Estas son algunas de las fotos que tomamos en el paseo que hicimos a la Playa antes de navidad. Son las playas Potrero (la de los atardeceres) y La Penca (la de arena blanca) se encuentran a unas cuantas horas de viaje de la capital San Jose, en la provincia de Guanacaste. Si alguna vez quieres venir aqui, te aseguro que los precios son comodos y los lugares preciosos, puedes ir de la montaña a la playa y de la playa a cualquiera de los volcanes que hay en el pais, en fin gracias a Dios contamos con un pais que aunque pequeñito tiene mucha riqueza turistica y biodiversidad. Talvez algun dia, espero que no muy lejano, nos encontremos aqui!!!
miércoles, 12 de enero de 2011
FOTOS DE UN LINDO PASEO
Estas son algunas de las fotos que tomamos en el paseo que hicimos a la Playa antes de navidad. Son las playas Potrero (la de los atardeceres) y La Penca (la de arena blanca) se encuentran a unas cuantas horas de viaje de la capital San Jose, en la provincia de Guanacaste. Si alguna vez quieres venir aqui, te aseguro que los precios son comodos y los lugares preciosos, puedes ir de la montaña a la playa y de la playa a cualquiera de los volcanes que hay en el pais, en fin gracias a Dios contamos con un pais que aunque pequeñito tiene mucha riqueza turistica y biodiversidad. Talvez algun dia, espero que no muy lejano, nos encontremos aqui!!!
Gracias Bonnie!!!

Hace un tiempo, buscando historias acerca de la saga de Crepusculo, entre a una pagina maravillosa llamada El Rincon de Bonnie, y en ella encontre no solo las historias geniales que buscaba, sino tambien a una excelente escritora y a una amiga. Aunque estemos a kilometros de distancia separadas por el mar, quiero decirte Gracias, significa mucho para mi viniendo de ti. Eres de verdad especial y espero que Dios te bendiga y que ese don que tienes para escribir, un dia te haga mucho muy famosa. Tus historias son de la talla de la autora original, sino mejores. Es un honor ser tu amiga!!!
martes, 11 de enero de 2011
IX: DÍA TERCERO

IX
DÍA TERCERO
Cuando Yoshi y Gía se levantaron, no había nadie en la habitación. Todos habían ido a ver los combates de Jan, Eriol y River. Para cuando llegaron al Coliseo ya River había peleado y había sido descalificado y Jan se encontraba en batalla. Intentaba hacer que sus cristales cortaran a su enemigo, sin embargo su oponente era muy poderoso y Jan perdió el combate y quedó descalificado.
_ ¿El sabe quién eres?_ le preguntó quedito al oído Yoshi a Gía.
_ Para ellos, soy la diosa de su veneración, pero me temo que ahora no sabe quien soy.
Jan volvió a mirar donde estaba Gía y agachó la cabeza con tristeza mientras salía del lugar.
_ ¡Está enamorado de ti!_ dijo Yoshi leyendo su mente entre atónito y molesto.
_ ¡No puede ser! ¡Sabe que estoy contigo!
_ ¡Pero lo es!_ dijo ya enfadado.
_ ¡Vamos Yoshi! ¿No me digas que eres celoso? Sabes que nunca te cambiaría por nadie.
Ese día en la tarde compitió también Eriol. Gía no pudo evitar sorprenderse al ver que se transformaba en Ariel con sus ojos grises y sus cabellos platinados. Yoshi pareció notarlo y le dijo:
_ Sigue siendo Eriol. Es que su figura cambia cuando sus poderes aumentan, pero es solo su figura.
Eriol derrotó rápido a su oponente con unas ondas de energía que le tiró al cuello y que lo dejaron sin respirar. Luego lo empujó fuera de la plataforma.
_ Ya ha terminado. Voy a ir a buscar a Caleb. Si quieres, espérame afuera, en un momento salgo.
Gía salió del lugar y caminó por los alrededores mientras esperaba a Yoshi. En eso sintió que alguien le cubría los ojos por detrás y pensó que era Yoshi. Así que sin pensarlo dos veces se volteó rápido y sin mirar siquiera lo besó en la boca. Cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que era Jan a quien había besado y que estaba colorado sin saber qué decir.
_ ¡Perdón! Yo pensé que eras…
_ Yoshi, ¡Sí, ya lo se!_ dijo con tristeza_ ¿Por qué habría querido besar una chica como tu a alguien como yo?
_ ¡No es eso! Es que… Entiéndeme, ¡Yo lo amo a él!_ dijo Gía.
En eso, con todo y que Jan era un demonio de hielo, empezó a respirar agitado y su aliento era un polvo blanco.
_ ¿Qué me pasa?_ dijo asustado.
Gía lo tomó de la mano y rápido se lo llevó a otro lugar donde nadie los viera, y sin dar razón, besó de nuevo a Jan, esta vez más lento. Jan se volvió a sonrojar, pero en eso notó que su dolor en el pecho y el frío habían desaparecido. Gía viendo esto, dio media vuelta y caminó hacia la salida.
_ ¡Espera!_ dijo Jan_ ¿Cómo hiciste eso?
_ ¿Hacer qué?_ dijo ella haciéndose la desentendida.
_ ¡Eso! ¡tu beso! ¡Primero me causó un frío casi mortal, y el otro me curó por completo!
_ ¡No se de qué hablas!
_ ¡Sí sabes!... Pero; tu no eres un demonio de hielo ¿O sí? Solo un demonio de hielo podría hacer algo así… ¿Qué eres tu?
_ La verdad_ dijo ella molesta viéndolo a los ojos_ ¡Soy una amazona!
_ ¡No te creo, las amazonas odian a los hombres! ¡No soportan ni verlos! Y tu tienes sexo por las noches con Yoshi.
_ Pues lo creas o no, es lo que soy… ¡Total a ti qué te importa qué soy!
_ Sí me importa, porque estoy enamorado de ti.
_ ¿Qué?... ¡Olvídalo! Ya te lo dije, estoy con Yoshi y solo te besé para enmendar mi error y que no murieras… ¡Olvídalo de veras! ¡Déjame en paz! ¡No quieres problemas con Yoshi!
Y soltándose se fue. En el camino se encontró con Haku.
_ ¿Has visto a Jan?_ le preguntó.
Pero ella siguió de largo sin siquiera alzar a verlo. Cuando encontró a Jan, este le contó lo sucedido.
_ ¡De veras que no quieres problemas con Yoshi!- le dijo Haku.
_ ¡Pero es que yo la amo!
_ ¡Y ella a ti no! ¿Qué no lo ves?
_ ¿Sabes qué me dijo? ¡Que era una amazona!
_ ¿Qué? ¡Imposible!
_ ¡Eso mismo dije yo Haku! Ella es algo más. Ni siquiera yo puedo causar ese tipo de frío contra los oponentes.
_ ¿Crees que ella… haya sido la que mató a Ray?
_ ¡No lo se, pero con los poderes que tiene, es muy probable! Pero no vayas a decir nada, no se que me haría si rompo el secreto.
Ese día en la noche estaban todos en la sala común. Se comentaba de las opciones que tenía cada uno de pasar. Eriol pasaría de seguro a la final, lo mismo Yoshi y Jack; Haku y Aaron solo pasarían si hacían un esfuerzo. Pero Gía era la revelación del momento.
_ ¿Dónde has entrenado todo este tiempo?_ preguntó Jack.
_ ¡La verdad no había peleado antes en toda mi vida!
_ ¡No!... ¡Pues es algo maravilloso! ¿De dónde la sacaste Yoshi?
Yoshi volvió a ver a Gía y esta tenía un pensamiento: “_ ¡Vamos, dilo! ¡Está bien!”.
