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XVII
DIA DÉCIMO: FIN DEL TORNEO Y DESPERTAR A UNA NUEVA VIDA.
Ese día el torneo se finalizaba mediante una ceremonia de premiación para el ganador. Caleb estaba que no cabía de la emoción. La cantidad obtenida era increíble. Los otros también se sentían satisfechos. Esa chica Lux o Gía como fuera que se llamase los había hecho ganadores de una suma considerable y eso la convertía a ella en algo así como la diosa personal de cada uno. A las chicas eso no les hacía mucha gracia, en especial a Silvana que seguía ardida por todo lo sucedido y la verdad, ya no le veía caso a luchar contra Gía, sabía que no tenía oportunidad alguna: esta se veía como un ser invencible y además intocable porque los chicos jamás dejarían que ella le pusiera las manos encima. En la ceremonia todos le aplaudieron entusiasmados al momento en que la premiaron como ganadora. A ella, la verdad, no le importaba. Ella no había vencido a Cheng para ganar el torneo, lo había hecho por Yoshi, por venganza contra Cheng; el torneo no tenía la más mínima importancia.
Cuando hubo descendido de la tarima, contendientes de otros equipos se acercaron a felicitarla.
_ ¿Cuándo nos darás la revancha?_ le preguntó uno.
_ ¡Nunca! ¡No volveré a pelear!_ dijo ella sonriendo.
_ ¿Por qué?_ preguntaron otros.
_ ¡Voy a tener un hijo y él será mi única preocupación!
_ ¿Quién es el padre?_ preguntó alguien.
_ ¿Qué no es obvio que es Yoshi?_ contestó alguien más_ ¿Es Yoshi verdad?_ le preguntó a Gía.
_ ¡Sí, es Yoshi!_ dijo ella sonriendo.
_ ¡Ya veo porque mataste a Cheng de una manera tan brutal!_ dijo alguien.
_ ¡Él se lo buscó!_ dijo ella con sequedad.
_ Pero, ¿Yoshi estaba muerto, no? ¿Quién lo revivió entonces?
_ ¡Ella, por supuesto!_ dijo Yoshi que recién llegaba, tomándola por la cintura_ Ahora si nos disculpan, debo llevarla a descansar_ dijo, y se la llevó con él_ Tenemos que empacar todo, hoy es el último día que estaremos en el hotel_ le dijo a Gía_ Te quedarás conmigo después. ¿Verdad?
_ ¡Claro que sí! ¡No seas tontito! La cosa es , ¿Dónde vamos a vivir?
_ No lo se la verdad_ dijo él.
_ ¡No pienso ni de broma regresar al bosque!... No te preocupes, ya encontraremos un lugar para vivir, y mientras yo esté contigo, lo demás me sale sobrando_ dijo ella_ Además, tenemos dinero suficiente para establecernos y vivir cómodamente donde queramos.
Al llegar al hotel, ya los chicos habían acabado de empacar, y las chicas casi acababan. Ellos entraron al cuarto y recogieron lo poco que traían con ellos en cuestión de unos minutos.
_ ¡Listo!_ dijeron las chicas sacando unas cuantas maletas bastante grandes.
_ ¿Y Silvana?_ preguntó Aaron.
_ Dijo que había visto a una conocida, que nos adelantáramos; en fin, esperemos que no se moleste porque le empacamos sus cosas sin que estuviera presente_ dijo Helena.
_ ¿Ustedes dónde van a ir?_ dijo Caleb.
_ No sabemos_ dijo Yoshi_ La verdad es que ni Gía ni yo queremos seguir peleando. Tenemos suficiente dinero para vivir con nuestro hijo en paz.
_ Pero… ¡Es que ya somos como una familia!_ dijo Caleb_ ¿Por qué no seguimos juntos? No tienen que pelear si no quieren. ¡Quédense con nosotros!
_ ¿Y Silvana?_ ¡Ella nos odia!_ dijo Yoshi.
_ ¡Ella no va a hacerles nada! Si quiere vivir con nosotros, va a tener que aguantarse porque nadie aquí le va a tolerar sus majaderías y lo mejor, nadie va a dejar que les haga daño y si ella no está de acuerdo, va a tener que irse.
Yoshi miró a Gía; quería ver si ella aprobaba o desaprobaba lo que Caleb acababa de proponer, pero como no viera respuesta en sus ojos, en los cuales se vio reflejado como en un espejo le preguntó por lo bajo.
_ ¿Qué dices Gía? ¿Nos vamos con ellos?
_ Solo si tú quieres_ dijo ella.
_ Son mis amigos.._ dijo él.
_ ¡Lo se! No pienso quitártelos separándote de ellos. Yo iré a donde tú quieras que vaya, yo solo quiero estar contigo.
_ Entonces, ¿Vamos con ellos?
_ Sí.
_ ¡Decidido!_ dijo Caleb sonriendo_ Ahora estaremos juntos. Seremos una verdadera familia y lo mejor; su bebé tendrá muchos tíos que lo querrán y lo cuidarán, y lo mimarán… Y lo malcriarán.
_ Bueno, tampoco para tanto_ dijo ella.
_ Les avisaré a los otros.
En ese preciso momento Silvana entró en la habitación. Se veía nerviosa, como distraída, totalmente ausente y muy pálida.
_ ¡Qué dicha que llegaste, nos tenías preocupadas!_ dijo Helena_ Ojalá que no te importe, empacamos tus cosas.
_ ¿Qué?_ dijo Silvana como despertando de un sueño_ ¿Qué?... ¡Ah sí, está bien!
_ ¿Te sientes bien?_ dijo Darian_ Te ves muy mal.
_ ¡No es nada, tranquila!_ dijo sentándose.
Se veía extenuada, como a punto de caer.
_ Oigan todos, ¡Les tengo una noticia!_ dijo Caleb con entusiasmo y sin prestar atención a Silvana_ ¡Yoshi y Gía van a venir con nosotros! ¡Seremos una familia!
Todos se pusieron muy alegres y se acercaron a ellos.
_ ¿Qué? ¡No puede ser!_ decía en voz muy baja Silvana.
Solo Helena la oyó. De veras se veía muy mal.
_ ¡Jack!_ dijo Helena tomándolo por el brazo y sacándolo del grupo_ Silvana está mal… ¡Y esto la pone peor! No tengo nada en contra de ellos dos pero; ¿No crees que es algo precipitado vivir todos juntos, aún sabiendo que ella se enferma y sufre?
_ Helena, en eso no te metas ¿Ok? Primero, es cosa de ellos, ¡Está decidido! Y la verdad a mi me alegra; segundo, sabes que no soporto a Silvana…
_ ¿Por qué?_ dijo ella molesta.
_ ¿Cómo que por qué? Talvez esté enamorada de Yoshi, pero originalmente venía a matarlo ¿Te acuerdas? ¡Y no digas que no, ni me veas así, ella lo admitió aquí, delante de todos! ¡Y además y como si fuera poco, es hermana de él! ¡Sí, hermana y biológica!... No se tú, pero aparte de mentirosa, yo creo que está perturbada.
_ Pero, ¡Pobrecita!
_ ¡Ningún pobrecita, ella se lo ha buscado todo! No te metas en esto, porque no hay forma posible de que puedas ganar. Después no te quiero oír quejándote porque te lo estoy advirtiendo_ le dijo y se reunió de una vez con los otros.
_ Debemos irnos_ dijo Caleb.
_ ¿Dónde?_ dijo River_ ¡Si no tenemos a dónde ir!
_ ¡Claro que sí! Hice las reservaciones de una villa, eso sí, tenemos que llegar antes de que anochezca.
_ ¿Queda muy lejos?_ preguntó Aaron.
_ ¡Más o menos! En un mes comienza un torneo cerca de la villa, participaremos y mientras tanto nos ambientaremos al lugar, entrenamos y descansaremos a la vez.
Todos se pusieron en marcha. Aaron miró a Silvana y con miedo se acercó a ella. No sabía por qué, o mejor dicho, no quería saber por qué ella se empeñaba siempre en hacerlo sentir rechazado.
_ Silvana, ¿Puedo ayudarte?_ preguntó con timidez.
_ ¿Ayudarme? ¿Con qué?_ dijo ella.
_ Es que te ves mal_ dijo preocupado.
_ A ti eso qué más te da_ dijo como haciendo un esfuerzo.
_ Es que… si me importa.
_ No debería, no soy nada tuyo.
_ Pero… es que tú me gustas y mucho.
Ella lo volvió a ver de una manera que lo hizo sentirse mal, como avergonzado de lo que sentía por ella. Se veía entre molesta e incrédula y a la vez, con un poco de burla y desprecio en sus ojos. Pero no decía nada y Aaron se sentía como que se ahogaba.
_ ¿Y?... ¿Qué se supone que haga? ¿Crees que moriré por ti o algo por el estilo?
_ ¡No tienes por qué ser así!_ le dijo él triste.
_ ¡Pero así es! Yo no te pedí que me quisieras.
_ Yo solo quería…
_ ¡No me importa! ¡Solo vete y déjame en paz! ¡Piérdete! ¡Muérete! ¡lo que sea pero vete!_ le gritó.
Aaron se quedó parado donde estaba. Simplemente no se esperaba algo así. ¿Por qué Silvana tenía que ser tan cruel con él?
_ ¿Qué, no te vas? ¡Bien, como te plazca! ¡Entonces me iré!_ dijo.
Y se puso en pie, pero apenas hubo dado unos cuantos pasos se desvaneció y cayó al suelo. Aaron no se detuvo a pensarlo y la alzó.
_ ¡Silvana! ¡Silvana!_ decía asustado_ ¡Silvana respóndeme!
Ella entreabrió los ojos y lo miró retadora.
_ ¡No te atrevas a tocarme! ¡Eres nada comparado conmigo! ¡Recuerda quién soy!_ dijo con odio, y se desmayó.
Aaron con todo y como se sentía por lo que ella le acababa de decir, no pudo dejarla sola. Le dolía que ella lo despreciara así, pero el hecho era que seguía queriéndola y no pensaba abandonarla a su suerte. A como pudo la bajó a la entrada y entre todos la llevaron al hospital más cercano. Por más mal que les cayera Silvana, no la pensaban abandonar ahora. Luego de examinarla, un doctor les dijo que estaba fuera de peligro, que lo único era que estaba extenuada, que reposaría esa noche y que al día siguiente podrían retirarla si amanecía mejor. Todos acordaron quedarse a esperar si al amanecer Silvana mejoraba.
_ Tranquilo Aaron; ella va a estar bien_ le dijo Eriol para calmarlo.
_ ¡Si vieras que no me importa tanto ya!_ dijo triste_ ¿Qué rayos es estar bien? Yo no lo estoy, y no voy a estarlo en un buen tiempo.
_ ¿Qué pasa?_ dijo asombrado.
_ Ella… ¡Me pasa ella! Prácticamente me escupió en la cara que me odia… No se cómo, pero no volveré a quererla… Tiene razón Gía, ella no vale la pena. ¿Puedes creerlo? ¡Me rompió el corazón una chica que no vale la pena!... Y ahora, solo se que no voy a volver a acercarme a ella nunca más.
_ ¡Olvídala, es lo mejor!
_ ¡Me da lástima ver que se sienta sola!
_ ¿Vas a seguir justificándola? ¡Es que no se puede contigo!
_ ¡Tranquilo! No volverá a ocurrir; pero no por eso voy a desearle el mal. Talvez se lo merezca, pero el hecho es que no puedo.
En otro lado de la sala de espera, Helena disimuladamente culpaba a Gía de lo que le había sucedido a Silvana. A Gía la verdad poco o nada le importaba. Si moría, ¡Moría! No podía sentir compasión por alguien que había intentado matar a Yoshi. No podían pedírselo, no estaba en su naturaleza perdonar algo así; por lo que luego de mirar con indiferencia a Helena, esta no tuvo más remedio que quedarse callada. Esa sí que iba a ser una noche larga, de esas en las que las pesadillas se ven espectacularmente reales.

XVIII
CUANDO EL ODIO QUEMA POR DENTRO
Se dice que los sueños a veces son recuerdos que quedan en el subconsciente, un remanente de la realidad vivida. En un sueño Silvana revivió poco a poco los hechos sucedidos hacía unas horas. Era el final del torneo, el día de la premiación, todos le aplaudían a Gía.
Ella estaba por aparte y al voltear la mirada la vio, viéndola a ella entre las sombras. Sin saber por qué se acercó hacia ella a pesar del temor que sentía por ella. Las hechiceras del inframundo son como espectros oscuros que obtienen su poder de la maldad pura. No sabía por qué, pero presentía que ella tenía la respuesta a todos sus problemas. Se acercó a ella y ella le sonrió.
_ Te esperaba_ dijo ella.
_ Yo quería saber si…
_ ¡Ahórratelo! Estoy aquí por ti. Tu odio es tan grande que se siente desde el fondo de la tierra… Yo tengo la respuesta a tu problema, la cosa está en si eres lo suficientemente fuerte y valiente para llevar a cabo lo que viene.
_ ¡Haré lo que sea!
_ ¡Lo que sea! Qué frase tan interesante_ dijo y sonrió_ No solo es acabar con ella, es ser fuerte para que también no acabe contigo.
_ ¡Nada puede acabar con ella!
_ ¿Quieres apostar? ¿Cuánto quieres perder? Hay algo, por difícil que te parezca que crece dentro de ti, que puede acabar con ella para siempre. ¿Quieres?
_ ¿Cuánto me va a costar?
_ Nada… Tu deseo de destrucción es algo delicioso de sentir, tan placentero, que no te cobraré nada por acabar con ella. Pero tú tienes que saber afrontar las consecuencias, porque al fin y al cabo la empresa la harás tú solita.
_ ¿Crees que tengo algo que pensar?
_ ¿Talvez algo que perder? ¡Piénsalo! En diez minutos te espero del otro lado del coliseo.
“_ ¿Perder? ¿A quién, a Yoshi?”_ pensaba Silvana “_ A ese lo perdí hace tiempo y la verdad ya no me importa matarlo. Y ella me las debe. ¿Qué será tan poderoso como para acabar con ella?”
En eso pasaron Darian y Helena y la vieron y le dijeron que si iba con ellas.
