagará! Mi único consuelo eran las pastillas anticonceptivas, de las cuales ¡Horror! Solo quedaban cinco; y u condón sin usar; Ellas no permitirían que yo quedara en cinta por ese mal nacido. Esta noche se me hace larga, eterna. ¡Debo sobreponerme!, por Daniel; ¡El no puede saber qué pasó porque seguramente Andrés le haría un daño mayor! ¡Debo ser fuerte! Mañana, será un nuevo día y estoy segura de que algún día encontraré el modo de hacer que Andrés pague por este mal rato que me hizo pasar.

XIX

Al día siguiente Daniel vino a buscarme en la mañana. Fue una suerte que ayer en la noche no hubiera función en el teatro. Hoy tenía que aparentar que todo estaba bien.

_ ¿Estás bien?_ preguntó Daniel.
_ Tranquilo amor, estoy bien_ dije.
_ ¿Qué fue lo que te pasó?
_ Estaba mareada, seguro por todo el desgaste de estos días atrás, con la obra y todas esas emociones fuertes tan seguidas. ¡Ya pasó!
_ ¿Vamos a desayunar?
_ ¡Claro, dame un segundo!

Bajamos al comedor juntos. Andrés me miró amenazante. Todo transcurrió con normalidad.

_ ¿Te sientes mejor Sarah? _ dijo Joel_ Ayer pasaste tan rápido que no me saludaste. ¡Te veías enferma!
_ ¡Gracias Joel! Estaba algo mal, pero ya estoy mejor. Es solo que a veces hay cosas que te enferman y te dan asco _ dije mirando a Andrés_ pero pasan y sigues adelante.
_ ¡Qué bien! ¡Me alegro!
_ ¿Cuándo vamos a buscar tu vestido de novia? _ dijo Eliza.
_ Si quieres, ahora más tarde. Pero no podemos tardar mucho. Tengo función en la noche.
_ Ah si, ¿Cuándo acaban?
_ En dos semanas. Al terminar este mes.
_ ¿Puedo ir con ustedes también? _ dijo Annie_ Quiero ver los vestidos de novia, porque… ¿Saben? … Ayer Joel me propuso matrimonio en la noche y acepté_ dijo sonriendo y estirando la mano mientras nos enseñaba la sortija de compromiso.

Joel se puso rojo.

_ ¡Está muy linda! _ dijo Mary.
_ ¡No tan linda como la de Sarah! ¡Pero igual a mí me encanta! _ dijo Annie.
_ ¡Felicidades Joel! _ dije_ ¿Cuándo es la boda?
_ A finales del otoño, una semana después de la tuya_ dijo con voz quedita.
_ ¿Saben? John viene a la boda de Daniel, seguramente se quedará para la de Joel también_ dijo Lucy.
_ ¡Ay, si yo pudiera casarme también! Una se ve como una reina vestida de novia_ dijo Mary soñadora.
_¿Por qué no le dices eso a Andrés? Seguramente él te ama tanto que talvez se case contigo también en otoño. ¡Porque él es todo un hombre! ¿Verdad Andrés?_ dije.

No respondió.

_ Entonces, ¿Puedo ir con ustedes? _ dijo Annie.
_ ¿Sabes Eliza? ¡Discúlpame! Pensándolo bien no creo que podamos ir hoy a buscar el vestido. Otro día sería mejor. ¿Está bien por ti Annie?
_ Sí… está bien_ dijo desilusionada_ mejor otro día.
_ Daniel, cielo; debo retirarme para alistarme para la noche_ lo besé suavemente_ Te veo más tarde_ dije, y me fui.

Al rato cuando me iba a buscar algo de fruta a la cocina, vi a Annie en un rincón besando a Joel. ¡Maldita chica! ¡Cada vez me enferma más! Me devolví al cuarto. Luego pasó el tiempo y me fui a la obra. Al regreso, en la noche, al entrar a la casa, vi a Joel en el vestíbulo.

_ Sarah… ¿Puedo hablarte?
_ Es tarde Joel, estoy cansada.
_ Sarah… ¿Estás molesta conmigo?
_ No, ¿Por qué habría de estarlo?
_ Por el tono de tu voz, porque me evitas todo el tiempo; no se que ocurre.
_ No ocurre nada ¿Está bien?
_ ¿No te gusta Annie, verdad? Ella te molesta no se por qué. ¿Te hizo algo?
_ ¡No, no me ha hecho nada! Pero sí… ¡Sí me molesta, de hecho no la soporto! ¡Me enferma!
_ ¿Por qué? Dime por qué.
_ ¡Porque está contigo y yo no!
_ Pero tú estás con Daniel… ¿No?
_ ¡Sí y si lo quiero!, pero es que… ¡No importa ya!... Tú de todas formas no estarás conmigo nunca, porque no vas a dejarla nunca, menos ahora que te vas a casar_ dije y me empecé a alejar.
_ ¡Me caso con ella porque tú te casas con Daniel! _ dijo.

Me volví confundida.

_ No juegues Joel, no estoy de humor.
_ No es mentira Sarah… es que no sabía cómo decírtelo. Intenté el día del baile y no pude, ¡No me dejaste! Intenté el día del compromiso y ayer, ¡Y tampoco pude!_ dijo mientras se me acercaba.
_ ¿Y por eso le pediste matrimonio?
_ Pensé que ya no podría estar contigo, no tenía más opción. Sarah, yo… ¿Te gusto de algún modo?
_ No quiero hablar de eso ahora Joel. Estoy cansada y Daniel me espera.
_ ¡Necesito saberlo! ¡Los dos necesitamos! Sino, ¡Cometeremos un error!
_ ¿Ah si? ¡Y cómo lo sabremos? ¡Dime!

Me tomó la cara entre sus manos y me besó. Sentí que temblaba hasta casi desmayarme. Solo pude dar un paso atrás y me separé aterrada.

_ ¿Lo sentiste? ¿Sentiste lo que yo? _ preguntó.
_ ¡No quiero hablar de eso ahora!_ dije mientras me secaba una lágrima.
_ ¡Espera!_ dijo.
_ ¡No! ¡Debo irme!

Y corrí hasta el cuarto de Daniel y lo dejé solo.

_ ¡Estás agitada! _ dijo Daniel sonriendo cuando me vio_ ¿Será la emoción de verme?
_ ¡Sí! ¡Claro que sí! _ dije besándolo.

¿Qué pasaba conmigo? No me volví a sentir igual; los besos de Daniel tenían poco efecto comparado con el beso de Joel. ¡No entiendo, yo estaba segura de amar a Daniel! ¿Por qué dudaba ahora? ¡Eso no podía ser, no me podía estar pasando a mí!

_ ¿Cómo te fue esta noche?_ preguntó.
_ ¡Bien! … Daniel ¡Hazme tuya! ¡Hazme el amor como nunca antes, como si fuéramos a morir mañana! Necesito sentir que soy solo tuya_ dije.

Me sentía desesperada, perdida y confundida. Esta noche necesitaba creerme a mí misma mis mentiras, y no sentir esta incertidumbre que me aplastaba el pecho y no me dejaba respirar.


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