_ De la aldea de las amazonas mágicas.
Todos pensaron que era broma. Silvana palideció. Pero como vieron que no reían sino que lo decían en serio se quedaron mudos.
_ ¿Es verdad?_ le preguntó Aaron.
_ Sí lo es, Yo rescaté a Yoshi… ¡Y me enamoré de el!_ dijo Gía.
_ ¿En verdad nunca se te ocurrió matarlo?
_ ¡No! La verdad es que aunque soy una, dejé de comportarme como una hace mucho tiempo. ¡Hasta vivo aparte!
_ ¿No es cierto que ellas odian a los hombres?_ dijo Darian.
_ ¡Sí!, pero hay también quién las odia a ellas. Hace poco supe que un demonio de hielo mató de una forma horrible a una de ellas; seguramente como castigo por algún mal hecho.
_ ¿Cómo se llamaba?_ dijo Silvana para sorpresa de todos.
_ ¡Fabiana!_ dijo con tranquilidad Gía.
Visiblemente afectada, Silvana se excusó y se retiró a su cuarto.
_ ¿Fue algo que dije?_ preguntó Gía con cara de no saber lo que había hecho.
_ ¡No lo creo! Bueno… ¡Es que sabemos tan poco de ella!_ dijo Helena_ Voy a ver qué le pasó.
Minutos después todos se fueron a dormir.
_ ¿No temes que llegue a delatarte? Le preguntó Yoshi a Gía antes de dormir.
_ ¿Delatarme cómo?
_ Diciendo que no eres una amazona.
_ No mentí del todo. Al igual que ellas solo quedo en estado durante la luna llena. Me parezco bastante a ellas… Además no lo hará, porque eso sería admitir que ella es una y entonces el cuento de que busca a su hermano para reunirse con él se caería, porque si ella es una auténtica amazona, solo buscaría a un hermano varón si lo tuviera para matarlo. A ella no le sirve. Más bien, no se cómo le ha hecho para disimular el odio que siente por los chicos que están aquí con nosotros. ¡Debe de estar enferma!
Esa noche Silvana soñó con la figura de hielo. Las perseguía a ella y a Fabiana por el bosque, de pronto, ella se veía sola en un lugar muy oscuro. Oía risas, se burlaban de ella y sabía que era la figura de hielo. Cuando se preguntaba donde estaría Fabiana, oía la voz del demonio Lux, esa figura de hielo a la que tanto temían en su aldea, decir con claridad:
_ ¡Está muerta! No la busques más. ¡Yo la maté!... ¡Tú sigues!
ESPERO TUS COMENTARIOS!!! CADA VEZ FALTA MENOS!!!
martes, 4 de enero de 2011
VIII: LA REVELACIÓN

VIII
LA REVELACIÓN
Era de noche y Gía abrió los ojos, se sentía más descansada y repuesta. Miró a Yoshi dormido a su lado. Se imaginó las mil y un preguntas que le haría. Sonrió. Conocía las respuestas a todas. Ojala que el la amara lo suficiente como para perdonarla y aceptar lo que ella era en realidad.
Todos estaban dormidos, no se oía ni un ruido en el lugar. En unos cuantos días sería luna llena, la podía ver por la ventana. Yoshi seguía durmiendo. ¿Y, si solo se fuera? ¡No, no haría eso! El merecía todas las explicaciones del caso.
_ ¡Yoshi!... ¡Yoshi, despierta!... Tenemos que hablar_ le dijo con suavidad.
Yoshi abrió los ojos y le tomó apenas unos instantes darse cuenta de que la conversación que tendrían iba a ser importante.
_ Antes de comenzar, quiero decirte que te amo… ¡Te amo desde hace mucho tiempo!... Y que aceptaré lo que decidas hacer… ¡Ahora, pregunta!..._ dijo Gía.
_ ¿Cómo venciste a Moira? Ella era un demonio muy antiguo.
_ Yo también soy un demonio muy antiguo Yoshi, existo desde que el mundo era joven. Tengo más de dos mil años.
_ ¿Por qué tus ojos se veían tan claros como…?
_ ¿Cómo los del demonio de hielo?_ dijo ella y el se quedó asombrado_ ¡Eso es porque yo soy el demonio de hielo!
_ ¡No puede ser!_ dijo él.
_ ¡Pero lo es! Mi verdadero nombre es Lux. Yo soy el invierno mismo; el frío al comienzo de los tiempos.
_ ¿Cómo en el caso de Eriol?_ dijo temeroso.
_ ¡No! ¡Soy yo! No soy reencarnación de nadie.
Y diciendo esto se transformó en el demonio de hielo. Yoshi se quedó inmóvil del miedo.
_ ¡No temas! No voy a hacerte daño.
_ ¿Y el beso? ¿Qué me dices de eso? ¡Casi muero!
_ Fue un mal necesario. Tu odias casi a todo el mundo, en especial a las mujeres y más aún a las amazonas que tanto daño te hicieron. Si alguien como Gía no te hubiera besado y no te hubiera mostrado cariño y amor en un momento en el que parecías morir, seguirías odiando a las mujeres, y yo necesitaba hacer que me quisieras.
_ ¿Para qué?
_ Para poder decirte esto que te digo ahora sin que me mataras.
_ ¿Tú mataste a Ray?
_ Sí, porque el muy maldito me insinuó que eras poco hombre después de medio matarte y que si quería estar con uno de verdad, ¡Que lo buscara a él!
_ ¡Y lo hiciste!
_ ¡Cómo no, el mismo me provocó! Fue tan fácil besarlo y hacer que muriera en unos instantes… ¡Nunca más volvería a hacerte daño!
_ ¿Cuál es la cura?
_ Que yo lo bese de regreso y extraiga el aliento frío que le paralizará el corazón.
Ella hablaba con calma y Yoshi fue perdiéndole el miedo.
_ ¿Y tu forma humana?
_ Soy yo misma sin la acción del frío, si ves, soy igual en ambas formas solo que como amazona mis facciones dan más color creando un efecto óptico que hace que una se vea diferente… ¿Me tienes miedo? ¿Por qué?
_ Temo que vuelvas a besarme_ dijo el.
_ ¡No temas! Mi beso ya no tiene poder en ti. Solo tiene efecto en quien yo quiera que lo tenga o si me besan de repente por primera vez… ¿Serás capaz de perdonarme?
_ Yo… ¡Creo que sí!... Yo te amo, pese a todo. Hay pocas cosas que se en mi vida con tanta certeza.
_ Aún así, hay cosas de tu vida que yo puedo revelarte. ¿Sabes por qué me odian tanto las amazonas? ¿Por qué te odian tanto a ti? Te lo diré. He visto a las amazonas a través de generaciones. Hace poco más de veinte años en la aldea de las amazonas entró un demonio muy poderoso. Se llamaba Kai. El veneno de las marcas le había hecho daño y antes de que ellas lo pudieran rastrear se escondió en una cueva a la salida del bosque. Una amazona joven, muy hermosa andaba buscando leña cuando lo vio dentro de la cueva. Se dio cuenta de lo sucedido y de que debido al veneno de las marcas estaba agonizando. Se suponía que debía dejarlo morir o llamar a las otras, pero sabía que su beso curaría el veneno y neutralizaría su poder. Tenía miedo, se veía muy fiero. Ella se acercó a el y le dijo que no le haría daño, que ella lo ayudaría y lo besó. Sus facciones eran muy hermosas pese a su piel verdosa y la chica se enamoró de él. Prometió volver al día siguiente con comida. Los siguientes cinco días ella fue a buscarlo y lo cuidaba con esmero. Al sexto día, ella se entregó a él y de esa unión quedó embarazada. Las amazonas ven dentro de si la luz del hijo que va a nacer. Ella lo vio y le dijo a él lo que iba a suceder; ¡Iban a tener un hijo! Pero él no se alegró, y le dijo que él no sabía nada de criar o tener hijos, que viera a ver qué hacía y la dejó. Ella creyó que se iba a morir del dolor, pero le quedó de consuelo saber que tendría un hijo de él.