_ Encontré a una amiga que hace tiempo no veía. Adelántense al hotel, dentro de un rato llego_ les había dicho.
A los diez minutos llegó donde había convenido con la bruja. Ella ya estaba en el lugar.
_ Te demoraste ¿Por qué? ¿Dudas acaso?
_ No, tenía que deshacerme de unas amigas. ¡Yo no dudo en esto! Dime ¿Qué es eso tan fatal que yo tengo, que acabará con Gía’
_ ¡Lo tienen todos, cariño! ¡Es el odio en ti!
_ ¡Ah!... ¡Gran cosa! No me estarás haciendo perder el tiempo, porque si es así…
_ ¡Cállate estúpida! ¿Cómo te atreves a dudar de mi?... Ella es un demonio de hielo, pero a fin de cuentas tiene cuerpo humano; solo un fuego muy profundo podrá matarla… Todos hemos sentido esa sensación de ardor en la sangre cuando nos hacen enfadar. Pero el odio es algo serio, el odio puede acabar con todo y quemar cualquier rastro de amor dentro de una persona… Y también puede acabar contigo, por eso es que te pregunté si tienes la fuerza necesaria para esto.
_ ¡La tendré!
_ ¡Bien! Esta píldora que te doy aumentará los niveles de odio en ti. ¡Trágatela! Te vas a sentir mal, porque como ya te dije, el odio consume. Deberás tenerla contigo seis meses, ese tiempo será suficiente para hacer un filtro dentro tuyo. En la luna llena del mes sexto, estarás inundada de él; llorarás sangre viva. Recógela en un frasco y verás como se torna negra. Dilúyela en algo que Gía tome, no te preocupes, que al mezclarla con otros líquidos se volverá incolora y ya no sabrá amarga, simplemente no tendrá sabor. Ella morirá a los pocos minutos, porque se quemará por dentro y entonces habrás completado tu venganza… Una advertencia, debes llorar todo lo que puedas o ese poco que quede dentro tuyo te quemará por completo al igual que a ella y a su bebé. ¿Entendido?
_ Sí. ¡Ella morirá y Yoshi sufrirá hasta un extremo insoportable! ¿Cómo puedo agradecértelo?
_ ¡Solo cumple con tu misión!_ dijo ella y desapareció.
Silvana recordó tomar la píldora verde oscuro, y recordó que en pocos instantes se empezó a sentir mal, como si algo le mordiera las entrañas. Recordaba haber llegado al hotel casi sin fuerzas y haber tratado con desprecio a Aaron. Luego no recordó nada más. Abrió los ojos y se encontró en el hospital. Ya estaba mejor, un poco débil quizás. Seis meses muy duros le esperaban; seis meses en los cuales tendría que aparentar que todo seguía normal como hasta ahora, y en los que no perdería a Gía de vista. Sintió que la sangre ardía en sus venas y se sentía más viva que nunca. Cuando se fue con sus amigos del hospital, las palabras de la hechicera retumbaban en su mente. “¡Solo cumple con tu misión!”. Sonrió y se puso en marcha.
LA OTRA SEMANA PUBLICO EL FINAL. LA VERDAD NO SE SI DEBA SEGUIR CON EL BLOG POR LO QUE UNA VEZ QUE TERMINE DE PUBLICAR LA HISTORIA SEGURO ME DARE UNAS VACACIONES, NO SE SI SERAN DEFINITIVAS. AGRADEZCO CUALQUIER COMENTARIO AL RESPECTO.
Gía llegó a su cuarto del hotel con Yoshi; ya tenía su apariencia normal. Lo acostó en la cama. Tenía la cara hinchada y el cuerpo cortado en varias partes. Comenzó por pasarle las manos por las heridas para cerrárselas. Luego lo besó en su cara y con el frío de sus besos se le bajó la hinchazón y quedó normal. Con calma y un paño empezó a limpiar el cuerpo, quitando primero la ropa ensangrentada y limpiándolo después con agua. Por último, lo envolvió con una sábana blanca. Lo miró, parecía dormido. Se sentó a su lado, lo tomó de las manos y comenzó a brillar ella de una forma que nadie había visto antes. La luz pasaba a travez de sus manos al cuerpo de Yoshi. Estuvo así cerca de una hora, hora y media cuando lo miró respirar. Al rato ya había abierto los ojos.
_ ¿Dónde estoy?_ preguntó.
_ ¡Shh!_ Estás muy débil, no debes hablar_ dijo ella apoyando su mano en los labios de él_ ¡Me alegra saber que ya estás bien!
_ El hotel… Yo estaba peleando y… Yo estaba muerto, Cheng me mató… ¡Después no recuerdo nada!
_ ¡Ya te lo dije, no debes hablar!
_ Mis heridas no están y no tengo golpes… ¿Cómo es que estoy vivo?
La miró a ella. Vio que sonreía, pero que aún así, se veía triste.
_ ¡Has sido tú! Tú me has salvado… Y me curaste también… ¿Qué pasó con Cheng?
_ ¡Ha muerto!_ dijo ella tranquila_ ¡Me alegra ver que estás bien!_ dijo, y tenía los ojos llenos de lágrimas_ ¡He cumplido, debo irme ya!
_ ¡No te vayas!_ gritó él y la tomó de la mano.
_ ¿Por qué no? Tú ya no me necesitas y se bien que no me quieres aquí.
_ ¿Estuviste aquí la otra noche?
_ Sí… perdóname… Es solo que quería verte, saber que estabas bien.
_ No estoy bien_ dijo él.
_ ¡Lo se y se que es mi culpa!
_ ¡No! ¡No estoy bien porque tu ya no estás conmigo!... Yo no quiero que te vayas, ¡Por favor perdóname y ya no me dejes más!
_ ¿Y lo que pasó con Eriol?_ preguntó ella.
_ ¡No me importa! Yo hable con él y ahora entiendo… ¡No te vayas! ¡Yo te amo!
_ ¡Yo también te amo Yoshi! ¡Pero es que no se!
_ ¿No sabes qué?_ dijo él.
_ No se si te haga más daño que yo permanezca aquí, contigo_ respondió.
_ Solo tengo una pregunta… Sé sincera cuando contestes por favor… ¿Tú quieres de verdad tener un hijo conmigo? ¡La verdad!
_ Sí, si quiero… siempre lo he querido.
_ ¿Y por qué entonces nunca intentaste tener uno? ¿Por qué nunca me dijiste nada?
_ No sabía si lo entenderías… ¡Verás! Solo pueden ser engendrados en luna llena y se supone que entonces por transfusión de energías tendrías una niña, porque esta se da solo entre mujeres.
_ ¿Qué es eso de la transferencia de energías?_ dijo Yoshi.
_ Tu cuerpo se fusiona con el de la otra persona y pasa energía de un cuerpo a otro y viceversa. Esto permite que por combinación a la hora de separarse, quede un resto que se transforma en una hija que nace a los nueve meses como cualquier niño.
_ ¿Por qué solo así puedes tener hijos?
_ Porque mi forma más humana es la de una amazona y ellas solo tienen a sus hijas de esa manera; pero si lo hicieran con un hombre nacería un niño… Y tú ya sabes lo que sucede cuando eso pasa.
Yoshi guardó silencio por unos instantes y luego preguntó:
_ ¿Lo harías con Eriol, o con Ariel?
_ ¡No! Nunca se me ocurrió tener un hijo de Ariel, de Eriol mucho menos… De hecho antes de eso que pasó el otro día ninguno me había puesto una mano encima y, aunque haya pasado, yo solo te pertenezco a ti por completo.
_ ¿Por qué no dijiste nada antes?
_ No estaba segura de qué tanto querías tener un hijo… Amaya se volvió loca de dolor cuando Kai la dejó en estado y se fue. Al quitarle a su bebé entró en un estado de esquizofrenia y se mató, pero lo cierto es que ya estaba loca por eso… Si no, ¿Por qué crees que Silvana te guarda tanto rencor?... Yo no quería pasar por lo mismo, no hasta estar segura de que era lo que ambos deseábamos.
_ ¡Pero yo sí quiero! ¿Cómo pensaste que no?_ dijo él.
_ No lo sé. ¡Talvez porque no sabía cómo reaccionarías!
_ ¿Sabes? Le dije a Silvana que era mi hermana. ¡La descubrí frente a todos!
_ ¿Y qué dijo? ¿Sigue enamorada de ti?
_ ¡No lo se! Eso parece, ¡Y la verdad espero que no!... Gía, ¿Te quedarás? ¡No te vayas a ir nunca más, por favor!_ dijo llorando.
_ ¡No voy a dejarte nunca, nunca más! Yo te amo. Tu vida me pertenece y mi vida te pertenece… Yoshi, ¿Sabes qué día es hoy?
_ ¡No, la verdad no!
_ ¡Es luna llena!_ dijo ella sonriendo_ ¿De veras quieres tener ese hijo tanto como yo?
_ ¡Sí!_ respondió él sonriendo.
Gía se quitó la ropa y se acostó a su lado.
_ ¿Me va a doler?_ preguntó él.
_ ¡No! ¡Creo que de hecho, lo vas a disfrutar! ¡Dame tus manos!- dijo y las levantó sobre ellos dejando los cuerpos totalmente unidos en una forma totalmente vertical _ ¡Ahora, mírame, porque el viaje comienza!_ dijo riendo.
Ambos cuerpos se fusionaron y se convirtieron en una luz muy brillante que iluminaba todo el cuarto. Yoshi no podía explicarlo pero en ese momento toda Gía era suya. Él era Gía y Gía era él. Era una sensación muy íntima y maravillosa. En eso, cerca del vientre sintió algo que explotaba y generaba una sensación de tibieza.
“_ Mira hacia ese lugar”_ oyó la voz de ella.
Una luz azulada brillaba en la zona del vientre, de donde venía el calor.
“_ ¿Qué es?”_ dijo él.
“_ Eso es tu hijo. ¡Nuestro hijo!... ¡Es un varón!”.
“_ ¿Cómo lo sabes?”
“_ Si fuera niña, sería color rosa”.
Cuando se separaron, se sentía muy cansado y acelerado, como si hubiera corrido por horas.
_ ¿Estás?... ¿Es verdad entonces?_ dijo él apoyando la mano en el vientre de Gía.
_ ¡Sí, lo estoy! ¡Vamos a tener un hijo!
Yoshi no podía creerlo. La abrazó y la besó y luego le hizo el amor como nunca. Gía no solo lo había salvado, sino que también le daría un hijo. ¡Un hijo!
Habían pasado casi tres horas cuando Caleb decidió que era tiempo suficiente para que Gía volviera a despedirse de Yoshi y que ya era tiempo de regresar.
_ ¡No! ¡Démosles un rato más!_ dijo Eriol.
_ ¿Démosles? ¡Por Dios Eriol! Si Yoshi está muerto_ dijo Mark.
_ ¿Qué sabes tú al respecto?_ dijo Caleb mirándolo.
_ ¡No puedo decir nada!_ dijo él mirando al piso.
_ ¡Eriol! ¿Qué le iba a hacer Gía a Yoshi?
_ Ella… ¡Iba a intentar revivirlo!_ dijo al fin.
_ ¿Qué? ¿Acaso se volvió loca? ¡Eso es imposible!_ dijo Aaron.
_ ¡No, no lo es! ¡Y de hecho funcionó!
_ ¿Funcionó? ¿Cómo lo sabes?_ dijo Caleb.
_ ¡Porque siento la energía de Yoshi latiendo de nuevo! ¡Fíjate Caleb y verás que es verdad!
_ ¡Es cierto!_ dijo Caleb_ ¡Ella lo logró!... Pero, ¿Hace cuánto te diste cuenta?
_ ¡Hace poco más de una hora!
_ ¿Y qué estarán haciendo entonces?_ dijo Haku.
Los otros se volvieron a ver. Todos sabían que era obvio lo que estaban haciendo. Luego, decidieron que lo mejor era volver al hotel. Silvana traía una cara de pocos amigos.
_ ¡Tranquila! No tienen que estar de fijo haciendo “eso”_ le dijo Darian tratando de calmarla_ Además, ¡Quién sabe para que la perdone después de lo que le hizo!
Silvana suspiró y miró al cielo.
_ ¡Claro que va a perdonarla!_ dijo triste_ ¡Él la ama!
En eso, abrió mucho los ojos. ¡La luna llena! ¡Oh no! Ya ahora sí tenía seguridad de lo que estaban haciendo. ¡No podía dejarla hacerlo!
_ ¡Debemos ir rápido al hotel!_ dijo asustada de que ya hubiera pasado algo.
_ ¿Por qué?_ dijo River_ ¡Ah, ya se! ¡Cómo ella lo iba a revivir, quieres detenerla!_ dijo riéndose.
_ ¡Yo se qué es lo que ella va a hacer!
_ ¡Todos sabemos!_ respondió River riéndose todavía_ Es más, ¡Todos los hemos oído! ¿Ahora no me digas que tu no sabes lo que hacen? ¿O es que esperas que te inviten a su fiesta privada?
_ ¡No!_ dijo ella molesta.
_ ¿No? Porque aunque es tu hermano, ¡Estás enamorada de él! ¿Verdad?_ dijo él haciendo una mueca de asco y extrañeza.
_ ¡Es solo que me temo que algo va a pasar y no quiero que pase!_ dijo ella apurando el paso.
Pronto hubieron llegado al hotel. Al entrar a la suite, en efecto notaron el ruido que hacían esos dos en su cuarto.
_ ¡Sip, está vivo y pasándola bien!_ dijo Caleb.
_ ¿Qué era lo que temías?_ le dijo Eriol a Silvana.
_ ¡No pienso decírtelo!_ le contestó Silvana cortante.
_ Tú mejor no te le metes a ella o a Yoshi por el frente. ¡Ya ves como acabó Cheng!_ dijo River a Silvana_ Y que yo sepa, por lo visto hasta ahora, ella no te quiere mucho que digamos.
En el cuarto Gía le dijo a Yoshi al oído “Ya llegaron”. Él se vistió solo con un pantalón y ella con un vestido de gasa. Ambos salieron del cuarto tomados de la mano.
_ ¡Estás vivo!_ dijo Aaron con felicidad.