Las amazonas conciben todas cada vez que lo desean pero solo en luna llena y por eso es que ella no levantó sospechas. Muchas otras esperaban hijas, ¡Sí, hijas! ¡Solo tienen niñas! El problema vino a la hora de dar a luz. Cuando la criatura nació era un varón. Era un niño precioso, de enormes ojos negros con una marca de maldición en el pecho. Eso significaba que había sido concebido en el bosque mágico, prohibido para todo hombre. La mejor amiga de la chica, una amazona llamada Fabiana era líder de la tribu. Cuando el niño nació, la abofeteó con fuerza y sacó del cuarto a su hijita pequeña de unos tres años. Hizo que a la amazona que acababa de parir la encerraran y dándole el niño a otra, ordenó que lo tiraran desde la cascada de agua helada, en la Roca del Juicio, que es la piedra plana donde me viste y que es bastante alta. Yo conocía y respetaba a Amaya; era de las pocas amazonas que no tenían el corazón envenenado con el odio por los hombres. Cuando vi lo que pretendían hacer ya era tarde. La amazona había lanzado al niño por la cascada con fuerza, como si fuera un desecho. Monté en cólera y volé tan rápido como pude. Lo atrapé en mis brazos justo antes de que cayera al agua helada. Ese niño era bellísimo, tan especial; ¡Y esas malditas habían intentado matarlo a sabiendas de que era inocente y de que era indefenso! Busqué por todo un día a alguien que cuidara al niño. Yo ya sabía su nombre. Su madre lo llamaba siempre en sueños acariciando su abdomen durante la gestación. Encontré por fin en una aldea a una familia de gitanos y lo dejé en la puerta. Todos los inviernos lo veía de lejos. Era calmado como su madre, pero a veces no se veía feliz. Talvez era su carácter, talvez así tenia que ser. Por lo menos estaba vivo.
_ ¿Por qué no lo cuidaste tú misma?_ interrumpió Yoshi.
_ Porque dentro de el vi una luz que me atrajo. Pensé que nunca había amado a nadie tanto como a ese bebé; que talvez un día crecería y se enamoraría de mí. Si yo lo hubiera cuidado, yo sería una figura materna para él, nunca sería su amante ni su compañera.
_ ¿Qué pasó con las amazonas?
_ ¡Pasó que me encabronaron en serio! Cuando regresé a la aldea a buscar a Amaya y decirle que su hijito Yoshi estaba bien, me di cuenta de que había muerto. Ella había casi enloquecido de dolor cuando tu padre la dejó y luego le dijeron que su hijito había muerto congelado al caer al río. Ella no lo soportó y se suicidó, sin importarle su hijita Silvana. La habían enterrado aparte de las otras, más por asco y por rencor que por otra cosa. La consideraban una traidora. Me dio mucha rabia y con mi fuerza empecé a matar a cuanta amazona se me cruzaba por el frente, empezando por la que había tirado al niño al río, a la que torturé tanto que suplicó que la matara. Prácticamente todas las que estaban ese día en la roca del juicio murieron. Las demás, las que sobrevivieron ese día, fue porque estaban en sus casas. A Fabiana no la pude encontrar; luego supe que ella fue la que mató a tu padre con un conjuro especial. La volví a ver hace dos años, el día en que tu viniste por primera vez a la aldea. Ese día comprobé que había envenenado a Silvana contra tu madre y contra ti. No tuve reparos en hacerla morir lenta y dolorosamente. ¡Era lo justo! Silvana todavía no sabe que ella murió y todavía no sabe que eres su hermano. Pero aún ahora, dudo mucho que pueda hacerte daño.
_ ¿Por qué?
_ Porque sin saber quien eres se enamoró de ti, y sin saber quien soy me odia solo por tenerte y me teme. Me tendría más miedo si supiera quien soy en verdad. ¡Pero te juro, que si llegado el momento intenta hacerte daño, no dudaré en matarla peor que como hoy viste morir a Moira.
_Mi madre… ¿Me quería?
_ ¡Sí y mucho, no tienes idea cuanto! No dejes de creer en eso, porque yo se que era cierto; yo estuve ahí.
_ ¿Has estado enamorada antes?_ dijo sin saber cómo y sonrojándose.
_ ¿Preguntas que si hubo alguien antes que tú? ¡Sí y no! Sí, me gustaba un demonio al que por cierto nunca llegué a besar o tocar. Si tu amigo Eriol me viera ahora y es cierto todo lo que se dice de él y sus recuerdos de su vida pasada, me reconocería. Yo estuve enamorada del demonio Ariel pero el nunca se fijó en mi, estaba más preocupado por ganarse territorios que no eran suyos y ya vez cómo acabó… Si te refieres a que si hice el amor con alguien más o si de veras amé a alguien más antes que a ti, la respuesta es no. Solo contigo me he entregado de esa manera… Yo te amo y si ahora que sabes la verdad, quieres que me vaya, lo entenderé_ dijo.
Y una lágrima resbaló por su mejilla; al caer al suelo Yoshi vio que se había convertido en un cristal ¿O un diamante?
_ ¡No, no te vayas! ¡Yo también te amo y no soportaría perderte! ¡Nunca nadie me ha querido jamás! ¡No me dejes! Solo tu me aceptas como soy… Y ahora gracias a ti entiendo todo.
_ ¿Estás seguro? ¿O es que acaso ya no me temes?
_¡No, no te temo! ¡No te vayas por favor!... ¿Cómo debo llamarte ahora, Gía o Lux?
_ ¡Como tu quieras! Seguiré con mi forma humana para no causar revuelo… ¡Y sí, seguiré a tu lado! ¡Nada va a separarnos!_ le dijo besándolo y acariciándolo.
Esa noche Yoshi se acostó con Lux, aquella figura de hielo a la que tanto temía. Era absolutamente bella, pero pese a todo seguía prefiriendo cuando ella tomaba la forma de Gía, la chica que le enseñó a amar y a que vivir tiene sentido.
HOLA!!! ESPERO TUS COMENTARIOS, CUENTAME COMO CREES QUE VA LA HISTORIA Y QUE RUMBO CREES QUE DEBERIA TOMAR (AL RATO Y ACIERTAS!!!).
lunes, 27 de diciembre de 2010
VII: DÍA DOS

A la mañana siguiente cuando Yoshi se despertó vio a Gía dormida a su lado. Pensó que mejor no la despertaba, era muy probable que se hubiera quedado cuidándolo mientras él dormía y se alistó y salió a la sala común. El otro que estaba ahí era Eriol.
_ ¿Cómo te sientes?_ le preguntó.
_ ¡Ya mejor, gracias! Gía me cuidó toda la noche… Ahora está dormida, no quise despertarla… ¡Estoy tan enamorado de ella!
_ ¿De dónde la sacaste?
_ ¡No lo vas a creer! ¡De la aldea de las amazonas! Es una de ellas, o al menos lo fue porque vive totalmente aparte de ellas.
Y le contó todo lo sucedido con la figura del hielo y de cómo ella lo había salvado de aquel beso frío.
_ ¿Ella sabe tu secreto?_ preguntó Eriol.