_ ¡Claro que lo estoy! ¡Gía me revivió! Ella y yo estamos juntos ahora, ¡Nada podrá separarnos!_ dijo Yoshi.
_ ¡Y no solo eso! ¡Es que borró para siempre a Cheng de la faz de la tierra!_ dijo Caleb_ Literalmente lo hizo polvo. ¡Y ahora es la nueva campeona del torneo!
Gía y Yoshi se miraron, ella dijo algo que él leyó en su mente y asintió con la cabeza.
_ ¡Tenemos otra noticia más que darles!_ dijo con alegría.
_ ¿Cuál?_ preguntaron.
_ ¡Voy a ser papá!
_ ¿Qué? ¿Cómo lo sabes?_ dijo River.
_ ¡Hoy es luna llena! ¡Hoy engendramos a nuestro hijo!... ¡Lo cierto es que yo lo vi!
_ ¿Dónde?
_ En el vientre de Gía.
_ ¿Cómo sabes que es tuyo?_ dijo Silvana con intención.
_ Porque lo se, ¡Estuve ahí!_ casi gritó el molesto.
_ ¡Ella también se acostó con Eriol! ¿Quién dice que no es de él?
_ ¡Lo digo yo!_ respondió Yoshi.
_ ¡Y yo!_ dijo Eriol.
_ ¡Ah sí, tú! ¿Ibas tú a aceptar que eres el padre? ¡Seguro!_ dijo Silvana burlona.
Gía caminó hacia ella molesta y le dio una bofetada con fuerza. Nadie dijo nada.
_ ¡Cállate ya, estúpida! ¡Deja de ser tan patética! ¿Es que acaso no te bastó con lo que te pasó en el coliseo? ¿De veras quieres más?
_ ¡Eres una perdida!_ le gritó Silvana.
_ ¡No, no lo soy!_ dijo Gía volviendo a golpearla_ ¡Y ya basta de tonterías! ¿Qué no ves que él no te quiere?... Sabes bien que solo durante la transferencia de energía en noches de luna llena se puede quedar en estado. ¡Las amazonas funcionan así!
_ ¡Tú no eres una!
_ Mi forma más humana es la de una… Pero el hecho es que tú sí eres una de ellas, tú si sabes que digo la verdad.
_ ¡Nosotras nunca lo haríamos con un hombre! ¡Jamás!
_ Y sin embargo estarías dispuesta en hacerlo con Yoshi; y eso que es tu hermano… ¿O qué creíste? ¿Qué yo no sabía quién eras tú? ¡No te engañes niña, lo he sabido siempre!
_ ¿Y tu hija? Entonces, ¿Es verdad?
_ ¡Sí que lo es! Y te corrijo, no es hija es hijo. ¡Sí, es un niño! ¡Yoshi también lo sabe, él lo vio con claridad!
_ ¿Cómo pudiste?
_ ¡Porque lo amo! ¡Y créeme fue fácil! Tan fácil como matar a Cheng… O a Fabiana, ¡Si vieras cómo suplicó para que no la matara! ¡No valía nada! ¡Era una basura!
Silvana intentó golpearla, pero Gía la esquivó y la sostuvo del cuello. Silvana vio sus ojos de un clarísimo celeste muy de cerca. Casi la ahogaba.
_ ¡Nunca! ¡Óyeme bien, nunca; nunca intentes volver a ponerme una mano encima porque la próxima no respondo!... Te guste o no, cuñadita, vas a tener que tragarte esta, porque nada de lo que hagas va a separarnos… ¡Ah, y por cierto, no intentes nada en contra de nosotros, porque si tan siquiera llegas a pensarlo, y yo sabré cuando esto pase, te mato sin contemplaciones aunque seas familia!_ dijo al fin Gía.
Todos los empezaron a felicitar, incluso Eriol, pero Gía pudo ver una sombra de tristeza en sus ojos. Cuando entró al cuarto con Yoshi este le preguntó:
_ ¿Qué le hiciste a Cheng exactamente?
_ Lo convertí en vidrio y lo quebré en pedazos y luego con mi pie aplasté su cabeza… ¡Él tuvo la culpa! Cuando lo besé, intentó absorber mi poder. ¡Imagínate!
_ ¿Y qué le hiciste a Silvana?
_ La tiré contra la barrera. ¡Tú sabes que ella consigue exasperarme con facilidad!
_ Sí, a mi también me pone histérico. ¡Yo no se por qué me persigue así!
- ¡Sigue enamorada de ti!
_ Ya le dije que es mi hermana, ¿Qué más hago?
_ ¡No lo se! Pero parece que no fue suficiente. Ahora, que yo no estaba mintiendo con lo que le dije; creo que fui convincente y clara, y parece ser que entendió, o al menos vio que no le queda otro remedio que entender… Yoshi, ¿Le viste la cara a Eriol?
_ No, ¿Por qué lo mencionas?
_ Porque se veía triste… Parece que no le cayó muy bien la noticia de mi embarazo.
_ ¿Y yo qué quieres que haga?
_ ¡No lo se! Hablar con él, talvez… ¡Es solo que es tu mejor amigo!
_ ¡Yo no voy a hablar con él! ¡No quiero!
_ ¡Entonces lo haré yo!_ dijo ella resuelta.
_ ¡No, no quiero!_ casi gritó él.
_ ¿Por qué no? ¿Acaso no confías en mí?
_ ¡Claro que confío en ti! ¡En él es en quién no confío!
_ Nada va a pasar… Es solo que es una buena persona y no quiero que salga lastimado. Quiero saber qué piensa de esto y cualquier cosa hacerle entender que yo te amo y que en definitiva, nada de lo que nadie haga va a alejarme de ti… Quiero que saque de si cualquier esperanza falsa que se hubiera fijado y, sobre todo, quiero que sepa que estoy feliz de estar embarazada. ¡Y que de verdad quiero tener este bebé!
_ ¿Crees que el entienda?
_ ¡No pienso dejarle otra opción!_ dijo ella con seguridad.
_ ¿Cuándo lo harás?_ dijo Yoshi.
_ Talvez esta noche, dentro de un rato. Creo que dentro de poco todos estarán dormidos. Si pones atención verás que cada vez hay más silencio.
_ ¿Y si él duerme también?
_ ¡No lo creo! Míralo_ dijo descorriendo las cortinas de la ventana de la habitación que daba al jardín_ ¡Allá va! Últimamente no duerme nada por las noches.
_ ¿Cómo lo sabes?
_ Porque lo he visto en el jardín cuando he venido a verte. ¡Eso sí, él nunca me había visto cuando venía a verte.
_ ¿Sabes? Hubo un tiempo en que yo también padecía de insomnio y vagaba por las afueras de los lugares a los que íbamos a pelear… Me costó mucho perdonarlo, pero en parte lo hice porque lo entiendo… No se qué hubiera pasado si tu no vienes de nuevo. ¡Es decir, si se lo que hubiera pasado!... ¡Yo ya no existiría, estaría muerto!
_ ¡Pero ahora ya no lo estás! Yoshi, quiero que me prometas algo: No importa lo que pase conmigo en el futuro, nunca te vas a rendir. ¿Me oyes? Nunca vas a dejarte morir solo por el hecho de que yo ya no esté. Siempre vas a seguir luchando.
_ ¡Tú eres prácticamente inmortal! Nunca te va a pasar nada, ni nos separaremos_ dijo él_ ¿O es que acaso pasará algo que yo no se?
_ ¡Promételo!_ dijo ella.
_ ¡Lo prometo! ¡Lo prometo!_ repitió él ante la mirada seria de ella_ ¡Siempre voy a continuar luchando como hasta ahora!_ dijo besándola.
_ ¡Bien! ¡Porque me daría mucha rabia saber que por debilidades tontas volviste a perder la vida solo por falta de ganas de luchar!
Él sabía que ella estaba haciendo alusión a lo ocurrido en la pelea con Cheng.
_ Si me fallas en tu promesa ¡Arderás en el infierno!_ dijo
Él se rio, pero se quedó callado al ver que ella hablaba en serio. Por fin, todos se quedaron dormidos. Gía besó en la frente a Yoshi y bajó al jardín a hablar con Eriol. De verdad era necesario hablar con él. Debía encontrarlo a la mayor rapidez posible.
Lo encontró en el bosque, donde Yoshi había estado sentado la última vez, antes de la pelea con Cheng.
_ Eriol, ¿Podemos hablar?_ le preguntó Gía.
_ ¡Creo que no hay nada de qué hablar!_ dijo él con tristeza.
_ ¿Por qué te pones así?
_ ¡Perdona! ¿Es que acaso quieres que me alegre?... No creo que seas tan cruel como para pedirme eso… ¿Qué no lo ves? Yo sigo enamorado de ti y tú… ¡Tú nunca vas a ser para mí! No es que yo esperaba exactamente que lo fueras, pero ahora, con ese hijo que vas a darle a Yoshi, ¡Estás más unida a él que nunca!
_ ¡Tú sabes bien que no voy a dejarlo! ¡Lo supiste siempre, nunca te engañé!
_ ¡Sí, yo se!_ dijo bajando la cabeza_ ¡Pero no puedo evitar sentirme así! ¡Aunque suene tonto, porque se que nunca me las diste, tenía esperanzas! ¡Sí yo se; yo se! ¡No me veas así!_ dijo Eriol.
_ No quiero que sufras. Parte de mi si te quiere, ¡No como tú quisieras, eso sí!... Eres el mejor amigo de Yoshi y eres mi amigo también; me hubiera gustado que no te sintieras mal; que no hubiera pasado todo lo que pasó y que estuvieras mejor por nosotros,… Pero es obvio que no puede ser así. ¡Por lo menos quiero que llevemos la fiesta en paz!... ¡No quiero que hagas ninguna locura tampoco! ¡Yo se que en algún lado, hay alguien especial para ti! ¡Tú mereces ser feliz y yo no soy tu felicidad, aunque sea lo que ahora crees!
_ Por ahora, no creo que pueda alegrarme por ustedes. De veras quisiera, ¡Pero no puedo!... Esa es una de las cosas que me hacen sentir mal. ¡Soy un amigo pésimo!
_ ¡No llores!_ dijo ella pasando la mano por sus ojos_ ¡No me gusta verte asó!
_ ¿Tú crees que en verdad a mi me gusta que precisamente tú me veas así? ¡No quiero que me tengas lástima! ¡De veras que no necesito eso!... ¡No de ti!
_ ¡No es lástima Eriol, es cariño! ¡Me duele verte así!... ¡Mírame!_ dijo ella sosteniéndole la cara con las manos_ ¿No crees que talvez puedas hacer un esfuerzo? ¡Hazlo por mí! ¡No me gusta que te alejes de nosotros!
_ Yo… ¡No se!_ dijo él apartándose_ ¡No va a resultar fácil!... Encima los otros… Silvana lo dice de frente y los otros de espaldas, ¡Pero de todas maneras se burlan de mí! ¡Ellos creen que no lo se!... ¡Y si me hacen daño, aunque no parezca, aunque yo no diga nada!
_ ¡Olvídalos! ¡Olvídalos Eriol porque si no, no vas a tener vida! ¿No crees que si hubieran podido destruirnos a Yoshi y a mí hace tiempo, no lo hubieran hecho ya?... ¡Al diablo con ellos! ¡Vamos! ¡Hazlo por mí! ¡Volveremos a ser felices todos!
_ Está bien, pero te advierto que no creo que pueda ser feliz, ¡Lo intentaré, pero no creo lograrlo!_ dijo él al fin.
_ ¡No sabes cuánto te lo agradezco Eriol! Significa mucho para Yoshi y para mi… Ahora entremos al hotel, es tarde_ dijo ella.
Eriol la retuvo de la mano y ella lo volvió a ver.
_ ¿Qué te pasa Eriol? ¿Te sientes bien?_ preguntó mirándolo.
_ ¡Sabes que siempre voy a quererte, aunque talvez algún día esté con otra persona! ¡Es algo que no va a cambiar!
_ ¡Sí, lo se! Y ya sabes lo que creo también.
_ Ariel se fue para siempre. Nunca más va a volver a controlarme… ¡Soy yo el que te habla, no él!
_ Es genial, pero no entiendo qué tiene que ver con esto.
_ Es que yo… necesito… _ y jalándola hacia sí la besó.
Ella se quedó inmóvil de la sorpresa. No hizo nada por apartarlo.
_…despedirme de ti, y de la idea de tenerte conmigo para siempre_ dijo él con lágrimas en los ojos.
Ella lo miró y lo besó de regreso.
_ Este es el adiós definitivo ¿Ok? ¡Después de esto nunca más! ¿Entendiste?_ le dijo ella.
Él asintió con la cabeza.
_ Ahora volvamos al hotel, hace frío_ dijo ella sonriendo.
Cuando volvió al hotel, Yoshi la esperaba y aunque no quisiera, tenía una mirada de preocupación en el rostro.
_ ¿Hablaste con él?_ preguntó Yoshi.
_ Sí lo hice_ dijo ella.
_ ¿Y… qué mas pasó?_ dijo él.
_ Le di un beso de despedida. Fui clara y definitiva con él.
_ ¿Por qué lo besaste?_ dijo el con desánimo.
_ Porque bien que mal él me ama, y creo que se lo merecía. Le va a costar, ¿O acaso, dime tú si a ti no te costaría despedirte de mí sabiendo que me amas y que renuncias a mí para siempre?
_ Sí, ¡Cuando te fuiste, fui muy infeliz!
_ ¿Aún desconfías de mí? ¡No seas tonto! Solo te amo a ti, nunca nada ni nadie se meterá en el centro de los dos. ¡Eso te lo juro!
_ A él no lo quieres, ¿Verdad?
_ Como amigo, ya te lo dije… No dudes de mi Yoshi. Para mi eres único desde la primera vez que te vi. ¡Ven acá! ¿Estás muy cansado?
_ ¡No! ¿Por qué?
_ ¡Pensé que talvez podría demostrarte mejor cuánto te amo!_ dijo ella abrazándolo y reclinándolo en la cama.