_ Se dio cuenta anoche. Yo pensé que ya no iba a querer estar conmigo, pero no fue así. Anoche lo demostró. ¡No me veas así! Yo creo que después del otro día, todos aquí se dieron cuenta de que lo de nosotros es en serio.
_ ¿Y tenías tu otro aspecto?
_ ¡Sí, y ya te dije que ella me dijo que me amaba aún así! Por fin siento que alguien me quiere de verdad y que no me teme.
_ ¡Me da gusto verte feliz!... De lo otro; ¿Encontraste a tu hermana?
_ ¡Sí, no creerías dónde!
_ ¿Dónde?
_ ¡Aquí!
_ ¿Qué?
_ ¡Sí, es Silvana y Gía lo confirmó! Talvez ella no recuerde a Gía, pero Gía si la recuerda a ella… No se si todavía quiera matarme, pero la tengo en la mira. Gía dice que si la ve siquiera intentando mirarme feo la mata. ¡Y tú la viste pelear ayer!
_ ¿Alguien más sabe?
_ ¡No! Y te agradecería que siguieras guardándome el secreto.
_ Hoy participa el equipo de Moira en la tarde. ¿Irás a ver?
_ ¡No lo se! A Gía no le cayó muy bien y le hizo un desplante.
_ ¿A Moira?
_ ¡Sí, y la dejó con un palmo de narices!
_ ¡No te creo!
_ ¡Créelo amigo! ¡Esta chica va en otra luz!
En eso, la puerta del cuarto se abrió y Gía salió envuelta en la sábana.
_ ¡Despertaste!... ¡No debiste haberte trasnochado cuidándome!
_ ¡No podía dejarte así! ¿Te sientes mejor?
_ ¡Sí!_ dijo él besándola.
_ ¡Hola Eriol!
_ ¡Hola!_ saludó el de regreso.
No podía evitar mirarla vestida solo con esa sábana.
_ ¿Vamos a ir a ver al equipo de tu “amiguita”?
_ Si quieres… Es en unas horas, en la tarde.
_ ¡Sí, vamos! Voy a alistarme. ¿Vienes a desayunar?
_ ¡Sí, en un momento!
Ella sonrió y se metió en el cuarto. En los otros cuartos todos empezaban a despertar, cuando en eso, Caleb entró por la puerta.
_ ¡Todos! ¡Vengan aquí ahora!_ dijo.
_ ¿Hace cuanto saliste?_ preguntó Eriol.
_ Temprano, ¡Muy temprano!_ respondió.
Todos salieron a como estaban.
_ ¿Y Gía?_ preguntó Caleb.
_ ¡Vistiéndose! Como me estuvo cuidando toda la noche, se despertó hasta hace poco_ dijo Yoshi.
_ ¡Bien! De todas maneras es contigo con quien quiero hablar_ le dijo a Yoshi_ ¡Estás calificado para la siguiente ronda!
_ ¡Pero si perdí el combate!
_ ¡Ray apareció muerto esta mañana!
_ ¿Qué?_ dijeron todos casi a unísono.
_ ¡Sí, apareció muerto! Y por tanto, te calificaron a ti par la siguiente fase.
_ ¿Cómo fue?
_ No saben, apareció cerca de su habitación. Estaba como congelado, con los ojos en blanco y los labios de un azul morado. Dicen que estaba frío como el hielo.
_ ¿Quién estaba frío como el hielo?_ preguntó Gía saliendo de su cuarto ya vestida.
_ ¡Ray! ¡Está muerto!_ dijo Caleb.
_ ¡Eso es terrible! Cierto que lo odio por lo que le hizo a Yoshi, ¡Pero eso es cosa parte!_ dijo ella.
_ En fin, Yoshi ganó el lugar de Ray. Competirá de nuevo en el día cuarto_ dijo Caleb y se retiró.
Todos hicieron lo mismo. Gía entró con Yoshi al cuarto. Se veía asustado.
_ ¿Qué pasa Yoshi?_ preguntó Gía.
_ ¿Viste como murió? ¡Murió congelado! ¿Y si fue la misma persona que me atacó?
_ ¡Tranquilo! ¡Ella no volverá a hacerte daño!
_ ¿Por qué estás tan segura?
_ ¡Porque lo estoy! ¡Nunca más volverá a lastimarte!
_ ¿Sabes? ¡A veces no se qué pensar de esa seguridad que tienes!
_ ¡No pienses nada!... Vamos, debemos desayunar.
El tiempo pasó y llegó la tarde. Todos fueron a ver competir al equipo de Moira, ¡Bueno, todos menos las chicas!, que en realidad no disfrutaban de ver combates y prefirieron quedarse en el hotel.
De los seis que compitieron esa tarde, solo dos del equipo de Moira pasaron a las finales. Al terminar el último combate Moira se acercó a donde estaban los jueces y algo les dijo. Estos parecían estar de acuerdo con ella porque asentían con la cabeza. Fue entonces que Moira caminó hacia el centro del cuadrado. Entonces de los altoparlantes una voz se escuchó.
_ Mientras se preparan los combates de la noche, tenemos preparada una sorpresa. Como ya todos ustedes saben, Moira casi no pelea ya debido a su gran nivel, pero esta noche ha dispuesto realizar una pelea de exhibición con alguien que elija de entre el público.
Los aplausos y los gritos se oían en el coliseo. Moira caminó hacia donde se encontraban Yoshi, Caleb y el resto del equipo, cerca de la barda norte.
_ ¡Te elijo a ti!_ dijo señalando a Gía.
_ ¡No! ¡No puedes, ella es nueva en el equipo!_ dijo Caleb.
_ ¿Por qué haces esto? Dijo Yoshi mirando a Moira que tenía una sonrisa maligna en su rostro.
_ ¡Tranquilos, yo puedo combatir con ella! ¡Total, ni que fuera la gran cosa!_ dijo calmada.
_ ¿Estás segura?_ preguntó Caleb.
_ ¡Segurísima!_ repuso poniéndose en pie_ Yoshi amor, préstame tu espada.
El se la dio y la miró a los ojos preocupado. Por toda respuesta ella le dio un beso largo y le dio una respuesta desde su mente: “_ Todo va a salir bien, ¡Confía en mi!”. Brincó la barda como si nada y se fue al cuadrilátero donde ya la esperaba Moira.
_ ¡Pensé que no venías!_ le dijo esta.
_ ¡Yo nunca me quito!_ y en un tono más bajo le dijo_ ¡Vas a ver zorra lo que te ganaste por intentar meterte con mi hombre!
_ ¡No sabía que él tuviera dueña porque no me dijo nada!
_ Uno: ¡Porque no te importa!, y dos: ¡Porque te tiene asco! ¡No sabes cuanto nos reímos de ti, de lo patética que eres!
Estas palabras habían hecho efecto en Moira, se le veía en los ojos.
_ ¡Vas a morir y entonces yo me quedaré con Yoshi!
_ ¡No! ¡Tú vas a morir! Además si tú me lograras matar, no lograrías nada con él. ¡No te quiere, nunca lo hará!_ dijo.
Y tiró un golpe con la espada que le hirió el brazo de gravedad.
_ ¿Cómo pudiste?_ dijo asombrada y molesta.
_ ¡Eso no es nada bruja! Apenas estoy calentando… ¡Para cuando acabe contigo, tendrás más pedazos que un rompecabezas grande!
Moira, haciendo un gran esfuerzo, la golpeó en la cara, pero se quedó fría cuando vio que Gía estaba quieta y sonreía.
_ ¿Esto es todo?_ dijo burlándose_ ¡Dime que no! ¡Vamos! ¿De verdad es todo?_ decía Gía_ En fin, ¡Es mi turno ahora!