Él se dejó hacer. Estar con ella lo reconfortaba y lo hacía sentirse vivo. Se sentía amado y la amaba a su vez con toda su alma, y para mejorar las cosas ella iba a darle un hijo. Por fin tendría una familia, ¡Él que nunca había tenido una de verdad! Ella había aparecido, como un ángel para cambiar su vida y salvarlo de la desesperación del vacío. Era una sensación maravillosa el saber que nuevas oportunidades se abrían a sus pasos; ella las abría para él. Era como volver a nacer.ESPERO TUS COMENTARIOS, AHORA SI QUE FALTA POQUITO PARA EL FINAL!!!!

XIV
DIA OCTAVO
Ese día resultó largo para todos. Era semi finales y del equipo solo quedaban habilitados Eriol y Yoshi. Dadas las circunstancias, nadie esperaba que Gía apareciera.
Los chicos veían con cierto recelo a Silvana ahora que sabían que era la hermana de Yoshi y que sus verdaderas intenciones eran asesinarlo. Silvana por su parte no sabía cómo lidiar con sus sentimientos. Se suponía que odiaba a Yoshi por ser su hermano y que su misión era acabar con él a toda costa; pero por otra parte no podía olvidar que nunca antes había estado enamorada y que él era el primer hombre al que había llegado a amar, lo cual era increíblemente extraño, dado que él era su hermano, y con todo y lo feo que se veía ese amor que sentía, no podía evitar sentirse así.
Eriol por su parte, sentía una mezcla de dolor por saber que nunca más volvería a ver a Gía; amor hacia ella y culpa hacia Yoshi por haber traicionado su amistad. Le gustaría que todo volviera a ser como antes pero era obvio que eso no iba a pasar y de veras lo lamentaba.
Yoshi no quería hablar del asunto; es más, no quería hablar de nada con nadie, se notaba triste y abatido, pero no dejaba que nadie entrara a su esfera interpersonal. El saber que en la noche ella había ido a verlo mientras él dormía, para no hablarle seguro, lo dejaba con un sentimiento de pesar y arrepentimiento por haber actuado de manera impulsiva. ¿Y si ella no volvía?... ¡Ahora era mejor no pensar en eso! Tenía una pelea por delante y necesitaba pasar a la final. Talvez eso lo hiciera sentir mejor.
Al llegar al coliseo, se enteró de que nadie sabía que Gía había desaparecido y que por temor, su contrincante se había retirado. Solo pelearían Eriol contra alguien y él. La final sería entre los dos ganadores de ambas peleas respectivamente. ¡Al final el vencedor lo tendría todo!
Eriol peleó primero. Su contrincante era una especie de ninja que intentó hacerlo tiras desde el primer momento de la pelea. Por más que intentaba esquivar sus movimientos, estos se fueron haciendo cada vez más rápidos y certeros hasta que al final, sin saber de dónde, algo lo empujó y lo sacó del área de la pelea descalificándolo. Cuando se hubo puesto en pie, se dio cuenta de que tenía la cara cortada. Seguramente alguna de las navajas le había rosado el rostro. No era muy profunda, pero sangraba en abundancia.
Caleb, cerca del área dónde se espera entrar a pelea no se lo podía creer. Ahora que Eriol había sido descalificado, todas sus esperanzas se cifraban en Yoshi y sinceramente, por cómo este se veía, no le daba crédito alguno y no creía que pudiera ganar la batalla que debía librar. Se sentía preocupado y a la vez molesto. ¿Por qué rayos Gía tenía que haberse ido? Con ella la victoria estaba asegurada.
La pelea de Yoshi dio inicio. Su oponente usaba poderes psíquicos y no iba a resultar fácil ganarle. Iba a requerir de mucha concentración. No supo cómo, pero cuando se dio cuenta no pudo moverse. Seguramente su oponente usaba sus poderes para paralizarlo. Aprovechándose de esto el demonio se acercó a Yoshi con gesto burlón y le asestó un golpe fuerte en la cabeza.
_ ¿Dónde está tu novia ahora? ¿Será que esta vez no va a venir a salvarte?_ dijo riéndose.
Yoshi sintió que le empezaba a arder la sangre.
_ ¡Talvez es que ya no te quiere, porque se dio cuenta de que solo eres un patético perdedor! ¿Qué no lo ves? ¡Resultaste ser muy poca cosa para ella!_ continuó el demonio.
_ ¡No te metas con ella!_ dijo Yoshi furioso entre dientes.
_ ¿Dónde está ella ahora’ No me digas… ¡Se fue! Ella te abandonó, porque… ¡Te traicionó! ¡Sí! ¡Te traicionó y se acostó con otra persona!... alguien que es; o era, tu amigo… ¡Está claro! Puedo leerlo en tu mente.
_ ¡Ya basta!_ casi gritó Yoshi.
_ ¡No! ¡Se acabará cuando yo quiera!_ dijo dándole un bofetón que hizo que le sangrara la nariz_ ¡Ahh! ¡Te sientes triste! ¡Ya no vale la pena vivir sin ella!_ dijo burlón haciendo un puchero_ ¡Yo puedo poner remedio a eso, si es lo que quieres! ¡De todas formas ella no va a vol- ve- er!_ dijo casi cantando.
Para Yoshi fue demasiado. Sin saber de dónde la energía oscura salió nuevamente de sus manos y fue a dar contra el pecho de su oponente, que prendió fuego oscuro y murió a los pocos minutos consumido por el mismo. En ese momento la fuerza que actuaba sobre Yoshi desapareció y este fue libre de moverse nuevamente. Aún no comprendía cómo había pasado, pero había ganado la pelea. Y aún así, no se sintió feliz.
Caleb estaba que rebosaba de alegría. Lo mismo los otros miembros del equipo que se acercaron a felicitarlo por haber llegado a la final. Él caminó hacia el hotel solo, no quería compañía, no tenía sentido celebrar nada ahora que ella no estaba con él. Lo esperaba una noche larga. No estaba seguro de poder conciliar el sueño. Ella le hacía falta en cada uno de sus espacios.
Al día siguiente, antes del anochecer sería la final del torneo. Su contrincante era un demonio con la facilidad de absorber tanto la energía como los poderes de sus adversarios. Era muy grande, fuerte y musculoso. Su poder si estaba por encima del suyo. Y además era un ninja. Había derrotado a Eriol como si nada. Ellos dos no eran adversarios para él, ni aún con sus nuevos poderes podría ganarle… Ella si lo hubiera hecho talco si hubiera estado. ¡Basta! ¡Tenía que dejar de pensar en ella!... ¡No quería volver a verla jamás! Afuera estaba oscuro y en silencio ¿Por qué rayos no podía descansar ahora?... ¿Para qué? Talvez mañana lo harían descansar para siempre. Decidió pasar la noche en vela… Era un hijo de la oscuridad y era muy seguro que pronto volvería a ella, ¡Para vivir en ella por toda la eternidad!
XV
DÍA NOVENO; LA GRAN FINAL.
Yoshi No abrió los ojos sino hasta pasado el mediodía. Afuera, aunque nadie dijera nada todos esperaban a que despertara y a observar la reacción que tenía. Lo vieron igual que siempre, solo que en un silencio absoluto y como que hacía de cuenta que ninguno de ellos estaba ahí.
_ ¡Hoy es el gran día!_ le dijo Caleb acercándose y dándole una palmada en la espalda.
Yoshi no dijo nada, pero volvió a ver con un gesto tal que Caleb comprendió que lo mejor era no acercársele. Los demás también lo interpretaron así y nadie le dijo nada. Yoshi salió del lugar y empezó a caminar rumbo al bosque. Sin saber por qué lo hacía, porque lo conocía y sabía que en ese momento no era buena idea cruzársele por el frente, Eriol salió tras él. Cuando lo alcanzó al fin, lo encontró sentado en una roca en medio de los árboles.
_ ¿Te sientes bien?_ le preguntó Eriol.
Yoshi no respondió. Ni siquiera se volteó para mirarlo.
_ Todo va a salir bien. ¡Vas a ver que seguro ganas hoy!_ le dijo intentando darle ánimos, pero él no contestó.
Decidió que talvez lo mejor que podía hacer era dejarlo solo y empezó a caminar de regreso al hotel, cabizbajo. De veras lo extrañaba, ¡Era su mejor amigo!
_ ¡Creo que voy a morir hoy!_ le dijo al fin.
Eriol se detuvo en seco y se devolvió al lugar donde estaba Yoshi.
_ ¡No digas eso!
_ Es más fuerte que yo, tú peleaste con él, ¡Y sabes bien que no tengo opción de ganar!_ dijo con sequedad.
Eriol bajó la vista, sabía que Yoshi tenía razón.
_ Lo que más me duele_ continuó_ ¡Es que no voy a volver a verla nunca!... Yo; creo que la hubiera perdonado después de todo… ¡Debes pensar que soy patético!... Todavía la amo.
_ ¡Yo no creo eso! Talvez no sea el más indicado para decírtelo, pero ella es maravillosa, de esas que son únicas en la vida. Yo entiendo que todavía la ames, ¡Y estoy seguro de que ella también te ama!... ¡Talvez algún día vuelva a ti!
_ No… ¡No va a volver!_ dijo tristemente.
_ ¡No puedes saberlo!
_ ¡Sí lo se! El otro día, cuando me quedé solo, recogí todas sus lágrimas en un saquito. Me costó mucho, pero pude dormir un rato; durante ese rato ella llegó y me besó en la frente… ¿No lo ves? ¡Vino a despedirse de mi!
_ ¿Cómo sabes que no fue un sueño?
_ Porque encontré nuevos diamantes, más bellos y brillantes que los otros, sobre la almohada… ¡Ella no va a volver!_ dijo con un suspiro.
Eriol no sabía ni qué decir. En gran parte esto era culpa de él. Se sintió mal por eso.
_ ¡Yoshi… perdóname, por favor!
Yoshi lo volvió a ver, tenía los ojos llenos de lágrimas.
_ ¡Te perdono! Bien que mal eres mi mejor amigo y no quiero que esto quede pendiente si muero hoy.
_ ¿No irás a… dejarte morir?_ preguntó Eriol con temor.
Yoshi guardó silencio unos instantes.
_ ¡No! Pero el punto es que ya no me importa si me matan, ¡Es solo que me da igual si sigo vivo!... Debemos irnos… ¡Pronto será la hora!
No volvió a pronunciar una palabra. Eriol estaba asustado y para ser honesto, no le gustaba nada la mirada en los ojos de su amigo.
Llegó la hora de la pelea. El público se abarrotaba en el coliseo. Era un bullicio ensordecedor. Ya circulaban las apuestas sobre quién sería el ganador y ya todos sabían que Gía había abandonado a Yoshi, lo cual se prestaba para múltiples especulaciones. En las pantallas gigantes se veían los rostros y los nombres de los dos peleadores. El demonio Yoshi, contra el demonio ninja Cheng.
Por fin la pelea comenzó. Ese día el coliseo tenía recogido el techo y se podían ver las primeras estrellas en el cielo. Cheng empezó a atacar con fuerza, lo mismo Yoshi. Las chispas salían feroces cuando las dos espadas chocaban. Hubo lesiones y cortadas leves mutuas. En un momento del duelo, la espada de Yoshi salió volando y fue a clavarse en la barda sur. Su contrincante, con una velocidad impresionante hundió su espada en el brazo de Yoshi. Esta vez la herida fue profunda y muy dolorosa, más aún cuando el giró noventa grados la espada y la sacó del músculo de un tirón.
Yoshi se le vino encima, pero Cheng tirando a un lado su espada lo sujetó por el cuello y con su mano empezó a absorberle toda su energía. Era tan alto y tan fornido, que Yoshi colgaba como un muñeco de trapo en su mano.
Sintió como las fuerzas lo abandonaban y empezó a ver que todo se ponía muy oscuro. Cheng lo golpeaba sin piedad con su otra mano en su cara y cuerpo sin importarle que él en ese momento se encontraba indefenso. Estaba decidido a matarlo. Por fin, el último golpe. Yoshi cayó al suelo sin vida. Cheng rió con fuerza, había ganado el torneo.
Pero la alegría le duró poco. El cielo se puso oscuro, muy oscuro. Y en todo el coliseo empezó a sentirse mucho frío, la nieve comenzó a caer en copos, después se transformó en tormenta. Nadie sabía a ciencia cierta lo que estaba pasando, pero nadie se movía de sus lugares a la espera de ver qué era la causa de ese fenómeno.
En eso una luz blanca, enceguecedora comenzó a descender lentamente por el techo abierto del coliseo. Cuando se hubo parado en la plataforma a pocos metros de Cheng la nieve dejó de caer de golpe. Era Lux, el demonio con cuerpo humano que era el invierno mismo. Se veía furiosa, dispuesta a todo. Miró a Yoshi tirado en el piso ya sin vida, luego miró a Cheng de una manera horrible. Sus ojos brillaban de una manera nunca antes vista. Sacó su daga de hielo y comenzó a pelear con él;: con sus uñas le cortaba la carne en tiras y este apenas podía hacer nada para defenderse. En una de esas le atravesó el pecho con su mano. Todos pensaron que era el fin de Cheng pero este procedió al igual que con Yoshi, la tomó del cuello y la sostuvo a unos centímetros de su rostro, mirándola fijamente a sus ojos fríos celestes. Ella aprovechando un descuido de Cheng y la proximidad de ambas caras puso las manos en sus hombros y lo besó en la boca.
_ ¡No! ¿Qué hace? ¡Con él eso no va a funcionar! ¡Él va a absorber su energía como lo hizo con Yoshi! ¡Va a acabar con ella!_ dijo Caleb histérico a los otros.
Y sí se podía sentir como Gía pasaba grandes cantidades de energía a Cheng. Pero en eso, él intentó soltarse, abrió mucho los ojos y le soltó del todo el cuello. Por más que intentaba soltarse de ese beso no podía; en unos instantes la gente comprendió el por qué de la desesperación de Cheng. Sus pies empezaban a verse congelados, como de cristal y lo peor es que se expandía rápido, pronto también eran las piernas, el tórax, los brazos y por último la cabeza. Cheng estaba convertido en una estatua de hielo totalmente inmóvil. Ella lo soltó entonces. Se paró a unos pasos de él y lo contempló, se rió para si misma unos instantes y se pasó la mano por la cara y se la llevó a los labios y sopló en el hueco de la mano. Cuando la abrió, se veía un enorme trozo de hielo sólido como una piedra. Ella tomó impulso y lo tiró contra Cheng. El cuerpo de Cheng se quebró en mil pedazos a excepción de la cabeza. Era como si fuera de cristal frágil. Caminó hacia donde estaba la cabeza y la quebró de un pisotón.
Los jueces determinaron que Gía había ganado el torneo. En el coliseo todos gritaban emocionados y aplaudían.
Caleb estaba contentísimo de solo pensar en el premio y los demás daban gracias a Dios de que Gía no hubiera muerto a manos de Cheng. En eso, todo el mundo se quedó en silencio.
Gía estaña hincada sosteniendo el cuerpo sin vida de Yoshi. Dos lágrimas que resbalaron de sus ojos se convirtieron en diamantes antes de tocar el piso. Lo levantó en sus brazos y se lo llevó con ella. Cuando iba saliendo Silvana se le cruzó por el frente.
_¡No puedes llevártelo!... ¡Tú no te lo mereces! ¡Le hiciste mucho daño! ¡Suéltalo maldita!_ le gritó.
Ella alzó a verla como quien ve un pedazo de basura. Una ráfaga de aire muy frío la estrelló con fuerza contra una de las barreras dejándola casi inconsciente.
_ ¿Está muerto?_ preguntó Eriol acercándose.
Ella sintió con la cabeza.
_ ¿Qué vas a hacer?
_ ¡Necesito unas horas a solas con él!... Eriol, ¡Ayúdame esta vez! ¡Que nadie llegue al hotel en unas tres horas por favor!_ dijo
Él oyó además la voz de ella en su cabeza”_ Voy a intentar revivirlo. ¡No se bien si pueda, ruega para que funcione!”
_ ¡Está bien!_ contestó él.
_ ¿Adónde lo lleva?_ preguntó Caleb.
_ Al hotel, pero dice que quiere estar unas horas a solas con él_ dijo Eriol.
_ ¡Ya lo oyeron! ¡Vamos a respetar eso!_ dijo Caleb_ ¡Nadie se acerca a ese hotel en al menos tres o cuatro horas! ¿Entendido?
Todos dijeron que sí. Ella debía estar devastada y lo único que ellos podían hacer para ayudarla, era darle ese espacio a fin de que se despidiera de Yoshi de una vez y para siempre.
FELIZ DIA DE LA AMISTAD Y EL AMOR A TODOS Y TODAS, AUNQUE ATRASADO YO SIEMPRE ME ACUERDO DE UDS AUNQUE NO LAS CONOZCA EN PERSONA. COMENTARIOS!!!!
XIII
AMARGO
Ese mismo día en la noche todos volvieron de las peleas. El día siguiente sería de descanso. En el día octavo Gía y Eriol competirían para ver quién clasificaba a la final. Yoshi también debía competir, pero lo cierto es que nadie lo había visto del mediodía en adelante. Cuando llegaron al hotel todo estaba en silencio.
_ ¿Estarán dormidos?_ preguntó Caleb_ Porque él entrenó bastante toda la mañana, pero a ella no la he visto en todo el día.
_ Yoshi la dejó dormir en la mañana. Se supone que está ahí_ dijo Eriol.
_ Por cierto, ¿Tú dónde estabas? ¡No te vi en ningún lado!
Eriol no contestó, como si no hubiera oído nada. Llegó hasta la puerta de la habitación de Yoshi y tocó; vio la puerta entreabierta y entró en ella cerrando la puerta tras de si. Vio a Yoshi boca abajo dormido. Gía no estaba por ningún lado.
_ ¡Yoshi! ¡Yoshi despierta!_ dijo Eriol tocándole el hombro.
_ ¿Eriol?_ dijo él medio dormido.
_ ¡Sí! ¿Qué pasó? Hay un montón como de diamantes por todos lados… ¿Estuviste llorando? ¿Y Gía? ¿Dónde está?
Él se volvió y lo miró serio.
_ ¿Para qué la quieres? ¿Te la vas a coger otra vez?_ casi gritó.
_ ¿Qué? ¿Cómo supiste?_ dijo Eriol palideciendo.
_ Ella me lo dijo después de que lo vi en su mente… ¿Cómo pudiste?
_ Yo… Al principio fue Ariel, ¡No pude hacer nada, era como si yo estuviera encerrado en mi cuerpo! Y luego… si fui yo_ dijo despacio.
_ ¡Sí, yo se!... ¡Yo lo vi todo, como en película! ¿Por qué ella?
_ ¡Porque yo la amo!_ dijo con tristeza.
_ ¡Qué bien! ¡Requetebién! ¡Y ella entonces también te ama! ¿Cierto?
_ ¡No! De hecho, ella lo hizo por impulso con Ariel, y… por lástima conmigo.
_ ¿No pensaste que yo me daría cuenta?
_ ¡Esperaba que no!
_ ¿Me crees estúpido o algo por el estilo?
_ ¡No es eso!... ¿Qué hiciste con ella?
_ ¡La eché! ¡No la quiero volver a ver!
_ ¡Yoshi, ella de veras te ama!
Yoshi ya no se contuvo y golpeó a Eriol con tanta fuerza que lo tiró contra la puerta y aunque estaba cerrada todos volvieron a ver hacia ella.
_ Creo que me lo merezco_ dijo Eriol llevándose la mano a la boca y descubriendo que sangraba_ A ella no la atacaste ¿Verdad?... ¿Verdad que no?_ le dijo preocupado.
Yoshi bajó la cabeza.
_ ¡Lo hice por instinto!... ¡No puedo dañarla de todas formas, es más poderosa que yo!
_ ¡Los otros!_ dijo escuchando con cuidado Eriol que estaba contra la puerta_ ¡Ya lo saben! ¡Nos han oído!
_ ¡Qué importa ya! ¡Ya no me importa nada! ¡Se suponía que ella me amaba, y que tú eras mi mejor amigo!
_ ¡No espero que me perdones, pero al menos, entiéndeme!... Además, nunca más volverá a pasar, ¡Porque ella no me quiere a mi, te quiere a ti!
_ ¡A mi ya no me importa nada!
_ _ ¡Sabes que no es cierto!... Además, estuvo llorando, ¿Verdad?
_ ¿Cómo lo sabes?_ preguntó Yoshi.
_ Porque los diamantes… son sus lágrimas, yo tengo uno. El otro día cuando la besé, lloró y me pidió que por favor no la apartara de ti… ¡Seguro debes odiarme!
_ ¡Odio el día en que la conocí!... En cuanto a ti, ya no importa… Quiero que te vayas; ¡No quiero verte ahora!_ dijo abriendo la puerta.
_ ¿Está todo bien?_ preguntó Jack a Yoshi.
_ ¿Cómo pudiste Eriol?_ le dijeron bajito Jan y Haku.
_ ¡Y yo pensando que era el Casanova del grupo!_ dijo Mark con una sonrisa.
_ Yoshi, ella va a volver, ¿Verdad?_ preguntó insistentemente Caleb.
_ ¡No lo creo!... ¡No quiero que vuelva!
_ ¡Es tu culpa Eriol! ¡Tu maldita culpa!_ le recriminó Caleb.
Eril bajó la cabeza apenado.
_ ¡No! ¡También es culpa de ella! ¡Es una zorra!_ gritó Silvana.
Con todo y lo molesto que estaba con Gía, Yoshi levantó los ojos y la miró con furia.
_ ¡Eso no es cierto!_ dijo secamente.
_ ¡Sí que lo es! ¡No le importó acostarse con tu mejor amigo! ¡Yo no hubiera hecho nunca eso!
_ ¡No se, talvez pudieras hacer cosas peores!_ le dijo Yoshi.
_ ¡No, no lo haría! ¿Sanes Yoshi?_ dijo, y mientras hablaba se sonrojaba_ Yo no se cómo decirte esto, pero yo… es decir, ¡Tú me gustas y mucho! Yo no te habría hecho eso.
_ ¡No me importa lo que hagas!_ dijo con frialdad.
_ ¡No seas grosero! ¡Ella no te ha hecho nada malo!_ intervino Helena.
_ ¡Soy como soy y punto!_ dijo molesto.
_ Total, la verdad es que si tu amada Gía llega a tener un hijo, no sabrías de quien es, si tuyo o de Eriol. ¡Eres patético! ¿Sabes?_ dijo Silvana con rabia.
_ ¡Tú eres la patética! Tú sabes bien que ella no puede quedar en estado por haber hecho lo que hizo. ¡Ni siquiera es luna llena!_ le dijo Yoshi.
_ ¿Por qué dices eso?_ preguntó ella asombrada_ ¿Cómo sabes eso?
_ Porque ella me contó algo acerca de eso. ¡Ella es una amazona al igual que tú!
_ ¿Lo sabías? ¿Por qué nunca me dijiste nada?
_ Es cosa mía, ¡Lo supe todo el tiempo!
_ ¿Una amazona?_ preguntó Helena asombrada_ ¿Quién eres tú en verdad?
_ Una loca, que busca a su hermano para matarlo. Gía me contó todo, ella la conocía bien.
_ ¿Qué las amazonas no odian a los hombres?_ preguntó Darian.
_ ¡Sí! ¡Ella es una hipócrita, una mentirosa!_ gritó Yoshi.
_ ¡No es cierto! Yo… ¡De verdad te amo!
_ ¡No me importa! ¡Yo nunca voy a amarte! ¿Me oyes? ¡Nunca!_ gritó él.
_ ¿Por qué? ¿Porque amas a esa perdida?
_ ¡Sí, por eso!... ¡Pese a todo, la quiero!
_ ¡Es una asesina!_ gritó ella.
_ ¡Tú también! ¡Tú y esa maldita tribu a la que perteneces!
_ ¿Por qué a ella? ¿Por qué no yo?_ preguntó.
_ ¡Porque tú me odias!
_ ¡Mentira!
_ ¡Yo soy tu hermano, al que siempre has querido matar!_ dijo quitándose la camisa y enseñándole la marca maldita en el pecho_ ¡Eres tan triste! ¿Cómo vas a amarme?... ¡Es algo que nunca va a pasar! Y ya que conoces quien soy, si yo fuera tú, no intentaría matarme; ¡Sabes que no puedes ganar en esto!_ dijo él.
Todos miraban a Silvana con desconfianza, hasta las chicas. Nadie podía hablar siquiera.
_ Entonces… ¿Qué va a pasar con Gía y el torneo?_ preguntó Caleb con timidez.
_ ¡Ya te lo dije! ¡No va a volver más!_ dijo él.
Y entró al cuarto cerrando la puerta tras de sí.
A Silvana le costó trabajo decirle toda la verdad a Helena y a Darian, y al final fue una verdadera hazaña lograr que la aceptaran de nuevo. En el dormitorio contiguo, Jan no podía creer lo sucedido y comentaba con Haku. River ni siquiera se atrevió a hacer una broma al respecto y Mark tampoco decía nada, pero pensaba en que resultaba increíble que esa chica Gía no se hubiera fijado en él y en cambio hubiera preferido quedarse con Yoshi y con Eriol. Seguramente sus gustos eran pésimos y le resultaba extraño su proceder.
En el cuarto de enfrente, Jack y Aaron no hallaban ni qué decir. Sabían que Eriol la había “embarrado” hasta lo último; pero en parte lo entendían, más después de que él contó lo que pasó y no podían culparlo del todo ni recriminarle nada. Caleb por su parte, estaba que se lo llevaba el demonio y no hacía más que echarle en cara a Eriol que ahora iba a ser más difícil ganar el torneo, que viera todo lo que se iba a perder por su culpa porque con ella el premio era segurito de ellos. Además de que ahora, tenía todito amohinado a Yoshi y quién sabe para que quisiera pelear y si peleaba, para que le fuera bien. Eriol, en silencio, se aguantaba todo lo que le decían y se sentía mal por Yoshi, pero lo hecho, hecho estaba y pese a todo, sentía que estaba enamorado de Gía. Lo que para todos fue terrible, para él había sido grandioso y lo vio como un mal necesario. Sabía que estaba siendo egoísta, pero no podía evitarlo, pese a todo, se sentía bien y solo esperaba que donde quiera que estuviese, Gía se encontrase bien.
Yoshi estaba en su cuarto. Aunque estaba muy cansado, no quería dormir, no podía dormir. No quería auto compadecerse, pero no podía evitar el pensar en las cosas que perdía. Él de veras la amaba; bien que mal ella lo había aceptado como era y lo había protegido desde siempre. ¡Maldita ella! ¿Por qué lo había traicionado? ¿Por qué le dolía tanto? Pensó que pese a todo hubiera preferido que no se fuera, no quería vivir sin ella. Se sentía vacío, ¡Se sentía solo otra vez! No pensó nunca que la soledad le pesara de esa manera y entendió que era que ya se había acostumbrado a la compañía de ella. Recogió todas las lágrimas en un saquito y lo dejó sobre la mesa de noche. ¡Él la había atacado! Estaba seguro de que no la volvería a ver nunca más, se lo vio en los ojos. Se preguntaba cómo había logrado sacar esa energía oscura, nunca antes había podido hacerlo… ¿Por qué ella no le había dicho nunca antes lo de los hijos? ¿Sería mentira que quería formar una familia con él? Y todo lo que había pasado antes ¿Era una mentira también? No quería pensar. Ahora entendió que por un momento de ofuscación había perdido lo mejor que le había pasado y supo que pese a todo lo que le dolía el engaño hubiera perdonado todo con tal de que no se fuera. Todo lo que tenía, todos sus sueños de los últimos días se habían ido para siempre y por mano propia. Lloró hasta que se quedó dormido. En la madrugada sintió un apoyo frío en la frente, era como un beso de hielo muy suave. Abrió los ojos y se enderezó rápidamente. La ventana estaba abierta, el viento estaba frío y fuerte. Afuera todo estaba oscuro. ¿Sería un sueño? En eso, junto a la almohada, vio unas cuantas lágrimas de diamante, estaban frías y brillaban con intensidad en el cuarto oscuro. Sintió un sabor amargo en la boca y un dolor en el pecho. ¡No había sido un sueño! ¿Había venido a despedirse para siempre? ¡Seguro que sí! El no la había dejado antes. Faltaban unas horas para el amanecer. ¡Cuánto frío! Se levantó, cerró la ventana y con el alma hecha un puño, intentó volver a conciliar el sueño. Talvez en sus sueños estaría con ella de nuevo. Talvez en sus sueños, volvería a ser feliz.