Y diciendo esto le dio un golpe en el pecho con fuerza y le arañó la cara. Era increíble lo profundos que eran los cortes que hacían sus uñas. Moira dio unos pasos hacia atrás tambaleándose, estaba sangrando bastante.
_ ¿Qué me dices fea? ¿Quedaste con ganas de más?_ le dijo Gía riéndose.
Moira se le vino encima pero ella la golpeó con gran rapidez muchas veces causándole mucho daño. Yoshi y los otros nunca se imaginaron que fuera tan fuerte y tan veloz. Gía estaba haciendo tiras literalmente a Moira. La gente gritaba y aplaudía en las gradas. Nadie sabía como esa chica nueva le estaba dando tal paliza a una leyenda en lo que a peleas se refería, y lo peor era que se veía tan fácil que era de admirar.
_ ¡Tú si que no eres nada!_ le decía Gía esquivando los golpes con facilidad_ ¡Con razón que Yoshi no te quiere para nada1
_ ¡Tú que sabes! ¡Ese niño ni siquiera sabe lo que quiere!_ dijo Moira jadeando.
_ ¡Claro que lo sabe!_ le respondió Gía agarrando con una mano del cuello a Moira y levantándola de manera que sus pies no tocaban el suelo_ Y no es un niño, ¡Es un hombre! ¡Yo puedo dar fe de ello!_ le dijo quedito.
Para Moira fue demasiado pero Gía la golpeó y la tiró al piso. Ella cayó hincada frente a Gía y esta sacó la espada de Yoshi. Moira abrió mucho los ojos, casi no podía moverse. Vio a Gía parada frente a ella. Ahora era ella quien tenía una sonrisa maligna en la cara.
_ Talvez, ¿Sabes? Talvez si me suplicas que te deje vivir lo haga… Solo si juras que nunca más te vas a acercar a Yoshi y que nos dejarás en paz para siempre_ le dijo volviendo a alzarla del cuello.
_ ¿Qué vas a hacerme?_ dijo Moira.
_ Repite conmigo: “¡Soy una basura!”.
Moira lo dijo bajito.
_ ¡Con fuerza, quiero oírte gritar!_ dijo Gía.
_ ¡Soy una basura!_ gritó con fuerza Moira.
_ Ahora ¡Júralo!_ le dijo quedito viéndola a los ojos.
_ ¡Lo juro!_ dijo ella casi llorando_ ¡Lo juro!
_ ¿Sabes qué? ¡No te creo!_ dijo Gía.
Y rápido le clavó la espada en el pecho. Moira abrió los ojos y se le escapó un grito ahogado, y luego entrecerró los ojos y murió. Gía la tiró al suelo y limpió la espada con sus ropas.
_ ¡Tú si que no vales nada!_ murmuró.
Y se fue de la arena. El coliseo había enmudecido. Nadie podía creer que Gía hubiera matado a Moira. Gía llegó hasta donde estaba Yoshi y le entregó la espada.
_ ¡No debió molestarme!... ¡No debió meterse conmigo nunca!_ dijo.
Y se fue por la salida de luchadores. Yoshi no sabía qué decir. En eso, pasaron la repetición del final en la pantalla grande. Yoshi vio algo que lo dejó mudo de horror. Al ver de cerca la cara de Gía, los ojos de esta se veían de un color celeste claro, casi blanco, en los que se veía una luz fría. Nadie más que él lo había visto. Se excusó y se retiró del lugar en busca de Gía. Tenía miedo, tenía mucho miedo. Pensaba en que ojala que ella quisiera hablar porque por lo visto a la fuerza nadie le sacaba nada. La encontró en las afueras del coliseo. Cuando ella lo vio venir, casi sabía a lo que venía.
_ ¡Gía!_ dijo el viéndola sin saber qué más decir.
_ ¡Ya lo se, tenemos que hablar! ¿Te importa si lo hacemos en el cuarto más tarde?... Ahora de verdad estoy cansada y necesito ducharme.
_ ¡Está bien!... ¿Gía?...
_ ¡Yo te lo contaré todo Yoshi! ¡Créeme, si es que en verdad me amas!... Yo se cosas que nadie más sabe, y que solo a ti te las voy a decir, si es que quieres que te las diga… ¡Pero por favor espera! Todo lo que quieras saber y preguntar puedes hacerlo en la noche… Yo te lo diré todo, y… si al final, quieres que me vaya… ¡Entenderé!
Cuando llegaron a “casa”, ella entró en su cuarto junto con Yoshi, se dio un baño y se tiró sobre la cama para quedarse dormida casi de inmediato.
La cabeza le daba vueltas a Yoshi; no quería pensar, casi sabía la respuesta que ella le iba a dar, aunque no había logrado ver nada en su mente. También estaba muy cansado. Venciendo el miedo se acostó al lado de Gía. Después de todo, si ella hubiera querido matarlo antes tuvo sobradas oportunidades para hacerlo, empezando con no ayudarle en el bosque. La amaba y ese era su peor temor… Con todo y lo que temía, no quería que se fuera, no quería que lo dejara. Sin ella, ya nada sería igual.
Cuando al rato llegaron los otros las chicas salieron al encuentro.
_ ¿Qué le ha pasado a Gía, Jack? ¿Por qué venía llena de sangre?_ preguntó Helena.
_ ¿No sabes?
_ ¡No! Vino y se metió en el cuarto con Yoshi. Deben de estar dormidos porque hace rato que no se oye nada.
_ Moira retó en una pelea de exhibición a Gía_ le dijo Jack.
_ ¡Por eso venía llena desangre! ¡Pobre chica!_ dijo Darian.
_ ¿Pobre chica?_ preguntó incrédulo Jack_ ¡Cómo se ve que no la conoces! ¡La sangre que viste no es de ella! ¡Es que no tiene ni un rasguño!
_ ¿Cómo que no? ¿Acaso Moira no pudo golpearla?_ preguntó Helena.
_ ¡Claro que si: muchas veces y tan fuerte, que nos hubiera matado a todos!
_ ¿Y entonces?
_ ¡Entonces nada!... ¡Moira está muerta! ¡Gía la mató como a un perro!
_ Pero, ¿Cómo? ¿Por qué?_ dijo Darian.
_ El otro día la molestó cuando estaba con Yoshi, y la retó ayer y le dijo quien sabe qué cosas, porque el hecho es que Gía estaba furiosa_ dijo Eriol.
_ ¿Tan fuerte es?_ preguntó Helena.
_ Parece que sí, y cuando intentan meterse con ella o con Yoshi… ¡Mejor la dejan en paz!_ respondió Eriol.
_ Es muy probable que con ella ganemos el torneo. No se de dónde diablos la sacó, ¡Pero bendito Yoshi por haberla traído!_ dijo Caleb entusiasmado.
_ ¡A ti solo te importan las peleas!_ respondió Helena molesta.
_ ¡Te equivocas cariño! También está el dinero que nos ganamos, ¡Y esta chica nos va a hacer ganar mucho dinero! ¡Eso te lo aseguro!_ dijo riéndose.
Y todos se rieron menos las chicas. Después, todos se fueron a sus cuartos. Al día siguiente competían River, Eriol y Jan; Caleb decidió que ese año no competiría. No le hacía falta, sabía de buen seguro que Gía ganaría el torneo.