VOLVERÁ GIA CON YOSHI? SEGUIRA SILVANA ENAMORADA DE SU HERMANO? COMO TERMINARA LA HISTORIA? YA CADA VEZ FALTA MENOS!!!
ESTE DIPLOMA ME LO ENTREGO MI AMIGA BONNIE, DE EL RINCON DE BONNIE POR PARTICIPACION EN EL CONCURSO DE RELATOS QUE HIZO. LE AGRADEZCO PROFUNDAMENTE A ELLA POR HABERME PUBLICITADO EN SU PAGINA Y POR HABERMELO DADO. LA VERDAD ES QUE SU BLOG ME ENCANTA Y TODO LO QUE ESCRIBE ME PARECE MARAVILLOSO, MAS AUN QUE LAS HISTORIAS ORIGINALES DE CREPUSCULO. GRACIAS AMIGA POR HABERME PERMITIDO PARTICIPAR. AUNQUE NO GANE FUE UN HONOR ESTAR ENTRE LAS CONCURSANTES. TAMBIEN DOY LAS GRACIAS A LAS PERSONAS QUE ME OTORGARON PUNTAJE, LA VERDAD NO VOTE POR MI PORQUE ME PARECIO QUE NO ERA MUY JUSTO Y ANTE TANTA HISTORIA TAN BUENA Y TAN BIEN ESCRITAS CREI QUE APARTE DE DIFICIL, NO ERA JUSTO NO DARLES POR LO MENOS UN PUNTO A TODAS, LA VERDAD TODAS ESTABAN EXCELENTES Y POR ESO NO ME ATREVI A VOTAR, PARA MI TODAS SON GANADORAS. Y A LAS QUE SACARON LOS PRIMEROS PUESTOS: FELICIDADES CHICAS!!! DESDE AHORA YA TIENEN UNA FAN EN MI, SON INCREIBLES ESCRITORAS, Y HACEN UN EXCELENTE TRABAJO!!!
XII
DÍA SEXTO
Nadie competía el día sexto en el equipo de Caleb. Aprovechando eso, Yoshi se levantó temprano y al igual que Jack se fue a entrenar. No despertó a Gía porque estaba muy dormida y le dio lástima hacerlo; últimamente ella padecía de insomnio. La besó en la frente y se fue con Jack; seguramente Eriol se había levantado más temprano y había salido, porque nadie lo había visto irse. Jan, Haku, Aaron, River y Mark se fueron a ver las competencias y Silvana, Darian y Helena se fueron de tiendas. Gía quedó sola en la suite del hotel. Al rato, alguien llegó y entró sigilosamente al cuarto de Gía. Esta dormía desnuda en la cama, apenas cubierta por una sábana. Cerró la puerta tras de sí y se aproximó a la cama. Se sentó en ella y con cuidado besó a Gía en los labios. Esta, aún medio dormida, le devolvió el beso. Cuando hubo despertado, al abrir los ojos vio a un chico alto, de piel blanquísima, de ojos grises y cabellos celestes platinados. Era sumamente apuesto. Se enderezó en un segundo, sin importarle su desnudez parcial, que cubrían sus cabellos.
_ ¡Eriol! ¿Qué haces aquí? ¿Dónde están los otros? ¿Dónde está Yoshi?_ preguntó ella agitada.
_ ¿Quiénes? ¡No se de qué hablas!_ dijo calmadamente.
_ ¿Por qué me besaste?
_ Tú me devolviste el beso, o es que ya no te acuerdas.
_ ¡Yo pensé que era Yoshi! ¡Tú lo sabes Eriol!
_ ¿Quién es Eriol?_ dijo contrariado_ Tú eres Lux, aunque te veas diferente ¡Eres Lux, mi Lux!
_ ¿A qué te refieres? ¡Nunca he sido tuya Eriol!
_ ¿Quién es Eriol? ¡Yo soy Ariel! ¿Me recuerdas?¡Tú me diste el beso que marcó mi existencia! ¡Yo te amo Lux!_ dijo.
Gía lo miró a los ojos. Definitivamente su mirada no era la de Eriol; este era Ariel, pero ¿Cómo? En eso recordó la noche anterior. ¿Eso sería?
_ Lux, yo te amo. ¿Qué pasa? Se que no te presté mucha atención entonces, pero sí te quise. Fui muy estúpido, espero que puedas perdonarme.
_ ¡No puede ser!_ dijo ella bajito y lo volvió a ver_ ¡Yo amo a alguien más!
_ ¡No!_ dijo él decepcionado_ ¿Cómo pasó eso?
_ Fue hace mucho tiempo… Ya no importa.
_ ¡Por favor, he estado en la oscuridad por años, no me digas que no ahora!
_ Ariel, yo… no… quiero… _ dijo mientras él la besaba en el cuello.
_ Nunca antes te vi así, desnuda. ¡Nunca antes pude tocarte o besarte así!
_ ¡Debes detenerte!_ dijo ella en un susurro.
Él no le hacía caso. Se desnudó y se metió en la cama con ella. La cama que compartía con Yoshi, al tiempo que la acariciaba cada vez más. Ella sintió que el pecho le latía fuerte; no le gustaba engañar a Yoshi, pero no podía negar que sentía cosas muy fuertes por Ariel. Pensó que talvez si accedía a él, cerraría de una vez por todas ese capítulo en su vida y se dejó llevar.
Ariel, a diferencia de Yoshi, si sabía lo que hacía; probablemente había tenido muchas amantes antes, porque bien que mal seguro tenía sus necesidades. Se dejó llevar sin pensar nada.
_ ¿Sabes?_ dijo él hablándole al oído_ No se qué pasará conmigo después de esto… Creo que es probable que desaparezca para siempre; pero quiero que sepas que siempre te quise, aunque fui muy estúpido y nunca dije nada antes… ¡Yo te amo Lux!
Al llegar al clímax la miró a los ojos y la besó suavemente. Al volver ella a ver, Ariel se había ido y sobre ella estaba un chico de cabellos color borgoña y ojos verde mar, que abrió mucho lo ojos cuando la vio de frente.
_ ¿Eriol?_ dijo ella mirándolo.
_ ¡Gía! ¡Oh por Dios! ¡Ha terminado! ¡Al fin he vuelto a ser yo! ¿Te hizo daño? ¡Tuve miedo!
_ ¡Eriol!... ¿No sabes?_ dijo ella.
_ ¡No! ¿Qué pasó? Cuando tomó mi cabeza intenté detenerlo, ¡Pero no pude!
_ ¡Ariel se fue!... ¿Sabes dónde estás?... ¡Mírame!... ¿Te molestaría quitárteme de encima?_ pidió con suavidad.
Eriol cayó en cuenta hasta ese momento de lo que había pasado; y de que estaba desnudo y que su cuerpo sudaba… Y que además, estaba sobre Gía. Sintió que su cara le ardía y de un salto se puso de pie, pero en eso recordó, de nuevo, que estaba desnudo, frente a alguien a quien quería y de la que estaba enamorado. Se sintió tonto y avergonzado, no sabía ni qué decir.
_ ¡Eriol, tranquilo; nada de esto es tu culpa!
_ ¿Qué hiciste con Ariel?_ dijo angustiado.
_ ¿Tú qué crees?... ¡No importa ya! Todo ha terminado, y esta vez es para siempre.
_ ¿Y Yoshi?
_ ¡No se si contárselo o no! ¡No se qué hacer!... ¿Tu de veras no sentiste nada?
_ ¡Ya te dije que no, estaba encerrado en mi propia mente!... ¡Qué más quisiera yo!_ dijo triste _ ¡Pero no se si podría hacerle eso a Yoshi!... ¿Gía?_ dijo mirándola apenado_ Tú nunca tendrías nada conmigo, ¿Verdad?
_ ¡Talvez debas irte ya Eriol!_ dijo ella.
_ ¿Por qué a Ariel sí y a mi no? ¿Tan malo soy?
_ ¡No tiene objeto! ¿Qué lograrías con tener algo que nunca más vas a volver a tener? ¡Sería hacerte daño a ti mismo!
_ ¡No me importa!... ¡Yo quiero estar contigo aunque después arda en el infierno!... ¡Aunque Yoshi me mate después!
_ ¿Por qué te haces eso a ti mismo?_ dijo ella como indignada.
_ ¡Porque siento que te amo y que no tendré otra oportunidad como esta!_ dijo él desesperado.
_ ¡Pero sabes que yo a ti no! ¿No te importa?
_ ¡No! La verdad es que no se qué pensar… Para mi sería algo único, ¡No tienes ni idea de lo que significaría! … No solo Yoshi te ama, ¿Sabes? ¡Aunque tú solo lo ames a él!
_ ¿Tanto significaría par ti? ¿Aunque sea solo una vez?
_ ¡Sí!_ dijo apenado_ pero, es que… ¡Es que nunca antes había hecho esto!
_ ¡No importa!... ¿De verdad quieres hacer eso?
Él asintió con la cabeza. Ella no sabía ni qué pensar. ¡Pobre chico! Era de veras bello y era una buena persona, le sería fácil escoger a cualquier chica, cualquiera estaría feliz de estar con él, pero de solo ver, él no sabía de lo que era capaz. Dejando de lado a Yoshi, él era el que más le gustaba de los chicos. Y entonces recordó lo que él le había preguntado la noche anterior y la respuesta vino a su cabeza. Si Yoshi no existiera, seguramente él si tendría una oportunidad con ella… Lo había hecho con Ariel, qué importaba hacerlo con Eriol.
_ ¡Ven acá!_ le dijo.
_ ¿Lo dices de verdad?_ preguntó él.
_ Sí… pero que quede claro que solo será por esta vez.
Él se acercó a ella y ella lo besó lentamente y lo atrajo hacia sí. Lo arrecostó en la cama y subió sobre él. Él intentó decir algo.
_ ¡Shh!_ dijo ella suave poniéndole la mano sobre los labios_ ¡Ahora no!
Y volvió a besarlo. Ella comenzó a tener sexo con Eriol, primero suave, luego más rápido. Eriol era virgen, nunca antes había hecho ni pensado hacer nada parecido. No era como Yoshi, tampoco como Ariel. Él era un inocente total en cuanto a eso. Sin embargo, no pensó en Yoshi durante el tiempo que estuvo con él. Cuando hubo acabado, estuvieron en silencio un rato. Eriol la miraba pero no sabía qué decir.
_ ¡Gía, no sabes lo que esto significa para mi! ¡Nunca voy a olvidarlo!... No irás a decirle a Yoshi, ¿Verdad?
_ ¡No lo se!_ dijo suave.
_ ¿Cómo? ¡No puedes! ¿Cómo que no lo sabes?
_ ¡Ya te lo dije! ¡No lo se!... Esto es algo diferente, aparte de lo que siento por él y no debería decírselo, ¡Sobre todo por no herirlo! Pero, si él llegara a sospechar algo o a ver algo en mi mente, o alguien le contara algo, ¡No voy a negárselo!... ¡Así se acabe todo! ¡No voy a mentirle!
_ ¡Por favor, no lo hagas!
_ ¡Es una decisión tomada!... ¡Creo que es mejor que te vayas Eriol!
_ ¿Estuvo bien?_ preguntó.
_ ¡Sí, seguramente algún día harás a alguien muy feliz!
_ Pero, ¡Es que yo te amo a ti!
_ ¡Sabes que no va a pasar!_ dijo ella.
_ ¡Déjame besarte por última vez!_ insistió él.
Ella lo dejó hacerlo. Él sintió que se le venían las lágrimas. Ella no dijo nada.
_ ¡Adiós Gía! ¡Gracias! Porque, aunque para ti no significó nada, no tienes idea de lo que es para mí.
_ Como sea, ¡Adiós Eriol!_ dijo ella.
Cuando él se fue se levantó, cambió las sábanas, se dio un baño largo y se tendió a dormir boca abajo y desnuda en la cama. Al rato llegó Yoshi. Se extrañó de verla dormida aún y se acercó a ella para ver si estaba bien. Puso su mano en la cabeza de ella acariciando sus cabellos. Una visión, de seguro en los sueños de ella, lo hizo apartarse. La vio a ella, convertida en Lux besando a alguien, de cabellos claros platinados. ¡Era Ariel, él lo reconocía!; luego la vio besando a Eriol, pero ya no era Lux, era Gía, ¡Su Gía! Una noche cerca del bosque… ¿Sería un sueño o un recuerdo? No le gustó esa sensación en su pecho. Se acercó a ella y la besó; Gía se despertó y se levantó de golpe, como asustada. Yoshi se quedó mirándola extrañado.
_ ¡Eres tú!_ dijo aliviada al ver a Yoshi.
_ ¡Claro que soy yo! ¿Quién más iba a ser?_ dijo él sobresaltado_ ¿Te sientes bien?_ dijo al verla como perdida en algún lugar de su mente.
_ ¿Qué dijiste?
_ ¿Qué si te sientes bien? ¡Te ves asustada! ¿Tuviste una pesadilla acaso?
_ ¡No! No… para nada_ dijo ella bajito.
_ Gía, ¿Hay algo que quieras decirme? ¿Qué tengas que contarme?
_ ¿Por qué lo dices?_ preguntó extrañada.
_ ¡Por algo que veo en tu mente y que para ser honesto, no me gusta nada! Tú si besaste a Ariel hace mucho tiempo, ¿Verdad?
_ ¡Sí!_ dijo ella.
_ ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Estabas enamorada de él?
_ ¡Sí, no te lo dije porque temía tu reacción!
_ No importa… Pasó hace mucho tiempo. Pero, hay algo que me inquieta… ¿Qué hacías tú con Eriol en ese sueño? ¿A él también lo conocías de antes?
_ ¡No!_ dijo ella.
_ ¿Por qué en tu sueño, que yo diría que es un recuerdo, lo besaste?
_ Yoshi, yo no quise…
_ ¿Cuándo pasó eso?_ dijo molesto.