HOLA A TODOS!!! HA PASADO TIEMPO Y ESPERO DE TODO CORAZON QUE TODOS TENGAN UNA FELIZ NAVIDAD Y QUE ESTE AÑO QUE ESTA A PUNTO DE COMENZAR ESTE LLENO DE BENDICIONES PARA CADA UNO. AUNQUE TALVEZ NO LO CREAS, TU, QUE AHORA LEES ESTO, ERES PARTE IMPORTANTE DE MI VIDA, NO TE CONOZCO EN PERSONA PERO AUN ASI ERES ESPECIAL PARA MI Y TE DESEO LO MEJOR QUE LA VIDA PUEDA OFRECER Y ESO QUE EN EL FONDO DE TU CORAZON ANHELAS CON TANTAS GANAS. DESDE YA FELIZ AÑO NUEVO!!!! QUE EL PROXIMO AÑO NOS ENCONTREMOS JUNTOS DE NUEVO Y SIGAMOS SIENDO AMIGOS Y AMIGAS COMO HASTA AHORA.
miércoles, 15 de diciembre de 2010

V
EL DÍA SIGUIENTE
Gía abrió los ojos y lo primero que vio fue a Yoshi durmiendo a su lado. Volteó a ver el reloj sobre la mesa de noche y vio que eran las 11: 45 de la mañana. Habían estado teniendo sexo hasta tarde de la madrugada. ¡Ese chico era un dios! ¡Qué aguante tenía! Vio que en la habitación, en una mesita había una canasta con fruta y dulces y una pequeña nevera con jugos y otras cosas. ¡Cuántas comodidades habían aquí! En el bosque, las amazonas vivían de manera rústica, más rústica aún que la de las personas que vivían en aldeas aledañas al bosque. Aquello era casi medieval. No tenían medicinas modernas, ni electricidad, ni tantas otras cosas que veía ahora. En los pueblos de gitanos cercanos al bosque a los pies de las montañas, tampoco había nada de eso. Para comenzar eran muy pobres y además les gustaba su modo de vida y creían que el mundo moderno aplastaría esa forma pacífica y ancestral de vivir que tanto les gustaba.
Yoshi continuaba dormido. ¡Qué descansara, al día siguiente tenía combate! Todo estaba muy silencioso. O todos se habían ido, o bien, todavía seguían dormidos. La fruta les serviría de desayuno, así no tendrían que salir del cuarto. En eso, Yoshi se despertó.
_ ¡Buenos días dormilón!_ dijo ella.
_ ¡Buenos días!... Mmm, ¿Qué hora es?
_ ¡las doce medio día!
_ ¿Tanto dormimos?_ dijo asombrado.
_ Sí, es que trabajamos hasta tarde_ dijo ella sonriendo.
_ ¿Y los otros?
_ ¡No se nada! O se fueron, o están dormidos.
_ Anoche hicimos mucho ruido… Me da pena, ¿Qué habrán pensado?
_ ¡Lo que les de la gana! ¡A nosotros qué nos importa!... ¡Solo importamos los dos!
_ ¡Gía!... Esa chica_ dijo serio_ Es mi hermana, ¿Verdad?
_ ¡Sí, es ella! ¡No se cómo llegó hasta aquí! Pero apuesto a que ellos no saben la historia verdadera.
_ ¿Por qué no te reconoció?
_ Porque hace mucho que no vivo en la tribu.
_ ¿Intentará matarme?
_ ¡No se, pero, si intenta hacerte daño, yo la mataré a ella!_ dijo decidida_ ¿Alguien más sabe de tu hermana?
_ Solo Eriol. El sabe de ella, de la marca en mi pecho y de… ¡Yo confío en él!_ dijo.
_ ¡Entonces yo confiaré en él!
_ ¿Sabes? El es la reencarnación del legendario demonio Ariel.
Ella se quedó muy seria.
_ ¿De verdad?
_ ¡Sí!... ¿Lo conoces? ¡No! ¡Qué tonto! ¿Cómo podrías? Pero no te preocupes, Eriol es de mi entera confianza. De todos es mi mejor amigo… ¿Puedo hablarle de ti?
_ ¡Claro!_ dijo ella besándolo_ Si de veras lo estimas tanto, yo también lo haré.
_ Debemos buscar algo de desayunar.
_ Allá hay una canasta de frutas_ dijo ella señalándola.
_ Bien. ¡Mira, tenemos una nevera! Seguro que no habías visto una antes. Te confieso que hasta hace unos años yo tampoco sabía lo que era.
_ Según ese chico Caleb hoy tienes el día libre. ¿Qué quieres hacer hoy?
El la miró a los ojos y ella pareció comprender.
_ ¿Ahora?_ preguntó ella.
_ ¿Por qué no?_ dijo el.
_ ¡Wow, a ti si que nada te cansa! ¿Verdad?
_ ¡No! ¡Y menos eso!_ dijo el riéndose.
Los chicos comenzaban a despertar en los otros cuartos. Les había dado la madrugada por el ruido que hacían Gía y Yoshi. Al despertar, ¡Otra vez el ruido de ellos!
_ ¡Señor! ¿Es que todavía quedaron con ganas? ¡Si se fueron a dormir pasadas las tres de la mañana!_ dijo Jack despertándose.
_ ¡Como que alguien quiere reponer el tiempo perdido!_ dijo Aaron.
_ ¡Dejémoslos en paz! Total no es asunto nuestro_ dijo Eriol.
_ ¡Es mi asunto si no me dejan dormir!_ dijo Caleb molesto.
Una hora después todos estaban en la sala de estar, cuando ellos dos salieron. Todos los miraban de arriba abajo.
_ ¿Pasaste bien la noche Yoshi?_ le dijo River con una sonrisa.
_ ¡Sí, muchas gracias!_ dijo él haciéndose el desentendido.
_ ¿Van a salir a algún lado? Porque es que las chicas y yo vamos a ir de tiendas y no sé, pensamos que talvez querías acompañarnos Gía_ dijo Helena intentando mostrarse simpática.
_ ¡Ah! ¡No, gracias! Vamos a ir a caminar por los jardines y el bosque. Además, no se qué es ir de tiendas y solo quiero estar con Yoshi_ dijo ella abrazándolo.
_ ¡Bien!_ Para los que van a salir, los quiero aquí a las siete p.m a más tardar. Eviten problemas con miembros de otros equipos. ¡Que se diviertan!_ dijo Caleb.
Yoshi y Gía bajaron de su piso y empezaron a caminar por los jardines. El empezó a contarle de su vida con los gitanos y de cómo había tenido que huir. De cómo había tenido que matar y robar por supervivencia. Pero en momentos, parecía que le tenía que contar algo muy importante y no hallaba el valor para hacerlo… Cuando intentaba decírselo se veía preocupación y angustia en sus ojos y acababa por no decirlo y cambiar el tema.
Estaban caminando por el bosque, cuando alguien lo llamó:
_ ¡Yoshi! ¿Eres tú? ¡Pensé que no venías! ¡Qué gusto verte!
Al voltearse vieron a una mujer como de treinta años, de cabello corto color fucsia y una enorme cicatriz en la cara.
_ ¡Hola Moira! ¿Cómo has estado?_ dijo el con desgano.
Ya Yoshi le había contado de los acosos de Moira a Gía, y esta estaba también muy seria por irrumpir así en su territorio.
_ ¿Cuándo participas? Yo no se si voy a participar este año, pero mi equipo compite el segundo día.
_ Mañana.
_ ¡Claro! Me hubiera gustado más que participaras en mi equipo. ¿Qué debo hacer para tenerte de regreso en el?
Gía se acercó a Yoshi y lo abrazó.
_ ¡Tienes una amiga!_ dijo Moira sin poder evitar verse molesta_ ¿Cómo te llamas?
_ Soy Gía, ¡La mujer de Yoshi!_ dijo con firmeza.
_ ¡Hola! ¡No me contabas!_ dijo volviéndose a Yoshi a la vez que le enviaba una mirada de incredulidad_ ¡Espero no haberlos interrumpido!_ añadió con sorna.
_¡Pues si lo hiciste!_ dijo molesta Gía_ Pero ya que lo has hecho, dime que por lo menos es para algo importante.
_ ¡Yo solo quería saludar!_ dijo sin creer lo que estaba escuchando.
_ Bueno. ¡Ya lo has hecho! Fue un placer conocerte_ y puso énfasis en la palabra placer, haciéndola sonar irónica_ ¡Adiós!
Y dando media vuelta se llevó a Yoshi abrazado a ella sin volver a ver atrás y dejando sola a Moira.
_ Ella se va a intentar vengar por este desaire_ le dijo Yoshi preocupado.
_ ¡Que lo intente! ¡Ya verá lo que se gana si se mete conmigo!_ dijo Gía con tanta seguridad que a Yoshi le dio cosa contrariarla.
Sabía que Moira era muy poderosa, él mismo no podría ganarle en un combate, pero no sabía que tanta fuerza tenía Gía. Su determinación y forma de hablar le habían dado un cierto escalofrío. Pero pensó que Gía solo lo había hecho por la molestia que le había ocasionado Moira.
Se sintió feliz de saber que le importaba tanto a alguien y ahora más que nunca protegería a Gía contra cualquiera y se fiaba más de ella. Pero no sabía aún cómo contar su secreto. Ojala que a ella no le importara si algún día llegaba a mirarlo convertido en eso.
Al llegar al hotel ya sus compañeros estaban ahí. Menos mal que habían llegado a tiempo, porque el asunto de la hora de queda se les había olvidado por completo y sabe Dios cómo se hubiera puesto Caleb si hubieran llegado pasadas las 7: 00 p.m. En cada cuarto esperaba una cena. Una vez que la hubieron terminado se fueron a dormir. Les esperaba un día fuerte y lleno de retos. Tenían que afrontarlo con todas sus habilidades, poderes y coraje para pasar a la siguiente fase.

VI
DÍA UNO
Al día siguiente solevantaron muy temprano y se dirigieron a una especie de coliseo, con un domo de cierre automático gigantesco; habían cuatro graderías en las que cabrían miles de personas. En la parte baja estaban los camerinos, donde los equipos esperaban para salir a participar, la enfermería para atender a los lesionados y hacer actas de defunción y la bancada de los jueces. Sobre la gradería sur estaban los palcos VIP de los organizadores del torneo. Al lado de cada gradería había una pantalla gigante para ver mejor a los peleadores y los combates y sobre la gradería norte había una gran pizarra electrónica con los datos de los participantes.
Este año el ganador del torneo se llevaba diez millones de dólares y un millón para cada compañero de su equipo que estuviera vivo. Para el jefe del equipo el premio era de quince millones.
La competencia era dentro de los límites de un cuadrado marcado en el piso en color azul. Si alguien se salía de el, era descalificado y perdía la oportunidad de seguir participando. Diferente era el caso de quien perdía dentro del cuadrilátero, porque si su promedio con respecto a otros torneos era alto, podía aspirar a peleas de repechaje y seguir en la contienda.
Al llegar al lugar Gía vio muchísima gente. Las graderías estaban llenas del todo. En camerinos vio desde humanos, hasta demonios de aspecto temible. Gía no podía evitar sobrecogerse al verlos y la angustia crecía dentro de Yoshi. Las chicas podían estar con ellos, pero nunca intervenían en los combates. La excitación se sentía en el ambiente.
_ ¡Espero que me vaya bien este año!_ dijo Aaron con alegría.
_ Eso será si no te toca con alguno de nosotros. En especial con Jack_ dijo Eriol y volviéndose hacia Gía añadió_ Jack ganó el año pasado, cuando le cortó la cabeza al demonio con el que estaba peleando.
_ ¡El se lo ganó! Me atacó por la espalda ¡Y ya sabes cómo me pone eso!_ se defendió Jack.
_ Miren, están saliendo en la pizarra los primeros combates.
_ De nuestro equipo hoy participan Haku, Aaron, Mark, Jack, Yoshi y Gía_ dijo Caleb y añadió_ Haku cuidado con tu adversario, sabes que es traicionero y que no se mide ante nada; Mark te tocó difícil, esperemos que tengas suerte; Aaron, Jack y Yoshi pan comido y Gía, ten cuidado, Ánika es una contendiente dura y ya ha matado a algunos antes, no te confíes porque no parezca gran cosa.
En efecto, como lo había dicho Caleb, Jack y Aaron ganaron fácil y a Mark su contendiente lo tiró fuera de la plataforma después de una golpiza ejemplar con lo que quedó descalificado.
Cuando fue el turno de pelear de Gía, esta se paró en el cuadro como si nada. Su contendiente se veía como una niña muy fina sin grandes dotes, pero Caleb le había dicho que no la subestimara. A la primera señal de ataque, Gía rápidamente la tomó del cuello y la levantó, parecía que iba a asfixiarla. De dentro de las ropas que usaba, Ánika intentó sacar un cuchillo y antes de que hubiera acabado de hacerlo, con la mano que le quedaba libre, Gía la golpeó con fuerza en la boca del estómago y la tiró, como quien tira un muñeco de trapo, fuera del cuadro. Ánika fue a caer con todo y su cuchillo frente a la gradería oeste y no pudo ponerse en pie. Gía le había ganado y la habían descalificado.
Las pantallas pasaban en cámara lenta como Ánika literalmente volaba desde el centro del coliseo hasta la barda de la gradería y era descalificada entonces. Helena, Silvana y Darian se miraban asustadas y el resto del equipo estaba admirado, incluido Yoshi.
Como si nada hubiera pasado se salió del cuadro y caminó hasta donde estaban los miembros de su equipo. Llegó hasta donde estaba Yoshi, le echó los brazos al cuello y lo besó. Era tal la frialdad en sus ojos cuando caminaba, que al verla en la pantalla en acercamiento, el público se quedó mudo de asombro. Ni siquiera había alzado a ver donde había caído Ánika. Se veía que era poderosa y que sabía que lo era. No parecía tener misericordia, no estaba en su mirada tranquila y autosuficiente.
El próximo en pelear fue Haku, todo iba muy bien hasta que su oponente que parecía derrotado antes de que terminara el conteo en la pizarra se puso de pie rápido y lo atacó por la espalda, tirándole la cadena que tenía y tallando su cuello hasta caer casi asfixiado. Los gritos de horror se oían en las damas del público, que eran admiradoras de Haku por su apariencia agradable. Haku sintió que se ahogaba, todo se empezaba a ver muy borroso. No quería tener que transformarse pero no veía otra solución, no quería morir. Su aspecto cambió entonces y su fuerza se liberó. Tiró las manos hacia atrás y agarró a su oponente de las orejas y lo tiró delante suyo. El cuello le había quedado marcado por la cadena, quién sabe por cuanto tiempo. Antes de que pudiera darse cuenta, se adversario lo acometió, pero con una velocidad impresionante sacó su espada y se la atravesó en el pecho con lo cual el otro cayó muerto a sus pies. Respiró hondo, limpió la sangre de su espada, recuperó su aspecto habitual y abandonó el lugar de pelea visiblemente molesto por haber tenido que mostrar su verdadero aspecto.
Yoshi notó que Gía estaba muda de asombre, ¿Horror quizás? Y se preocupó más aún.
“_ ¡Por favor, no dejes que me transforme!_ rezaba_ ¡Ella va a odiarme si me ve transformado y se irá!”_ pensaba.