_ ¡Anoche!_ respondió cabizbaja.
_ ¿Anoche? ¿Y no pensabas decirme nada? ¿Por qué me haces esto? ¡Solo falta que se acuesten a mis espaldas!
Ella lo miró y él vio todo, todo lo que había pasado.
_ ¿Te acostaste con Eriol dos veces?
_ ¡No! ¡Una vez! ¡El otro es Ariel!
_ ¡Son la misma persona!_ dijo él.
_ ¡No, no lo eran! ¡Te juro que el primero es Ariel, no se cómo, pero era él y no Eriol!
_ ¡O sea, que me engañaste dos veces!_ dijo él mirándola con rabia.
_ ¡Yo no quería! ¡Fue algo que solo pasó!
_ ¿Y cuando pasó?
_ Hoy, ¡Hace un rato!... ¡Tú no estabas!
_ ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué?_ gritó_ ¿Tan poco significo para ti?
_ No es eso, ¡Yo te amo!
_ ¡Mentiras! ¡Solo mentiras! ¡Tú no me quieres! ¿Te cuidaste al menos, o vas a tener un hijo que no sabrás si es de él o mío?
_ ¡No hace falta! ¡No puedo quedar embarazada de él!
_ ¿Por qué no?
_ ¡Porque solo quedamos embarazadas cuando usamos transferencia de energía!_ dijo ella casi llorando.
_ ¡O sea, que tampoco pensabas tener un hijo conmigo, porque que yo sepa, nunca ha sido nada diferente y supongo que lo es! ¡Tú no me quieres!
_ ¡No es cierto! ¡Yo te amo!_ dijo ella llorando.
Cristales como diamantes fríos caían al piso.
_ ¡Déjame demostrártelo! ¡Yo siempre te he amado!_ dijo abrazándolo.
_ ¡Mentira!_ dijo él tirándola a un lado y llorando de la ira_ ¡Tú no quieres a nadie y solo jugaste conmigo! ¡Quiero que te vayas!_ dijo.
Y de sus manos salió una bola de energía oscura hacia donde estaba Gía. Ella se transformó en Lux y con su mano hizo desaparecer la energía oscura.
_ ¿De veras es lo que quieres? ¿Qué me vaya?_ le dijo.
_ ¡Sí! ¡Quiero que te vayas! ¡Ahora siento que te odio!_ dijo él viéndola serio.
_ ¿Sabes Yoshi? Aunque ahora no lo creas, yo siempre voy a amarte, no importa qué… ¡Espero que nunca te arrepientas de esta decisión que acabas de tomar!_ dijo tristemente.
Y fue desvaneciéndose en el aire y desapareció. Yoshi se echó a llorar sobre la cama, más de rabia que del dolor. Eriol era su mejor amigo y ella… ¡Ella sabía lo que significaba para él! Nunca antes había amado a nadie. Se sintió defraudado y traicionado. Ahora ella se fue para siempre, y aunque sentía que la odiaba se sintió miserable de saber que no la tendría nunca más a su lado. Una parte de él moriría para siempre; ahora nada tenía sentido. Se quedó dormido sobre la cama, ya no tenía más lágrimas. Soñó con días atrás, cuando por primera vez en su vida fue dichoso y se sintió feliz. Días mejores que ya no volverían jamás.
A VER COMENTA QUE YA FALTA POCO. PERDONARA YOSHI A GIA O SE HABRA ACABADO TODO DE UNA VEZ Y PARA SIEMPRE. ESPERO COMENTARIOS!!!

XI
DÍA QUINTO
Al amanecer Yoshi despertó sobresaltado. En sus sueños había visto como en una película todo lo que Gía le había contado. Sin embargo, sentía que por tenerla a ella a su lado, nada malo le ocurriría. Ella se levantó y al rato se fueron con todos para los combates eliminatorios.
Jack no pudo ganar el suyo para sorpresa de todos y Eriol a duras penas superó su prueba y se calificó para la siguiente ronda. Mientras tanto Jan se acercó y le pidió disculpas por ser tan necio y tan obstinado con sus sentimientos. Ella era como su diosa, era casi profano pretender que ella lo quisiera.
_ ¡No es eso!_ le dijo Gía_ No es por lo que soy ¡Entiéndeme! Es por lo que siento, ¡Yo amo a otra persona!
Eriol que estaba cerca, escuchó la conversación pero no volteó a ver para que ellos no lo notaran. Algo era diferente. No sabía por qué, pero ahora sentía algo dentro de él que le decía que él conocía a Gía de antes, solo que ella era diferente, era otra… ¿Sería un recuerdo de su pasado? Estaba seguro de que ella no era lo que decía… ¡No, ella era algo más! Sus poderes pasaban los límites y no era mera suerte o coincidencia.
Al fin llegó la pelea de Gía. Esta entró en el cuadro con tranquilidad. Su contrincante era un demonio de hielo. Ella sonrió y él no entendía por qué. Pensaba que por muy fuerte que fuera, no iba a poder vencerlo una niña como esa que tenía frente a el. No había estado el día anterior, por tanto, no sabía del beso helado ni de nada por el estilo.
Apenas hubo comenzado la batalla Gía cambió drásticamente. Sus ojos se veían celeste claro, su cabello tenía un tono plateado suave y eran muy brillantes y larguísimos, sus labios se veían de un color lila pálido escarchado y su piel era blanquísima con tonos azulados y escarchados. Su traje se convirtió en una especie de segunda piel de un material muy delgado parecido al espandex de color blanco brillante y calzaba zapatillas del mismo tono, parecidas a las de ballet. Mucha gente del público empezó a murmurar; habían oído de la leyenda del demonio del invierno, pero nunca pensaron que fuera cierta o llegar a verla en persona. Jan estaba maravillado, Silvana espantada, el resto del equipo asombrado; porque si lo que decían en el público era cierto, estaban ante algo nunca antes visto.
_ ¿De dónde dices que la sacaste?_ le preguntó Caleb a Yoshi.
_ ¡Del bosque de las amazonas mágicas!
_ ¿Es cierto lo que dice la gente? Que ella es… un demonio ancestral… ¿O el mismísimo invierno?_ dijo Eriol.
_ ¡Su nombre es Lux! ¡Y sí, es el invierno mismo! ¡Ella es el primero de los demonios del frío!_ dijo Yoshi.
_ No puede ser…_ dijo Eriol para sí mismo en voz baja.
_ ¡Ella nos hará ganar el torneo!_ dijo Caleb.
Eriol seguía atónito. El sí la conocía; es decir, Ariel la conocía. Ella estaba dentro de los recuerdos de Ariel. Los recuerdos que ahora eran suyos también. Ella estuvo hacía mucho tiempo cerca de Ariel, a él le gustaba ella, pero él estaba más ocupado en otras cosas entonces, cosas que lo habían llevado a un fin terrible. Cerró los ojos y recordó el beso que ella le diera a Ariel. Lo sintió en sí mismo como si acabara de pasar. Sintió que se estremecía por dentro. ¡No podía ser! ¡A Ariel casi no le había afectado! ¿Por qué entonces a él sí? Ella lo había hecho sentir incómodo desde que había llegado y ahora ya sabía porqué. Ella le gustaba y mucho, ¡Muchísimo! ¡Pero es que no podía ser, ella era la mujer de Yoshi y el era su mejor amigo! ¿Qué pasaría si él se diera cuenta? ¡No! ¡Eso ni pensarlo! ¿Se acordaría ella de él? Ariel si tenía sentimientos por Lux pero nunca se los había demostrado y ella se aburrió de el. Y ahora el tenía sentimientos por ella que eran reforzados por los de Ariel y por tanto estaban mezclados con los suyos. Yoshi por su parte estaba hablando con los otros, en especial con Caleb.¡No se había dado cuenta de sus pensamientos, gracias a Dios! Entendió, que cuando los oía en el cuarto de al lado esa molestia no era tal, era angustia y no podía evitar sentirse mal de tener esos pensamientos.
Gía por su parte le estaba dando una paliza descomunal al demonio con el que peleaba. Este no creía en leyendas y no sabía entonces con quien peleaba. La atacó con cristales de hielo. Ella los esquivó con facilidad.
_ ¡Desiste ya! ¡No seas idiota! ¿Es que acaso no sabes quién soy?_ le dijo Lux.
_ ¡No, y no me importa! ¡No vas a ganarme!
_ ¡Ya me cansaste! ¡Este será tu fin!_ dijo.
Y de su mano salió una especie de rayo frío con forma de daga con la que le atravesó el pecho a su oponente. Este cayó muerto y el combate terminó.
_ ¡Es una salvaje!_ dijo Silvana horrorizada.
_ ¡No es cierto! ¡Es perfecta!_ le dijo Yoshi molesto_ ¡Conozco otras más salvajes!_ dijo mirando a Silvana serio.
Ella se quedó callada al ver eso. Definitivamente Yoshi no la apoyaría nunca. El sabía quien era ella y era obvio que la quería así.
Gía se acercó hacia Yoshi. Tenía su otro aspecto aún. Volvió a ver a Silvana y esta se estremeció del miedo. Todos la miraban como asustados. A ella no le importó. Su mirada se veía fría y sin emoción alguna. Miró a Yoshi a los ojos. “_Vamos al hotel.” le decía. Él, sin decir nada se puso de pie y se fue con ella. Todos se fueron detrás de ellos. Al llegar al hotel, cuando iban a entrar al cuarto, Silvana dijo:
_ ¿Pueden creer que ella en realidad sea otra persona?
_ ¿De qué hablas?, ¡Para mi es genial!_ dijo Yoshi molesto.
_ ¡Ella es peligrosa y lo sabe! Por eso no mostraba ese aspecto que tiene ahora, ¡Porque sabía que la reconoceríamos!
_ ¿Tú de dónde la conoces?_ dijo Yoshi con intención.
_ ¡Eso no importa! ¡Mírala, es peligrosa!
_ ¡Su aspecto no importa!_ replicó él.
_ ¡Claro! ¿Será que tú no puedes hablar de aspectos? ¿Será que ella sabe lo que tú eres en verdad, de cómo te ves a veces?
Lux que ya era Gía nuevamente se acercó seria a donde estaba Silvana y la miró retadoramente.
_ ¿No te referirás por supuesto al otro aspecto de Yoshi, verdad?_ dijo burlona a Silvana_ Yoshi amor, por favor muéstranos tu otro aspecto.
Todos se quedaron mudos; excepto Eriol, Haku y Jan; los demás no sabían que Gía ya conocía este secreto. Yoshi se transformó delante de todos. Gía miró a Silvana y volviéndose a Yoshi, lo besó en la boca lenta y apasionadamente por un rato. El volvió a su aspecto normal. Gía se volvió a Silvana.
_ ¿Tú creías que yo no sabía? ¡No seas estúpida! ¡El es mi hombre, yo se todo sobre él! ¡He hecho el amor con él aún cuando el se ve así como lo viste ahora! Yo lo amo, y no me importa su otro aspecto, así como a él no le importa el mío. Ahora hazme un favor si es que en verdad aprecias tu vida: ¡Deja de ser tan patética y aléjate de mi hombre, él no te quiere y aunque tu insistas no te va a hacer caso! Deja de ponerte en ridículo y sobre todo, ¡Déjanos en paz!_ gritó.
Todos se quedaron mudos. Gía había sido demasiado clara y había puesto en evidencia a Silvana. Pero sobre todo, la había amenazado de muerte. Ellos no se meterían si algo pasaba. La verdad es que Silvana estaba presionando demasiado algo que no se iba a dar. Sería mejor que de veras los dejara en paz.
En su cuarto, Yoshi estaba arrecostado al lado de Gía.
_ Fue impresionante cuando te transformaste. Pero me gustó más la parte cuando lo atravesaste con ese puñal de hielo. ¡No sabía que podías hacer eso!
_ ¡Puedo hacer eso y más!
_ ¿Viste la cara de Silvana?
_ Esa chica tiene la facilidad de enojarme de verdad. ¡Un día de estos me va a encontrar!
_ ¿Todavía no sabe que soy su hermano, verdad?
_ No. ¿Y ves como lo que te dije era cierto? ¡Está enamorada de ti!
_ ¡Es mi hermana! ¡Además, quiere matarme!
_ ¡Ella no lo sabe!... ¿Sabes? ¡Yo no soy tu hermana!_ dijo sonriendo en tono sugerente.
El la besó y comenzó a desnudarla. Al rato ya habían entrado en acción. A ella le encantaba sentirlo dentro de ella. Él se sentía fascinado por poder poseerla y por el abandono con el que ella se entregaba a él.
_ ¿Qué me dices de cuando me transformé?
_ ¡Ella sí que no se lo esperaba!_ dijo Gía besándolo_ ¿Viste la cara que puso? ¡Casi llora!
Estuvieron así por mucho rato y al final él se quedó dormido. Ella salió un rato, pero no se quedó en la salita común, sino que bajó al jardín. Quería caminar en paz y si se quedaba en la salita, capaz de que se encontraba con Silvana o con otro del equipo y no estaba para responder preguntas tontas.
Estaba cerca del bosque cuando sintió que una sombra la seguía. Se detuvo y con rapidez giró y tomó a quien la seguía por el cuello.
_ Gía, ¡Soy yo! ¿No me reconoces? ¡Soy Eriol!_ dijo con dificultad.
Entonces ella lo soltó.
_ ¡Discúlpame Eriol! ¡Es que ya Silvana me tiene de verdad harta y no me deja en paz! ¡Pensé que eras ella!
_ ¡No te preocupes!_ dijo él sobandose el cuello_ Ella tampoco me agrada.
_ ¿Por qué me seguías?
_ ¡No! Yo ya estaba aquí, pero en eso te vi y…
_ ¡Y yo casi te ahorco!_ dijo ella riéndose.
_ ¿Gía?_ preguntó con temor Eriol sintiendo que el corazón se le salía del pecho_ ¿Tú… me recuerdas? Es decir, ¿Recuerdas a Ariel?
Ella lo volvió a ver a los ojos. El sintió que algo se le movía por dentro.
_ Claro que sí lo recuerdo. Yo no signifiqué nada para él. ¡Me dejó y esto le costó la vida!_ respondió calmada.
_ ¡No es cierto del todo! Si te quería, pero no sabía cómo lidiar con eso y tuvo miedo. Tu beso, el que le diste en una única ocasión, lo obsesionó para siempre… Y a mi me quema por dentro su recuerdo.
_ ¿Qué quieres decir Eriol?
_ ¡Que yo siento como si me lo hubieras dado a mí ayer! Y que siento… ¡Que siento que estoy enamorado de ti!
_ ¿Qué?_ dijo ella asombrada.
_ ¡Y no quisiera sentir esto! Sabes que Yoshi es mi mejor amigo. ¡No debo sentir esto por ti! Pero no hay nada que pueda hacer_ dijo aproximándose a ella.
_ Eriol, ¡No! ¡Debes olvidarlo!
_ ¡No puedo!_ dijo con tristeza.
Y acercándose a ella que estaba inmóvil, la besó. En eso pensó en que moriría congelado como los otros, pero no fue así. Sintió los labios de ella tibios como el día en que había besado a Ariel y esa sensación caliente que lo quemaba por dentro. En eso sintió algo húmedo sobre su cara, muy frío. Abrió los ojos y la vio; ella seguía inmóvil, pero estaba llorando. Se apartó de ella.
_ ¿Te hice daño?
_ ¿Quién sabe?; ¡Talvez sí, talvez no!... Eriol, eres muy lindo y créeme que una vez si amé a Ariel con toda mi alma, pero ahora no puedo hacerlo. ¡No puedo!
_ ¿Por qué tu beso no me mató?
_ Por ser quien eres. Mi beso no tiene efecto en ti… Sabes que para mi Yoshi está primero, desde el día en que nació y lo salvé de esas malditas que intentaban matarlo. ¡Yoshi es todo para mí! ¡No intentes separarme de él, por favor!
_ Si las cosas fueran diferentes, ¿Me amarías?
_ ¡Las cosas no serán ya nunca diferentes!_ dijo ella viéndolo con tristeza.
Y se alejó caminando de regreso al hotel. Eriol se quedó solo, en la oscuridad a la entrada del bosque. No se sentía muy bien. Era como si algo desde dentro de él le hiciera daño intentando salir a la fuerza. Se sentía muy débil y muy extraño. Le dolía todo el cuerpo. No entendía que era esto que le pasaba. Nadie podía ayudarlo porque nadie sabía dónde estaba. Al final, vio todo borroso primero, luego oscuro. El dolor lo estaba matando. Por último, cayó inconsciente.
ESPERO TUS COMENTARIOS CON GANAS!!!
En la vida hay cosas sumamente hermosas que nacen en la imaginación de personas talentosas y especiales. Una de esas es mi amiga Bonnie, del blog El Rincon de Bonnie. Su blog está lleno de magia escrita, con los personajes de la saga Crepusculo y es uno de los mejores del genero ficcion. Feliz cumpleaños amiga!!! Que sigas llenando al mundo con tus sueños, yo no creo que sean locos, más bien son fantásticos. Y que esta noche cuando mires al cielo, sepas que aqui desde muy lejos hay alguien que da gracias a las estrellas por haberte conocido!!!
X
DÍA CUARTO
El día cuarto estaba cargado de una emoción especial. Yoshi competiría, lo mismo Aaron y Haku. Todos se alistaron muy temprano para dirigirse al coliseo. La tensión y la ansiedad se sentían en el aire.
El primero en competir fue Aaron y quedó eliminado y noqueado pero sin daños. Despertó una hora después preguntando si ya había acabado su pelea. Cuando vio a Silvana con todos, se sintió muy mal; seguramente ella pensaría que él era débil y que no valía la pena salir con él.
Aunque las chicas le insistían que Aaron estaba loco por ella, Silvana se hacía la desentendida y esto hacía que Aaron no se atreviera a hablarle ni a decirle nada. Si ella ya sabía lo que él sentía y se hacía la loca con respecto al tema, era mejor no decirle nada; no quería exponerse a un rechazo, sabía que no estaba preparado para eso.
Haku peleo poco después del mediodía y tampoco logró clasificar; aunque con su espada le hizo un tajo grande a su oponente en la pelea. Lo había enfurecido el hecho de que su contrincante era un demonio metamorfo que se transformó primero en él y luego en su aspecto de demonio. Sabía que lo hacía para burlarse de el y esto lo sacó de las casillas. Pero había perdido de todas formas y se sentía mal por eso.
Yoshi hablaba con Caleb sobre su pelea que sería en unas horas . Gía estaba sentada aparte, pero veía a Yoshi con tanto amor que Haku le preguntó:
_ ¿Lo quieres mucho, verdad?
_ ¡Sí, con toda mi alma!... Haku no te sientas mal por tu otro aspecto. ¡Nosotros sabemos que ese no eres tú!
_ Hay aspectos de uno, que odiamos por cuenta y que hacen que otros nos odien y por eso es mejor esconderlos_ dijo mirando a Yoshi que seguía hablando con Caleb.
_ Si lo dices por Yoshi, yo lo se todo. Entre los dos no hay secretos Haku_ dijo Gía en voz baja.
_ Significa que… ¿Lo sabes?
_ Sí, ¡Y aún así lo amo! Te pido que guardes el secreto, porque él solo se lo ha dicho a Eriol. Si quieres puedes decirle a Jan, ¡Pero que no lo repita!; para que no se haga ilusiones falsas. Es una buena persona y se merece ser feliz, solo que conmigo no conseguiría esa felicidad_ y dijo como hablando para sí misma_ Hay tantas cosas mías que nunca sabrá…
Haku no quiso decir nada ante esto. Al rato preguntó:
_ Gía, ¿Tú crees que algún día alguien me ame como tu amas a Yoshi?
_ ¡Yo creo que si! Debe estar por algún lado, pero no desesperes. ¡Yo se que llegará!
_ Pero, ¿Y mi otro aspecto?
_ Talvez a alguien le guste… Mira Yoshi, ¡Tuve suerte! ¿Sabes? ¡El verde siempre fue mi color favorito!_ le dijo sonriendo.
Y se levantó para reunirse con Yoshi. Al rato Jan se sentó al lado de Haku.
_ ¿Qué te dijo? ¡Vi que estaban hablando!
_ ¡Que no te hagas ilusiones! Jan… Ella sabe lo de Yoshi y no le importa. ¡Igual lo ama!
_ ¡No puede ser! ¿No te dijo nada mío?
_ ¡Que eres una buena persona y que mereces ser feliz! Pero no con ella. Ella solo ama a Yoshi… ¿Sabes? No se quien sea en verdad, pero es muy agradable, aunque a las otras chicas no les guste ni pizca.
_ ¿Cómo sabes eso?
_ ¡Por como la ven y como hablan a sus espaldas! Lo único es que se van a tener que freír solas; primero, porque a ella no le importa lo que ellas puedan pensar y segundo, porque no creo que tengan nunca el valor para encararla y decirle lo que piensan de ella… ¡Yoshi tiene mucha suerte! ¡Ella es totalmente única en su tipo!
Antes del anochecer comenzó la competencia de Yoshi. Su oponente era un teletransportador, lo cual iba a hacer de esta una pelea interesante. Yoshi usaba al máximo su concentración, pero el otro aprovechaba sus habilidades para atacar de improviso y por la espalda. Gía sentía que le hervía la sangre. ¡Al paso que iba derrotaría a Yoshi! Le mandó un mensaje: “_ Gira la espada en círculo sobre ti.” El comprendió y lo hizo. El demonio resultó herido y en segundos Yoshi lo golpeó con tal fuerza que lo sacó de la plataforma. ¡Yoshi había ganado! El demonio fue a caer a los pies de Gía. Estaba sumamente molesto porque Yoshi había ganado. Vio a Gía y sin pensarlo dos veces la tomó del brazo y se teletransportó con ella cerca de la plataforma. Se volvió a teletransportar a espaldas de Yoshi, y le iba a clavar una daga en su espalda cuando rápida como el viento Gía lo sujetó del cuello por detrás. Yoshi dio unos pasos hacia atrás sin reponerse de su asombro.
_ ¡Así es que tu eres la noviecita de ese infeliz! ¿Qué te parecería besar a alguien de veras poderoso?_ dijo.
Y se teletransportaron a un lado de la mesa de los jueces. Los espectadores seguían la pelea en las pantallas gigantes.
_ ¿Qué dices?_ le preguntó a Gía.
_ ¿Un beso?_ dijo ella asombrada y burlona_ ¡Está bien, como quieras!
Y diciendo esto besó al demonio en los labios. Las pantallas pasaban un acercamiento de las caras al dar el beso. Los otros del equipo pensaban en la reacción de Yoshi, pero este para sorpresa de todos no mostraba emoción alguna. El sabía perfectamente lo que iba a hacer Gía. Ese estúpido había intentado matarlo a traición y ella lo haría pagar por eso.
Algo pasó en la pantalla que asombró de sobre manera a Jan y a Silvana. Eso mismo era lo que había sombrado a Yoshi la vez pasada. Silvana no lo había visto y Jan no le había prestado atención, pero esta vez se veía clarísimo en las pantallas gigantes. Los ojos de Gía eran de un celeste clarísimo y brillaban de una forma única. Solo a una persona conocían con esos ojos, pero ¿Sería ella? Las sospechas fueron confirmadas cuando el demonio cayó de repente muerto a los pies de Gía, con los labios de un morado azulado y la piel totalmente congelada.
_ ¡Ella fue quien mató a Ray!_ dijo bajito Caleb.
Pero eso no les importaba ni a Jan ni a Silvana que ya sabían cual era la verdadera identidad de Gía. Para Jan era la diosa a la que se encomendaban los de su clase, un demonio poderosísimo de hielo que existía desde el inicio del mundo y era quien causaba el invierno. Su nombre era Lux y para el era objeto de veneración. Pensó en el beso que involuntariamente le había dado y tuvo miedo de haber besado a su diosa. Todo el amor que le profesaba se convirtió en veneración ahora.
Por otro lado para Silvana fue como haber visto la muerte misma. Ella reconocía en Gía a la asesina a la que temían las mujeres de su aldea y a la asesina de Fabiana; también recordó su sueño y sintió temor de saber que probablemente ella sería la próxima en morir. Gía no le había gustado desde el principio y le gustaba mucho menos ahora que sabía quien era. ¿Lo sabría Yoshi? ¿Lo habría engañado como a todos? ¡Quien sabe! Y lo peor era que ahora si sabía que le era imposible acercarse a Yoshi. ¡El no sería nunca para ella!
_ ¡Es grandioso, ahora sí ganaremos este torneo! Todos los premios serán nuestros_ dijo Caleb por lo bajo sonriendo.
Gía botó al demonio como quien se deshace de una basura y bajó de donde estaba. La gente seguía aplaudiendo en las graderías. Tomó a Yoshi de la mano y salieron del lugar sin mirar hacia atrás. Ella pelearía junto con Jack y Eriol por la clasificación al día siguiente. Todos se fueron juntos hacia el hotel, pero todos iban en silencio absoluto. Al llegar allá cada uno entró en su cuarto para prepararse a descansar.
Cuando Yoshi estuvo dormido, Gía que no podía conciliar el sueño salió de la salita común. Ahora que Yoshi sabía quién era ella no le importaba que los otros vieran su verdadero aspecto; mañana pelaría con el. Estaba en esos pensamientos cuando vio una sombra detrás de ella.
_ ¿Qué quieres?_ preguntó seca.
La figura retrocedió y no respondió nada.
_ ¡Sal de ahí Silvana! ¿Qué buscas de mí?
_ Yo… ¡Yo se quien eres tú!_ dijo al fin, pero se sorprendió al ver que Gía seguía tan tranquila como si nada.
_ ¡Felicidades estúpida!_ dijo sonriendo_ ¿Qué demonios quieres? ¡No me hagas tener que volver a preguntártelo!
_ ¿Yoshi sabe quien eres?
_ ¡Eso no te importa!
_ ¡Claro que me importa!... Yo…
Y se interrumpió ella misma.
_ ¡Tú estás enamorada de él!_ dijo con burla Gía volteándose a verla_ ¡Yo se! Pero te tengo noticias: ¡El no será tuyo! ¡Nunca! ¡Nun – ca! ¿Me oíste?
_ ¡Eso tu no lo sabes!_ respondió ella.
_ ¡Oh, no cariño, créeme, yo sí lo se! ¡Se cosas que tu jamás sabrás! ¡Existo desde que el mundo nació! ¡Eres tan insignificante a mi lado!
_ ¡Tu mataste a las amazonas! ¿Por qué?
_ ¡Por diversión, porque me dio la gana! ¿De veras no sabes por qué?
_ ¡Mataste a Fabiana!
_¡Esa maldita se lo buscó! ¡Así como todas las otras malditas que asesiné!... ¡Ellas intentaron matar al hijo de mi favorita y pagaron con sus vidas que él casi muriera y que ella se suicidara!_ dijo furiosa.
_ ¿Mi madre?... ¡Amaya era una traidora!
_ Una traidora… ¿Cómo tú? ¿Por qué? ¿Por qué se enamoró de un hombre? Tu también te has enamorado de uno, pero tu castigo es peor porque el nunca va a amarte.
_ ¡Mi misión es otra! ¡Nadie va a impedírmela!
_ ¡Yo sí!_ dijo Gía y sus ojos se volvieron clarísimos_ El día en que cumplas tu misión, si no he podido detenerte antes, ¡Ten la certeza de que morirás!
_ ¿Qué pensará Yoshi de ti?
_ ¡No creo que le importe, y yo se bien de lo que estoy hablando!... Sabes bien quien soy, sabes que matar a una basura más como tu no es obstáculo para mi… ¡Y sí, él ya lo sabe, y no solo eso, le gusta! Yo lo hago sentir cosas que tú nunca podrás soñar siquiera. ¡Tú nos has oído! Y se que tu corazón sufre porque en el fondo sabes que eso que tanto temes y tanto reniegas, es verdad: ¡El nunca será para ti!
Silvana no pudo evitar que se le vinieran las lágrimas. Gía entró a su cuarto y antes de cerrar dijo en voz baja: ¡Eres la próxima! ¡No me busques, o morirás más rápido!
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