Era el turno de Yoshi. Su oponente Ray era un demonio muy fuerte con poderes psíquicos y capaz de atacar con esferas de energía que el mismo creaba. Yoshi entró en la arena de la pelea. Tenía que vencer a Ray a como diera lugar. Gía estaba viéndolo y no quería que pensara que él era débil.
Atacó con su espada con rapidez a Ray, sino, el empezaría a usar sus poderes psíquicos y acabaría con él. Pero parecía ser que Ray no estaba dispuesto a dejarse ganar tan fácil.
_ Algo te preocupa… No quieres que alguien sepa algo… secreto en ti_ le dijo a la vez que lo esquivaba.
_ ¡Cállate maldito y pelea!_ respondió Yoshi con furia.
_ ¡Esa chica!... La del cabello azul. ¡Tú la quieres!
_ ¡A ti no te importa!_ dijo, y de un tajo le cortó la cara.
Ray se llevó la mano al rostro y al darse cuenta de que sangraba se enfureció.
_ ¡Es muy bonita para andar con una basura como tú!
Esto enojó de veras a Yoshi, pero en el momento en que iba a tocar a Ray, vio que su mano se volvía de un color verdoso. En su asombro se descuidó y entonces Ray atacó, haciéndolo levitar varias veces y rebotar contra el piso, tanto, que ya Yoshi tenía un moretón en la cara, una cortada en la frente y marcas y sangrados en parte de los brazos y las piernas. Lo había hecho subir, ya inconsciente hasta muy alto para rebotarlo contra el piso con fuerza, cuando una voz lo hizo detenerse a unos centímetros del suelo.
_ ¡Alto!_ gritó.
Era la voz de Gía.
_ ¡Ya está inconsciente! ¡Has ganado!
_ ¿Cómo dices?_ dijo él haciéndose el que no la había oído.
_ ¡Déjalo en paz! ¡Que lo sueltes te digo!
Los ojos de Gía reflejaban tal rabia que Ray se quedó en silencio y Yoshi cayó al piso.
_ ¡Es una basura!_ dijo Ray.
Y lo pateó cuando pasó a su lado. Gía se apresuró a ir donde estaba Yoshi, seguía inconsciente y estaba sangrando y muy lastimado.
_ ¡Maldito!_ le gritó a Ray.
_ ¡Enfríate muñeca!_ le dijo él riéndose y se acercó a ella_ ¿Sabes? Si quieres salir con un hombre de verdad, ¡Estoy disponible!... ¡Vamos, no me culpes! Yo no tengo la culpa de que él sea tan poca cosa_ le dijo y se fue.
Gía con la ayuda de Eriol, de Jack y de River llevó a Yoshi al cuarto del hotel. “_ ¡Ojala recupere la conciencia pronto!”_ pensó, y con agua tibia con alcohol empezó a limpiarle las heridas una vez que lo hubo desvestido sobre la cama. ¿Qué le había pasado? Todo iba muy bien hasta que se distrajo por un momento y eso le había costado la pelea. En eso, Yoshi abrió los ojos.
_ ¿Dónde estoy?... ¿Y la pelea?
_ Estamos en el hotel. La pelea ya acabó. Ray ganó.
El miró hacia otro lado; ¡Temía tanto haberla desilusionado!
_ ¡Es un maldito! ¡Nunca le perdonaré el que te hiriera así!_ dijo Gía.
Yoshi seguía en silencio.
_ Solo quiero saber qué fue lo que te hizo perder la concentración… ¿Fui yo acaso?
_ ¡No!... No es tu culpa_ respondió.
En eso recordó lo que le había dicho Ray y comenzó a sentir rabia de cómo había invadido su mente, pero en eso vio que su piel empezaba a cambiar de color nuevamente.
_ ¡Gía, debes irte ahora!_ dijo angustiado_ ¡Necesito que me dejes solo!
_ ¡No! ¡No voy a dejarte solo! ¿Qué te pasa?
_ ¡Vete, después te digo!_ ¡Por favor, déjame solo!_ dijo casi suplicando.
Pero ya su transformación se había completado; su piel se veía con escamas grises, verdes y azules y la marca en su pecho brillaba roja. Vio que Gía estaba muy seria sin decir nada y solo acató a cubrirse con la manta que tenían en la cama.
_ ¡Si quieres puedes irte ya! ¡No tienes por qué quedarte conmigo ahora!_ dijo con tristeza.
_ ¡Pero Yoshi! …
_ ¡No digas nada! ¡Vete! Yo vi la cara que pusiste cuando se transformó Haku. También vi la cara cuando veías a los otros demonios.
_ ¡Yoshi!_ dijo ella suavemente destapándolo hasta el pecho_ ¡Yo no voy a dejarte por esto! ¡Yo te amo de todas maneras! Ya fueras azul, verde, amarillo, rojo…
_ ¿Lo dices de verdad?_ dijo sentándose en la cama.
_ ¡Si!... ¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Tan poquito confías en mí?
_ ¡No es eso! ¡Es que no creí gustarte así! Esto fue lo que me distrajo… Es que todavía no controlo bien mi transformación como lo hace Haku… ¿Me perdonas?
_ ¡No hay nada que perdonar!_ dijo ella besándolo como la primera vez_ Lo que si hay que hacer es curarte, ¡Ese imbécil te lastimó en serio!_ dijo tomando la toalla y limpiándole las heridas.
_ Gía… Yo te amo_ dijo quedito.
_ ¡Yo lo se Yoshi!
_ Es solo que nunca se lo había dicho a nadie. Nunca había querido a nadie.
Ella puso en el suelo la toalla con que lo curaba y se sacó la ropa.
_ ¡Ven acá! ¡Sí, ven!_ dijo abrazándolo.
_ No me gustaría hacerlo ahora_ dijo él_ No con este aspecto. ¡No me gusta verme así!
_ ¡Yo te amo a ti, no a tu aspecto!_ dijo ella.
_ ¿De veras no te importa?_ preguntó él.
_ ¡No, para nada!... ¡Ven aquí!
Yoshi no se lo podía creer. Ella de verdad lo aceptaba en todo y lo amaba. Sus besos y sus caricias le alivianaban un peso que sentía en el alma. Al final, después del clímax, logró volver a su aspecto normal.
_ No vuelvas a dudar de mi, o del amor que te tengo_ dijo Gía muy seria_ Ahora duerme, que mañana será otro día y si no descansas Caleb va a matarnos.
Ambos rieron. No era muy tarde, las 9:00 p.m solamente. Pero Yoshi se quedó dormido rápido. Gía le pasó la mano quedito por los cabellos. ¡Ese maldito de Ray de verdad lo había lastimado!
Al poco rato todos fueron llegando y al ver que todo en la habitación estaba en silencio, se fueron a dormir.
Las 11:00 p.m. Gía seguía despierta. El odio y la ira que sentía por Ray no la dejaban dormir. Sentía que se iba a ahogar si no se las cobraba con ese mal nacido. ¡No podía más, algo debía hacer! Se colocó su capa negra, besó a Yoshi en la frente y salió sigilosa. Llevaba un brillo extraño en los ojos.
OK ESTA VEZ VAN DOS CAPITULOS EN LA ENTRADA POR DOS MOTIVOS: 1) LOS CAPITULOS SON MUY CORTOS. 2) DE VERAS ME CUESTA TENER TIEMPO PARA MI EN LA COMPU DE MI CASA, ADEMAS DE TODO ESTO VOY APARA LA PLAYA DEL 18 AL 21 Y AUNQUE ESPERO PODER PUBLICAR LA OTRA SEMANA, NADA ME ASEGURA QUE PUEDA HACERLO.
ESPERO QUE LES GUSTE Y NO SE OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS, PARA MI SON TODOS IMPORTANTES!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


